br
El jefe de zona básica debe tener un estatus superior y más capacidad de decisión
Apuestan por introducir incentivos no económicos ligados a la formación
Toni Martínez
Valencia
“Tenemos que gestionar mejor, y más en una situación económica como la de ahora en la que faltan recursos económicos, hay que poner en valor los recursos humanos en atención primaria y para ello hay que incentivar y buscar líderes”. Estos son los dos puntos clave: incentivar y liderazgo, sobre los que debe pilotar la reconversión de esta especialidad para las sociedades científicas de atención primaria de la Comunidad valenciana que celebraron una jornada buscando formas de participar en la gestión de la salud.
Tal y como explicó Asunción Iturralde, presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia en Valencia (SEMG-Valencia), “en estos tiempos un fortalecimiento de la AP nos permitirá gastar bien los recursos, pero para ello hay que premiar al profesional y dotarle de más poder de decisión, lo que haría que se agilizasen muchísimo los trámites y saldríamos ganando en eficiencia".
Sobre el jefe de zona básica como líder de este cambio, Ramón García-Noblejas, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN C.V.), señaló que debe tener un papel “fundamental”. “Un jefe de zona básica tiene que tener un estatus, no solo económico, sino de capacidad de decisión, y debería estar en la Junta del hospital y del Departamento”, afirmó García-Noblejas.
Para el presidente de SEMG-Valencia “los médicos de atención primaria somos los verdaderos gestores, no somos la puerta de entrada, somos el sistema sanitario”. Así criticó el hospitalcentrismo y subrayó que la base del sistema es la atención primaria “y no se debe depender del hospital”. Abogó por que especialistas y médicos de primaria preparen de forma conjunta los protocolos, “de especialista a especialista”, de manera que si no les gustan los criterios, puedan enviar los pacientes a otro hospital.
Autogestión
Respecto a los incentivos, el doctor Álvaro Bonet, del grupo de gestión de la Svmfic, apostó por “tener coraje e ir más allá que los simples acuerdos de gestión” y pidió a todas las comunidades autónomas que se busquen “experiencias piloto de autogestión donde se haga una cesión de presupuesto, con una negociación global de resultados, con capacidad para contratar, para modificar la cartera de servicios, con una bolsa de incentivos y una eficiencia pactada”. Una propuesta que contó con el apoyo de García-Noblejas al ofrecer a la administración una solución que pasaría “por la descentralización de la Agencia Valenciana de Salud, siguiendo modelos como el de Torrevieja y dejándonos a nosotros la autogestión".
Lo que sí que quedó claro durante el encuentro es que para que se produzcan estos cambios es necesaria la implicación de la administración. En este sentido, Carlos Fluixá, presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina familiar y Comunitaria (Svmfic) explicó que “con la Administración hay más palabras que antes y estamos a la espera de los hechos ya que debe haber una concatenación de todos al unísono” y mostró su esperanza en que el Plan Estratégico de AP, se convierta en el Plan Estratégico de la Agencia Valenciana de Salud, ya que “el 95 por ciento de los problemas de salud se solucionan en primaria”.
En este sentido Iturralde defendió que se tenga en cuenta a las sociedades "a la hora de tomar decisiones tan importantes como es el funcionamiento de la sanidad ya que estamos excelentemente posicionados para decirles lo que es conveniente, somos profesionales y además vivimos la sanidad desde su nivel principal".
Finalmente, también se volvió a pedir que se aprovechase la coyuntura económica para perfilar algunos puntos de los acuerdos AP21 y se recordó que aún hay "desfases" en las agendas y en los cupos "que impiden, entre otras cosas, la correcta formación de los nuevos residentes".