Oncología/ El Hospital del Mar lidera el estudio que busca patrones de predicción
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C. Ossorio
Barcelona
Un estudio liderado por el Hospital del Mar de Barcelona y su Instituto de Investigación (IMIM), la Universidad de Harvard y el Instituto del Cáncer Dana Farber de Boston está dando el primer paso hacia la terapia personalizada en cáncer de vejiga.
Joaquim Bellmunt, jefe de la Sección de Tumores Sólidos del Servicio de Oncología del citado hospital catalán, presentó los datos en Orlando como miembro científico del Simposio sobre Cáncer Genitourinario 2011, impulsado por la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO).
En una serie de muestras de 150 pacientes —aunque hay datos puros de 96— se han descrito genes potenciales que pueden ser dianas terapéuticas, así como una zona del cromosoma asociada a pronóstico, que no se puede especificar ya que la patente está en vías de registro y se presentará en el próximo congreso de ASCO.
"En un 15 por ciento de ellos se ha detectado una amplificación en esta zona cromosómica reguladora de la inmunidad y del ciclo celular, que conlleva mal pronóstico y mala respuesta a cisplatino", explicó a GM Bellmunt.
Aunque el estudio aún está en marcha, el experto considera significativos estos resultados ya que se puede asumir que de esta serie tratados homogéneamente con cisplatino, ese 15 por ciento tendrá que cambiar a nuevas opciones de tratamiento, y se les ahorrará la toxicidad de una quimioterapia a la que no responden.
En concreto, los pacientes con cáncer de vejiga con esa zona de cromosomas amplificada presentan una supervivencia media de sólo 7 meses, mientras que la de los que no presentan esta alteración es de 20-22 meses.
Por otro lado, se ha confirmado la presencia en un 4 por ciento de los pacientes de la mutación del EGFR3, una diana contra la que hay un fármaco en estudio, dovitinib. Además, se ha descrito otro tipo de mutación —que no se puede anunciar porque los datos están enviados a patente—, pero que también está demostrada como diana de tratamiento en cáncer de pulmón.
Para Bellmunt, lo más relevante de este proyecto "es que es la primera vez que se realiza una disección de todas las anomalías del genoma del cáncer de vejiga a nivel de mutaciones, de ganancias y pérdidas cromosómicas, traslocaciones, de los microRNAs implicados en la resistencia al platino...", y a partir de esos análisis se podrán establecer patrones de predicción de respuesta.
En definitiva, se hará una reclasificación de los tumores de vejiga en función de los cambios genéticos que presenten, como ya se ha logrado en otros cánceres como el de mama, colon o pulmón.
El análisis genómico se hizo con tecnología de alta productividad, mediante sistemas pioneros de análisis bioinformático, ya que sin técnicas computacionales es imposible correlacionar con variables genéticas y clínicas el ingente volumen de datos que se obtiene.