E.S.C
Madrid
Los indicadores de riesgo, las nuevas técnicas microbiológicas diagnósticas y las próximas alternativas terapéuticas centraron la mesa redonda “Re-piensa en sépsis: Replanteamiento de las terapias en la sépsis grave”, que tuvo lugar dentro del 30º Congreso de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (Sedar), que se celebró en Madrid la semana pasada.
Tras una revisión bibliográfica sobre indicadores de riesgo y pronóstico empleados en la práctica clínica en este tipo de casos, Juan Carlos Valía, jefe de Anestesiología y Unidad de Reanimación del Hospital General de Valencia, destacó el sistema SOFA como “el indicador ideal” pues además de estar “validado en Europa y específicamente para paciente séptico, con evaluación secuencial del compromiso y de uso fácil”.
De forma más específica su recomendación para cada caso fue: SAPS II al ingreso; SOFA al ingreso y evolución; Scores específicos según la patología.
Sobre la “la importancia del diagnóstico microbiológico precoz” habló Benito Regueiro. del Servicio de Microbiología del Hospital de Santiago de Compostela.
El experto hizo alusión a un estudio multicéntrico (en el que participó su centro junto a otros cuatro hospitales de todo el mundo), en el que se comparaba el uso de la tecnología molecular genómica con la convencional. “Logramos reducir el tiempo necesario para el diagnóstico de 6 horas y 54 minutos a 3 horas y 56 minutos, y el de manejo técnico de 252 a 49”, aseguró.
Futuro
Por último, César Aldecoa, jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital Río Hortega de Valladolid, en su ponencia “¿Hay alternativas terapéuticas en la sepsis del paciente quirúrgico?” señaló el cumplimiento de las bundles (conjunto de medidas que aplicadas a la vez obtienen mejores resultados que si se hacen por separado), la optimización preoperatoria, el uso de la proteína C activada y el uso de estatinas e inmunomoduladores podrán mejorar, en un futuro no muy lejano, el abordaje de la sépsis grave.