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Los sindicatos convocantes de la huelga general de este jueves, CC.OO. y UGT, han animado a los profesionales sanitarios de toda España a secundar la huelga como señal de protesta ante la reforma laboral del Gobierno, una huelga que no cuenta con el respaldo de los sindicatos de médicos, enfermeros y auxiliares de Enfermería, CESM, Satse y SAE, respectivamente.
Según ha asegurado el secretario general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios (FSS-CC.OO), Antonio Cabrera, para este jueves se prevé una “amplia participación” en este sector en aquellas comunidades en las que las organizaciones sindicales han llegado a un acuerdo, como el caso de País Vasco o Navarra. Además, prevén que sea más secundada en el turno de mañana, ya que “es cuando hay establecidos menos servicios mínimos”, ha añadido.
No obstante, Cabrera explica que pese al apoyo en este sector, el porcentaje de participación “no será muy alto” debido a que “la Sanidad es un servicio básico a la ciudadanía y los servicios mínimos establecidos se corresponden en su mayoría a la plantilla de cualquier día festivo”.
En los mismos términos se ha pronunciado la secretaria del sector de Salud y Servicios Sociosanitarios y Dependencia de UGT, Pilar Navarro, quien ha reconocido que se trata de un sector “que siempre tiene sus complicaciones” y en el que “siempre prima el servicio al ciudadano”.
“La población debe estar tranquila, porque los servicios de urgencias y emergencias sí trabajarán al cien por cien como cualquier otro día y no va a haber problemas, estarán atendidos”, según Navarro.
Los sindicatos profesionales, en contra
Ambos sindicatos, sin embargo, no van a contar con el respaldo del resto de organizaciones sindicales que operan en el sector sanitario, ya que, según ha asegurado el presidente del sector nacional de Sanidad de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F), Fernando Molina, la convocatoria “tiene tintes políticos muy marcados”.
Este sindicato prefiere esperar a que el Gobierno presente su propuesta de Presupuestos Generales del Estado para este año, y advierte de que “si se ve afectado de forma directa el empleado público” saldrán “en su defensa de forma inmediata”, según Molina, “anunciando la huelga o lo que haya que anunciar”.
Por su parte, el secretario general de CESM, Patricio Martínez, ha explicado que la reforma laboral por la que protestan CC.OO y UGT debe tramitarse en el Parlamento “y no a través de una huelga” que, a su juicio, “será un sufrimiento inútil que no va a modificar nada”.
De hecho, se ha mostrado convencido de que “los médicos estarán con normalidad en sus puestos de trabajo”. “Otra cosa distinta es si tendrán enfermos suficientes o si les habrán desprogramado algunas consultas”, ha señalado, reconociendo además que los días de huelga “suelen ir menos pacientes” por culpa de los transportes públicos.
Por su parte, Satse ha apuntado que, aunque no es convocante de la huelga, está en contra la reforma laboral por “injusta”, ya que, en lugar de generar empleo, “rompe las reglas del juego a favor de los empresarios, los cuales impondrán sus condiciones de manera unilateral a los trabajadores, y éstos se encontrarán más desprotegidos”.
Mientras, SAE también ha mostrado su rechazo a esta reforma laboral que consideran “innecesaria”, aunque también se ha mostrado en contra de una huelga que consideran “inoportuna” dada la coyuntura económica del país. “Los sindicatos convocantes no han contado con nadie, a pesar en gran medida los culpables de la situación actual, potenciando la desunión sindical y no reaccionando a su debido tiempo”, han precisado.
Servicios mínimos, como un festivo
Respecto a los servicios mínimos durante este jueves, serán los de un domingo o día festivo en la mayoría de las comunidades autónomas, similares a los habilitados para el último paro general, celebrado en septiembre 2010. En la sanidad privada está prevista una situación similar.
Como norma general, al ser considerado un servicio básico y esencial, la atención permanecerá como la de un día normal en unidades como las de diálisis, radioterapia y quimioterapia, trasplantes, UCI, reanimación, unidades coronarias o servicios de transporte de urgencias y limpieza en zonas de riesgo.
Igualmente, en algunas comunidades, como Andalucía, Extremadura, Murcia, Canarias, Cataluña o Navarra, las urgencias hospitalarias y extrahospitalarias también funcionarán como un día normal, mientras que trabajarán como un domingo en otras, como en la Comunidad Valenciana o País Vasco.
También como un sábado o como un festivo funcionarán, en líneas generales, los centros de salud y de especialidades y el resto de atención hospitalaria no urgente y otros servicios como cocinas, centralitas, limpieza o recogidas de resíduos.
De este modo, los gobiernos regionales consideran que la atención sanitaria queda asegurada. No obstante, los sindicatos convocantes, UGT y CC.OO., han impugnado los servicios mínimos establecidos por los respectivos gobiernos regionales en Baleares, Castilla y León, País Vasco, por considerarlos “abusivos y desproporcionados”, mientras en Aragón están pendientes de acuerdo.