Congreso de la Sociedad Española de Cardiología 2010/
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El reto de la cardiología es minimizar el efecto secundario de los tratamientos
La nueva generación de anticoagulantes sustituirá el próximo año a Sintrom
Toni Martínez
Valencia
Nuevos fármacos, nuevas indicaciones terapéuticas y nuevos tratamientos efectivos. Estas frases centraron los debates durante el Congreso de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).
Como explica el doctor Manuel Anguita, vicepresidente de la SEC y presidente del Comité Organizador del encuentro, “la mayoría de estos fármacos disminuyen las complicaciones, las descompensaciones, los ingresos hospitalarios y en algunos casos también la mortalidad”, por lo que serán de gran importancia para abordar las enfermedades cardiovasculares en los próximos meses.
Entre este nuevo arsenal terapéutico destacan aquellos fármacos orientados a tratar la insuficiencia cardiaca, sobre todo porque en los últimos años no se había producido ningún avance en este sentido. Anguita destacó dos estudios, el primero, el SHIFT con ivabradina presentado hace un mes y, sobre todo el Emphasis, cuyos resultados se presentarán el próximo mes. Respecto a este estudio, adelantó que “se ha demostrado que con un antialdosterónico nuevo que es la eplerenona, que se utiliza en pacientes con insuficiencia cardiaca postinfarto, se mejora el pronóstico de los pacientes con insuficiencia cardiaca sistólica estable, en clase funcional 2”. Este descubrimiento es relevante ya que es la prueba de que los antialdosterónicos se podrán utilizar en todo el espectro de la insuficiencia cardiaca, desde formas más leves y agudas a más severas y crónicas”.
Desde el punto de vista de los anticoagulantes, se habló de los nuevos fármacos que en un futuro pueden sustituir a Sintrom y que se presume que van a dar buenos resultados. Por ejemplo, la utilización en la fibrilación auricular del dabigatrán, que ya está aprobado para el tratamiento de la profilaxis de tromboembolismo venoso profundo en pacientes operados de prótesis de rodilla o cadera, y que se prevé que para mediados del año que viene estará en el mercado. “La principal ventaja —señala Anguita— es que se administra por vía oral, en una dosis fija y por lo tanto no hay que hacer análisis de sangre, además los estudios demuestran igual o mayor eficacia y seguridad que Sintrom”.