El Hospital Universitario de Bellvitge (HUB) ha acogido la primera edición de los “International Debates on Endocrine Surgery”. Esta jornada ha estado centrada en profundizar en dos temas que actualmente son objeto de debate entre la comunidad científica.
El primer tema ha sido la reciente introducción en la cirugía de tiroides del verde de indocianina, un colorante que permite al cirujano visualizar la vascularización del órgano y actuar en consecuencia de una manera muy rápida. Ya es utilizada en otros tipos de intervenciones, y ahora se empieza a aplicar también en tiroides para evaluar la función paratiroidea a los tres minutos de la inyección, cosa que permite conocer inmediatamente si habrá necesidad de calcio o no, o si haría falta autotrasplantar la glándula.
Abordaje endoscópico
El segundo tema ha sido la reciente introducción en la cirugía de tiroides del abordaje endoscópico a través de la axila. Mientras que la técnica convencional hace una incisión en el cuello de entre 2 y 5 centímetros, con este procedimiento endoscópico la incisión queda oculta en los pliegues de la axila. Podría indicarse para la intervención de nódulos y tumores inferiores a los 3 cm que sólo necesiten una resección parcial de la tiroides (hemitiroidectomía). De momento esta cirugía se ha desarrollado principalmente en algunos países asiáticos donde una cicatriz en el cuello es vivida como un gran estigma social, pero los expertos consideran que también podría ser aplicable en nuestro medio, puesto que presenta unos tiempos quirúrgicos y una preservación anatómica de las estructuras similares a los de la técnica clásica. Asimismo, también se ha empezado a realizar la intervención de la tiroides desde la axila mediante un robot quirúrgico. El HUB ya ha empezado a utilizar el verde de indocianina y dará continuidad a la cirugía endoscópica por vía axilar. Según Pablo Moreno, jefe de la Unidad de Cirugía Endocrina del Servicio de Cirugía General Digestiva de la HUB, se trata de innovaciones “que todavía están en discusión pero seguramente han llegado para quedarse, si bien tendrán que al menos igualar los altos estándares de calidad conseguidos con la cirugía convencional”.