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España, líder en sistema de inactivación de patógenos

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Hematología/ 52ª Reunión Nacional de la SEHH y 26º Congreso Nacional de la SETH

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La indicación de estos fármacos en ictus obligará a reorganizar las unidades

Sintrom no se arrinconará y generará valor en pacientes con prótesis valvulares

| 2010-10-29T17:07:00+02:00 h |

IRENE FERNÁNDEZ

Las Palmas de Gran Canaria

El antitrombótico dabigatrán, inhibidor directo de la trombina, vuelve a cobrar protagonismo, pero esta vez lo hace en el área hematológica. Su nueva indicación para la prevención de ictus, recientemente aprobada por la FDA, obligará a las unidades de Hematología españolas a reestructurarse dentro de los servicios hospitalarios. Así se debatió en el marco de la 52ª Reunión Nacional de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y 26º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH), celebrado la semana pasada en Las Palmas.

Pero ¿se arrinconará al famoso Sintrom (acenocumarol)? “No, todavía seguirá utilizándose porque tenemos muchos pacientes que empezarán a tomar los nuevos antitrombóticos (dabigatrán y rivaroxaban, este último aún no aprobado en EEUU para la prevención de ictus), pero ¿cómo van a tomarlos?”, se preguntó Pascual Marco, presidente de la SETH. Los profesionales tendrán que seleccionar a los pacientes con mayor riesgo que tengan un mal control con el acenocumarol. Aunque existe un vacío terapéutico: la prevención de trombosis venosa y prevención de la embolia de origen cardiaco en personas portadoras de prótesis valvulares.

“Sintrom todavía tendrá un hueco para estos pacientes con, por ejemplo, una prótesis en la válvula mitral, sobre los que aún no existen estudios pero que representan el futuro de la investigación próxima”, aseguró Marco. La nueva indicación de dabigatrán —ya aprobado en España para la prevención del tromboembolismo venoso tras cirugía ortopédica de rodilla y cadera— prevé aterrizar en nuestro país a finales de este año. “Tanto dabigatrán como rivaroxaban son de gran comodidad, se administran por vía oral y, a diferencia de las heparinas anticoagulantes tipo antivitaminas K (acenocumarol o warfarina), no requieren de apenas ningún control médico”, dijo.

Precisamente, este hecho plantea otro reto: el control por parte del especialista. “Esperamos que las sociedades científicas y los laboratorios ayuden a conseguir que estos pacientes estén perfectamente formados para que no incumplan el tratamiento, ya que prácticamente después de dos días de abandonar el tratamiento de estos fármacos el riesgo de trombosis reaparece”, advirtió.

Terapia celular

Respecto a fases más tempranas de investigación, el uso de células mononucleadas suponen un avance destacado. Llevan usándose desde hace décadas por los hematólogos pero recientemente están demostrando en ensayos clínicos fase I su seguridad y su eficacia en la regeneración del miocardio. Concha Herrera, del Hospital Reina Sofía de Córdoba, explicó su experiencia clínica con un fase II aún en desarrollo sobre la angiogénesis terapéutica con células mononucleadas de médula ósea autóloga en pacientes diabéticos con isquemia coronaria crítica de miembros inferiores no revascularizables.

Este estudio prospectivo, multicéntrico, abierto y aleatorizado se está llevando a cabo en los hospitales Reina Sofía de Córdoba, Virgen del Rocío de Sevilla, San Cecilio de Granada y Morales Meseguer de Murcia. En total, se está controlando a tres grupos paralelos para tres niveles de dosis por vía intraarterial. El objetivo es incluir 60 pacientes pero, hasta la fecha, lo han hecho 51, de los cuales 23 han sido reevaluados a los seis meses y seis al año de seguimiento.

Aún pendiente de evaluación, los resultados preliminares del ensayo son positivos. Los pacientes han mejorado de forma precoz en la exploración clínica (temperatura, coloración), se ha observado una distancia de marcha hasta la claudicación incrementada, y se ha logrado la cicatrización de las lesiones necróticas. No obstante, como explicó Herrera, “en lo que se refiere a terapia celular en cardiopatía isquémica crónica existe una ausencia de factores quimiotácticos (angiogénesis y citoprotección) y los resultados clínicos hasta hoy son escasos, no concluyentes e inferiores en general a los objetivos en infarto agudo de miocardio”.

Siguiendo con los avances, Jesús César Pérez, presidente del Comité científico SETH, destacó la importancia de otros estudios, pero éstos encaminados a detectar los estados de hipercoagulabiliad, así como los grandes progresos alcanzados en el tratamiento mediante las heparinas de bajo peso molecular. Además, se ha desarrollado un grupo de trabajo europeo sobre hemofilia adquirida en el que España ha contribuido con 50 pacientes, sin olvidar los avances logrados gracias a los tratamientos para la trombocitopénica idiopática inmune como eltrombopag y romiplostim, agonistas del receptor de la trombopoyetina.

España es líder en adaptar en los bancos de sangre los nuevos sistemas de inactivación de patógenos para plaquetas y plasma, que garantizan la seguridad en las transfusiones de sangre. Un dato importante teniendo en cuenta que una de las principales preocupaciones para los Bancos de Sangre, dentro de la medicina transfusional, es, precisamente, la detección de estos agentes patogénicos infecciosos emergentes. “Ya existen centros de transfusión europeos y asiáticos que están empleando estos sistemas, pero nuestro país es líder en este campo”, resaltó Emma Castro, directora médica y gerente del Centro de Transfusiones de Cruz Roja Española en Madrid. La aparición de estos agentes se debe a que, en la última década, están apareciendo enfermedades nuevas o migrando algunas ya existentes de una zona a geográfica a otra debido a factores como la inmigración y el cambio climático. En este sentido, según resaltó la doctora, otro avance importante ha sido la automatización de todos los sistemas de extracción y análisis, así como la implantación de sistemas de gestión de la calidad y la creciente utilización de técnicas de biología molecular en la inmunohematología. Eso sí, nuestro país, que siempre ha tenido bajas tasas de donaciones, ha conseguido mejorar el nivel y “ya somos autosuficientes”, recalcó.