Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3
Artículo dedicado a Leire Pajín por las elecciones. Después de cincuenta años también pasan revista de quiénes son y a dónde van los miembros de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (Seacv). Ahora con el patrocinio de Lacer, están elaborando su primer libro blanco. El presidente, Francisco S. Lozano Sánchez, ha dicho que cuando llegó a la presidencia de la sociedad, hace dos años ya, “tenía unos objetivos estratégicos que empezaban por conocer la historia de la misma. En ese momento cumplíamos cincuenta años de historia en un libro. Cuando uno hace un libro de historia de su sociedad ve el pasado de la misma, lo cual te hace plantearte cuál es el siguiente paso, y la respuesta es hacer un libro blanco, porque un libro blanco es hacer la foto de la sociedad en un momento dado, conocer sus necesidades y su realidad humana para poder tomar decisiones. El hecho de hacer un libro blanco implica tener una herramienta para tomar decisiones”. Al parecer en las conclusiones del libro no ha habido sorpresas. Por ejemplo, dijo el doctor Lozano, que “el libro tiene unos capítulos sobre estudios epidemiológicos. Ahora tenemos estudios propios y sabemos cuáles son las enfermedades que se producen en los enfermos españoles. Es decir, sabemos qué población necesita asistencia. Hemos creado un mapa asistencial que refleja cuántos servicios existen, cuántas personas trabajan en cada servicio, qué recursos materiales tienen”.
Me sorprende lo que cavilan los especialistas del Ramón y Cajal. Ya me impresionó la Unidad de Patología Endotelial del doctor José Sabán, un genio, un profesional extraordinario. O sea, fuera de lo común. Ahora quiero poner acento en el trabajo del doctor Luis Manzano Espinosa como coordinador de esa unidad de Insuficiencia Cardíaca y Riesgo Vascular (Uicarv), porque su eslogan es “la asistencia centrada en el paciente”. El planteamiento dice que el envejecimiento de la población está originando un incremento progresivo del número de pacientes pluripatológicos, es decir de enfermos que padecen simultáneamente varias enfermedades crónicas. Se ha conseguido disminuir la mortalidad de los procesos agudos, pero a costa de incrementar el número de pacientes crónicos complejos y frágiles, que demandan continuamente asistencia médica, para la que nuestro sistema actual no está preparado adecuadamente. Un mismo enfermo es atendido, además de por su médico de familia, por diferentes facultativos de distintas especialidades, de manera que el resultado es una asistencia fragmentada sin un seguimiento continuado e integral, con frecuentes hospitalizaciones y visitas a consultas externas y urgencias.
Por eso hay que considerar que, como explica el Dr. Luis Manzano, existen varios grupos de procesos médicos en los que estas circunstancias acontecen especialmente, destacando sobre todo las enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas, y en especial la insuficiencia cardiaca, que la padecen el 10 por ciento de los mayores de 70 años y constituye la principal causa de hospitalización en los que tienen más de 65 años. Además estos pacientes con frecuencia sufren otros problemas como diabetes mellitus, hipertensión arterial, cardiopatía isquémica, ictus, anemia, insuficiencia renal o problemas broncopulmonares, lo cual justifica plenamente el calificativo de pluripatológicos. Se estima que, de manera directa, al menos supone entre el 2 y el 3 por ciento del gasto total, del cual el 80 por ciento es consecuencia de la atención hospitalaria. A esta estimación, es necesario añadir los costes indirectos, de muy difícil cuantificación, generados no sólo por el paciente sino por la familia que lo cuida.
Con todo, la conclusión para el Dr. Manzano es evidente. Por tanto, un modelo como el actual, centrado en la atención hospitalaria y un seguimiento ocasional por diferentes facultativos, no coordinados entre sí, no consigue proporcionar una calidad de vida satisfactoria a estos pacientes pluripatológicos crónicos y sus familiares, a pesar de un aporte de recursos muy cuantioso. Se requieren nuevos modelos de asistencia, cuyas características esenciales deben ser: la atención integral, el seguimiento asistencial continuado y la coordinación entre Primaria y Especializada. Por tanto, estará contento el consejero Javier Fernández Lasquetty porque según este modelo, el centro de la asistencia es el paciente, al que debe adaptarse el sistema, dependiendo de las necesidades de cada enfermo, y en el que el propio paciente y su familia deben implicarse activamente. Esta nueva concepción de la atención sanitaria entronca plenamente con los objetivos de la libre elección, implantada recientemente en nuestra Comunidad de Madrid.