Actualización del documento para la vacunación frente a VRS en adultos: estas son las claves

El informe actualiza la evidencia científica y destaca la importancia de inmunizar frente al virus a los adultos. Llega después del acuerdo en el Consejo Interterritorial para generalizar la vacunación a adultos mayores institucionalizados y vulnerables

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El Ministerio de Sanidad ha publicado la actualización del documento de evaluación de la vacunación frente al virus respiratorio sincitial (VRS) en la población adulta, un informe clave que revisa la evidencia científica, epidemiológica y económica disponible hasta finales de 2025 y que servirá de base para orientar las decisiones del Sistema Nacional de Salud (SNS) en los próximos años tras el acuerdo del Consejo Interterritorial por el que se recomienda la vacunación en adultos institucionalizados y adultos vulnerables.

La actualización refuerza la estrategia de prevención frente a un virus con un impacto cada vez más reconocido en adultos. En este sentido, el documento concreta la recomendación, que se centra en la vacunación de personas institucionalizadas en residencias a partir de 60 años, adultos vulnerables con condiciones de muy alto riesgo (cáncer hematológico, problemas de inmunidad, VIH, trasplantados, o pacientes oncológicos en tratamiento activo quimioterápico o inmunosupresor).

De igual modo, el documento propone implementar la recomendación vacunal de forma progresiva hasta la temporada 28/29 y subraya que preferiblemente la vacunación frente a VRS debe administrarse a partir de la última semana de septiembre, pudiéndose coadministrar con las dosis de gripe, COVID-19, neumococo o similares.

Más edad, más necesario vacunar


El VRS es una de las principales causas de infección del tracto respiratorio inferior y puede provocar cuadros graves como bronquitis o neumonía, además de agravar enfermedades crónicas preexistentes. Aunque la mayoría de las infecciones en adultos cursan de forma leve o incluso asintomática, la evidencia recogida en el documento confirma que el riesgo aumenta de forma significativa con la edad y en presencia de comorbilidades.

En este sentido, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) aprobó hace unos días el Calendario de Vacunación 2026, que introduce como novedad la recomendación de vacunación frente al virus respiratorio sincitial (VRS) en personas adultas en situaciones específicas de vulnerabilidad, entre las que se incluyen los mayores de 60 años en residencias.

Según los datos de vigilancia correspondientes a la temporada 2024-2025, en España se estimaron cerca de 13.800 hospitalizaciones por VRS en personas adultas, con un impacto especialmente elevado a partir de los 60 años y, sobre todo, en mayores de 80. En este grupo, el riesgo individual de hospitalización superó los 100 casos por 100.000 habitantes, y la mortalidad intrahospitalaria se concentró de forma mayoritaria en edades avanzadas. El documento subraya, además, que el VRS continúa estando infradiagnosticado en adultos, lo que dificulta una estimación precisa de su carga real.

Comparación del VRS con otros virus respiratorios

Uno de los aspectos más relevantes de la actualización es la comparación del impacto del VRS con otros virus respiratorios como la gripe o el SARS-CoV-2. Aunque el número de hospitalizaciones por gripe sigue siendo superior, los estudios recogidos muestran que los pacientes ingresados por VRS suelen presentar estancias hospitalarias más prolongadas y una mayor frecuencia de complicaciones, especialmente en personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias o inmunosupresión.

En población adulta mayor, el riesgo de evolución grave del VRS puede ser comparable al de la gripe, y en algunos escenarios incluso superior cuando existe vacunación frente a otros virus respiratorios. Este contexto refuerza la necesidad de considerar estrategias de prevención específicas frente al VRS en adultos, similares a las ya consolidadas para la gripe estacional.

Además, la actualización pone el acento en la identificación de los grupos con mayor riesgo de enfermedad grave por VRS. Entre ellos se incluyen personas con inmunodepresión grave, cáncer activo, trasplantes de órgano sólido o de progenitores hematopoyéticos, pacientes en diálisis, personas con VIH avanzado y personas institucionalizadas en residencias, a partir de los 60 años.

Los datos analizados muestran que una intervención preventiva dirigida a personas de 60 años o más podría evitar hasta el 92% de las hospitalizaciones por VRS en adultos, y casi el 96% de los fallecimientos asociados. El impacto potencial es aún mayor en los grupos de edad más avanzada, donde el número necesario de personas a vacunar para prevenir un evento grave se reduce de forma significativa.

Vacunas disponibles y evidencia actualizada

En la Unión Europea hay actualmente tres vacunas autorizadas frente al VRS en población adulta: Arexvy, Abrysvo y mRESVIA. Aunque todas ellas han demostrado eficacia frente a la enfermedad del tracto respiratorio inferior causada por el virus, el documento recuerda que los ensayos clínicos se realizaron en temporadas distintas y con criterios diferentes, por lo que no es posible realizar comparaciones directas entre vacunas.

La evidencia disponible muestra eficacias elevadas durante la primera temporada tras la vacunación, con una efectividad frente a hospitalización que se sitúa, en términos generales, entre el 50% y el 55% en la segunda temporada. En personas inmunodeprimidas, la protección puede ser menor, lo que refuerza la importancia de seguir generando datos en poblaciones especialmente vulnerables.

En cuanto a la seguridad, el perfil de las vacunas se considera favorable, con efectos adversos mayoritariamente leves y transitorios. Además, el documento confirma que las vacunas frente a VRS pueden administrarse de forma simultánea con otras vacunas habituales en adultos, como las de la gripe o la COVID-19.

Asimismo, la actualización incorpora nuevos análisis de coste-efectividad, tanto para la población general de edad avanzada como para grupos de riesgo priorizados. Los resultados muestran que la vacunación frente al VRS es más eficiente desde el punto de vista económico cuando se dirige a personas de mayor edad y a aquellos con condiciones de alto riesgo, en quienes se concentra la mayor carga de hospitalización y mortalidad.

Estos análisis refuerzan el enfoque progresivo y selectivo de la estrategia, priorizando a los grupos en los que el beneficio clínico y poblacional es mayor.

Recomendaciones y próximos pasos

El documento concluye que la vacunación frente al VRS en adultos debe orientarse, en esta fase, a prevenir hospitalizaciones y muertes en la población más vulnerable, manteniendo una vigilancia epidemiológica estrecha y una evaluación continua de la evidencia. En función de la evolución de los datos y de la situación epidemiológica, las recomendaciones podrán ampliarse a otros grupos de especial interés.

Sanidad subraya también la importancia del papel de los profesionales sanitarios en la recomendación de la vacuna, un factor clave para mejorar la aceptación y la confianza de la población. Al mismo tiempo, el Ministerio insiste en la necesidad de mejorar el diagnóstico del VRS en adultos para visibilizar su impacto real y optimizar las estrategias de prevención.

Con esta actualización, el Ministerio de Sanidad refuerza la base científica para la toma de decisiones sobre la vacunación frente al VRS en la población adulta, en un contexto de envejecimiento poblacional y coexistencia de múltiples virus respiratorios estacionales.


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