Tras un año al frente de la sanidad canaria, el responsable de la cartera Jesús Morera hace balance de cómo la comunidad ha tenido que hacer malabares para cumplir el objetivo de déficit. Asegura que reducir las inversiones y frenar cuestiones como la carrera profesional han contribuido a dar un paso al frente. En este sentido, no olvida el esfuerzo que ha supuesto para los profesionales.
Pregunta. Se ha cumplido un año desde que llegó al cargo. ¿En qué ha mejorado la sanidad canaria?
Respuesta. Es muy difícil mejorar las cosas en un solo año pero sobre todo hemos acometido una tarea de planificación para nuestro servicio sanitario. Estamos asentando los cimientos para tener una asistencia de calidad
P. Sin embargo, las listas de espera es uno de los talones de Aquiles en los sistemas sanitarios, ¿qué planes tienen para reducirlas?
R. Tuvimos un repunte en 2015. Había unos pacientes cuya intervención quirúrgica se indicaba en un centro ambulatorio de especialidades y no se estaban registrando por problemas en los sistemas de información. Esto generó un aumento de la lista. Es cierto que de momento no han disminuido, pero estamos revisando el turno de tarde y los fines de semana para ver cuánto más podemos rendir. Hay un factor limitante que es el económico, y que impide que podamos gastar más de lo que quisiéramos. Estamos a la espera de contar con más financiación para reducir nuestra regla de gasto y poder destinar más dinero a servicios públicos, en vez de pagar intereses como estamos haciendo ahora.
P. Canarias ha sido de las pocas comunidades que se han salvado de la carta de Montoro. ¿Cuál ha sido la receta para controlar el déficit?
R. Ha sido una tarea muy importante. La ha sido disminuir al máximo las inversiones. También hay que reconocer a los profesionales su esfuerzo, ya que se paró la carrera profesional, se redujeron los incentivos, el nivel de contrataciones no ha aumentado en nada... No hemos crecido nada en seis años. Sin embargo, en el gasto farmacéutico hemos empeorado porque ha sido más alto, sobre todo provocado por los fármacos para la hepatitis C.
P. En relación al gasto farmacéutico y hospitalario, ¿tienen en mente alguna medida extra?
R. Hemos tenido una tendencia alcista tanto en el mercado de recetas como de farmacia hospitalaria. En Canarias tenemos todavía margen de maniobra con el porcentaje de los genéricos. Queremos potenciar el consumo de estos y tener menor consumo de marcas. En cualquier caso las políticas de farmacia tienen que venir marcadas por el Estado y que sean los precios de referencia los que nos ayuden a controlar el gasto.
P. Una de las polémicas que ha salpicado en el último interterritorial es el pago de los medicamentos de hepatitis C. ¿Cómo va la aplicación del Plan Nacional en Canarias?
R. Vamos bastante bien. Hemos tratado a todos los pacientes con niveles de fibrosis alto y esperamos que este año el número sea menor porque se hizo un gran esfuerzo el año pasado. Hemos incluso tratado algún F1 y en total nos gastamos 36 millones de euros. Ahora, la previsión es gastarnos lo mismo, teniendo en cuenta que en 2015 empezamos en abril.
P. Canarias está a la cola en inversión en I+D+i sanitaria. ¿Qué plan tiene la comunidad para revertir la situación?
R. Vamos a intentar ponernos al día en los próximos años del parón que hemos tenido. Por dar un ejemplo, somos la comunidad que tiene peor ratio de resonancias magnéticas y hay una promesa de legislatura de igualarnos con el resto de España.
P. Parece poco probable volver a la jornada de 35 horas. ¿Se han planteado medidas para compensar a los profesionales?
R. Cuando se puso en marcha la jornada de 37,5 horas se generó un agravio para los trabajadores del servicio sanitario porque, entre otras cosas, se consideró el turno de los sábados jornada ordinaria. El reparto de las horas se hizo muy a rajatabla. Hemos intentando reconducir esto y de hecho, ahora los sábados computan como guardia. Eso sí, sin que repercuta en el rendimiento de las unidades. Es cierto que sería necesario recuperar las 35 horas, pero es una cuestión que depende del Gobierno.
P. ¿Se están generando tensiones por el decreto de prescripción enfermera?
R. Se generó en un principio debido a una mala desinformación. Este decreto no habla del uso de productos sanitarios sino del uso de la receta. Esto generó una información tendenciosa. Creo que enfermería tenía puestas las expectativas en el decreto para solucionar problemas de prescripción en determinados medicamentos en los que no es necesaria la receta médica. En este sentido, creo que el decreto ha sido un fiasco.
P. Con las OPEs que tiene Canarias en marcha, ¿se cubren las necesidades de personal médico?
R. En absoluto. Estas convocatorias estaban limitadas por las tasas de reposición en 2015. De hecho, con las de 2015 vamos a ganar 20 categorías porque nos parece imprudente estar sacando plazas sueltas. Necesitamos muchas más. Vamos a ver si en los próximos ejercicios podemos aumentar.
P. Respecto a la paga extra de 2012, ¿se podrá pagar totalmente?
R. Depende de los acuerdos que alcancemos con el Gobierno referente a la disminución de la regla de gasto, y el aumento del presupuesto con 200 millones de euros más. Si es así, podríamos afrontar el pago. Si no, ahora mismo, no tenemos dinero para hacerlo.
P. Algunas comunidades han planteado la activación de la carrera profesional, ¿cuáles son los planes de Canarias?
R. Estamos terminando un informe para saber exactamente el coste de la reactivación de la carrera profesional, que está bloqueada desde los presupuestos de 2011. El coste de retomarla va a ser importante y por tanto, no podremos pagar todo lo pendiente de una vez porque sería imposible. Habrá que llegar a un acuerdo, con un cronograma anual y las posibilidades de ir recuperándola en un plazo prudencial de tiempo. Estimo que no va a ser menos de cinco-seis años para poder recuperar el tiempo perdido.
Sería necesario recuperar las 35 horas, pero es un cuestión que depende del Gobierno Central”
Esperamos más financiación para reducir la regla de gasto y destinar más recursos a servicios públicos”