Premios Roche a las iniciativas en seguridad del paciente / Entrevista
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J.G./E.M.C.
Madrid
Pregunta. ¿Cuál es el objetivo del proyecto?
Respuesta. Buscábamos poner en marcha un sistema que permitiera monitorizar los eventos adversos, más allá de las infecciones nosocomiales, alineándonos con los objetivos de los CDC. Para ello, desarrollamos una aplicación de libre distribución que se utiliza en diferentes comunidades y en varios lugares de América latina. Viene dotada de elementos para que se use y la propia aplicación facilita el análisis, para que pueda ver cómo evolucionan sus resultados y puedan tomar decisiones. Pretende facilitar un abanico de decisiones para redundar la mejora de la seguridad del paciente. Aquí lo usamos desde 2005.
P. ¿Qué resultados destacaría y qué decisiones se han tomado?
R. Hemos encontrado que los pacientes de la Comunidad Valenciana son un poco mayores con una comorbilidad añadida importante. Identificamos los riesgos asociados a los cuidados de la atención sanitaria, como tomar una vía periférica sin ser necesario, y diseñamos, por ejemplo, estrategias específicas como utilizar los catéteres periféricos solo cuando el paciente se beneficia realmente de la inserción. Aun así, hemos visto que los riesgos son competitivos. Si reparamos en uno de ellos y olvidamos los otros, se disparan. En la comunidad se han reducido los efectos adversos graves. Aumenta la evitabilidad.
P. ¿Existe cultura del reconocimiento de efectos adversos en el entorno hospitalario?
R. La preocupación por la seguridad es inherente a la práctica clínica. Todo es mejorable y hay que introducir cambios en esa cultura, pero no solo en los profesionales, sino también en la sociedad.