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Urgencias busca estrategias frente al hiperfrecuentador

El Grupo de Trabajo del paciente Fidelizado del Plan estratégico de Urgencias de la Comunidad de Madrid llevó a cabo el ‘Proyecto Fidur: pacientes hiperfrecuentadores fidelizados en servicios de urgencias hospitalarios’.

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C.M.L. Madrid | viernes, 26 de febrero de 2016 h |

Con el objetivo de describir las características del paciente hiperfrecuentador (HF) en los servicios de urgencias y analizar si existen diferencias en función de la distribución de revisitas durante el periodo de estudio, el Grupo de Trabajo del Paciente Fidelizado del Plan estratégico de Urgencias de la Comunidad de Madrid ha llevado a cabo el ‘Proyecto Fidur: pacientes hiperfrecuentadores fidelizados en servicios de urgencias hospitalarios’. Un estudio que fue presentado en el marco de las I Jornadas de Urgencias y Emergencias de Madrid.

Juan Mariano Aguilar, adjunto de urgencias del Hospital Universitario La Princesa y coautor del informe, explicó como ha sido la evolución de la demanda de los servicios de urgencias hospitalarias (SUH). Para los expertos estas áreas se han consolidado como uno de los enclaves más relevantes dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS). Su accesibilidad, asociada a una fuerte dotación de medios técnicos y humanos ha sido su principal valedora. De este modo, en décadas anteriores, los SUH vivieron momentos de colapso asistencial. Como consecuencia, desde los propios equipos se han ido tomando una serie de medidas encaminadas a paliar este problema e incluso a mejorar la calidad de la asistencia.

La realidad es que la frecuentación de las urgencias ya no es la misma que la de décadas anteriores, así lo muestran datos del último barómetro sanitario. Como aseguró Aguilar parece que la situación se ha estabilizado. Este nuevo marco ha cambiado el perfil de los pacientes y por ello, los esfuerzos se han encaminado a analizar el fenómeno de la hiperfrecuentación “por el elevado gasto sanitario que lleva asociado”, apunta el informe.

Aguilar destaca que a diferencia de atención primaria dónde sí está más definido este concepto, en urgencias no existe actualmente una definición unánime de estos pacientes y todos los puntos de corte resultan arbitrarios. Algunos autores distinguen entre pacientes poco frecuentadores —menos de cuatro visitas en un año— e hiperfrecuentadores —más de cinco visitas al semestre o al año—. Recientemente se habla de superfrecuentadores si registran al menos diaz visitas en un año. Según algunos estudios se calcula que menos del uno por ciento de los pacientes frecuentan al menos diez veces al año los SUH.

Para Aguilar el objetivo es llegar a implantar estrategias en el abordaje de crónicos y pacientes ancianos que mejoren la eficacia, la eficiencia y la calidad percibida. A su vez, los expertos plantean estrategias de mejora en pacientes más jóvenes de bajo riesgo, como la reevaluación precoz al alta de los SUH en las consultas de primaria, ginecología, obstetricia y psiquiatría. Precisamente, las revisitas en estas áreas se deben a que, en ocasiones, “no existe un drenaje adecuado para hacer un seguimiento y estos afectados vuelven a consultar”, asegura el experto.

Los resultados de esta investigación muestran que los pacientes frecuentadores presentan además de una mayor hospitalización, una necesidad de atención especializada y mayor mortalidad. “En un futuro se deberían diseñar estudios prospectivos que permitan conocer mejor los factores asociados a la hiperfrecuentación, permitiendo adecuar los recursos y protocolos asistenciales a esta realidad”.

Al margen de que se pongan solución a esto, Aguilar está convencido de que los SUH están fidelizando a pacientes frecuentadores. Por tanto, es necesario ahondar bien en el perfil de estas personas para adecuar los recursos sanitarios empleados, optimizar el circuito asistencial y mejorar los resultados.

El baluarte

Por otra parte, durante la jornada se puso sobre la mesa la reivindicación de la especialidad. Su principal valedor fue el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos, que tendió la mano al colectivo para defender la especialidad de urgencias y emergencias. Asimismo, la importancia de apostar por la formación desde la facultad fue otra de las peticiones que hicieron los urgenciólogos a las autoridades. Carmen del Arco, presidenta de la Sociedad Española de Urgencias y Emergencias de Madrid, instó a que las facultades aumenten las asignaturas asociadas a estas áreas, que hasta ahora son voluntarias, y pasen a ser obligatorias.

Del mismo modo la evolución de las urgencias y emergencias ha ido ligada al avance de las nuevas tecnologías, y así se reflejó durante el encuentro. Como explicó el responsable de Informática del Summa 112, José Martínez, la interoperabilidad ya es una realidad en la Comunidad de Madrid. Los sistemas de conexión entre niveles han mejorado notablemente, gracias al diseño de nuevas apps que facilitan la práctica habitual de estos profesionales.