Un único fármaco que serviría para combatir el virus de la hepatitis C (VHC), el de la inmunodeficiencia humana (VIH), el de la fiebre del Nilo Occidental y el del dengue. Aún se está lejos de obtener ese medicamento, pero ya se ha dado un primer y exitoso paso para conseguirlo. Expertos del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa (impulsado conjuntamente por la Obra Social “la Caixa” y el departamento de Salut de la Generalitat de Catalunya), la Universidad de Siena y el Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universitat Pompeu Fabra han diseñado una molécula que ha demostrado eficacia en células de cultivo para los citados virus. Los resultados del estudio se acaban de publicar en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Como explica Miguel Ángel Martínez, responsable del grupo de Variabilidad Genética y Fenotípica del VIH y del VHC de IrsiCaixa, la idea era crear una molécula que fuera panviral. Y, por otro lado, tenían conocimiento de que “en la Universidad de Siena se habían diseñado moléculas para inhibir específicamente DDX3”. Esta es una proteína celular que es necesaria para la replicación de determinados virus.
Así que, en lugar de plantearse diseñar una molécula que atacara directamente el virus, idearon una que tuviera como diana DDX3, para comprobar si reduciendo la actividad biológica de esta proteína se conseguía debilitar la replicación del virus. “Se trata de un planteamiento novedoso, porque la mayoría de los fármacos para combatir virus están pensados para debilitar directamente a estos”, comenta Martínez. La molécula se ha diseñado de forma artificial por ordenador teniendo en cuenta las características de la diana DDX3.
Los virus son agentes infecciosos obligados a actuar de una forma parasitaria, ya que dependen de la célula infectada para reproducirse. Basándose en este hecho, una hipótesis con la que se trabaja actualmente es la de intentar bloquear ciertos procesos de la célula huésped necesarios para la replicación de diversos virus.
Éxito de la prueba de concepto
Como señala José Esté, jefe del grupo de Patogénesis del VIH de IrsiCaixa, “esta molécula se ha probado con éxito en cultivos celulares del VIH, el VHC, el virus del dengue y el virus de la fiebre del Nilo Occidental”. En un primer momento, la testaron en VHC. Al comprobar su eficacia, los investigadores decidieron probarla en otros virus en los que DDX3 también juega un papel de gran relevancia. Martínez señala que la “molécula es especialmente eficaz en el VHC, y algo menos eficaz en el resto de los virus”.
En concreto, comenta Esté, “se han aplicado dosis crecientes de la molécula en células infectadas y se ha visto que detiene la capacidad de los virus para infectar y replicarse”.
Un fármaco comodín
El objetivo final del trabajo es desarrollar un farmaco que funcione para los citados virus. “Aunque también se está testando en otros, de momento no tenemos resultados”, señala Martínez. De este modo, se acabaría desarrollando un fármaco comodín, que, en palabras de José Esté, sería el equivalente en el campo de los virus “a los antibióticos de amplio espectro”.
La gran mayoría de los antivirales están dirigidos a un único componente o enzima de un virus específico. Es cierto que presentan una buena eficacia terapéutica, aunque pueden presentar deficiencias como el desarrollo de resistencias por parte del virus. Pero como está molécula tiene como diana a la célula huésped, “es más complicado que se genere resistencia”, comenta Esté. Se trata, por tanto, de una estrategia pensada para impedir que el virus evite la acción del fármaco.
Esté remarca que la molécula que se acaba de probar “es un prototipo”. Ahora, están trabajando en mejorarla para que sea lo más eficaz posible con la menor toxicidad. De todos modos, en las pruebas realizadas “la toxicidad es muy reducida”, dice este experto. Aunque la actividad de DDX3 es esencial para la replicación viral, su inhibición es hasta cierto punto tolerada por la célula. Así que, según las pruebas realizadas hasta el momento, utilizarla como diana no dañaría en gran medida a la célula huésped. Pero, como este fármaco está dirigido a personas que sufren enfermedades crónicas, “es fundamental garantizar su seguridad a largo plazo”, añade Esté.
Ventajas de un fármaco panviral
Una de las principales ventajas de un fármaco que sirviera para diferentes virus es que mejoraría la adherencia al tratamiento de muchos pacientes. Como señala Esté, “hay muchos pacientes coinfectados de VIH y VHC”.
Por otro lado, comenta este experto, el hecho de que este fármaco pueda ser polivalente para diversas infecciones abre la puerta a que virus “que no reciben tanta atención ni generan tanta investigación, tengan un fármaco, como es el caso del dengue o la fiebre del Nilo Occidental”. Actualmente no existe ningún fármaco aprobado contra estos dos virus. Precisamente, apunta Esté, están testando la molécula “en otros virus que tampoco tienen el mismo impacto sociomediático que el VIH o el VHC”.
La molécula es eficaz en cultivos celulares de VIH, VHC, virus del dengue y virus de la fiebre del Nilo Occidental
Como este fármaco tiene como diana a la célula huésped, es más complicado que se genere resistencia