La epidemia de enfermedad por el virus del Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa sin extenderse a nuevas zonas geográficas, aunque las autoridades sanitarias mantienen la máxima vigilancia y aceleran el refuerzo de la infraestructura hospitalaria para contener la transmisión. A 3 de agosto, el país acumula 3.874 casos confirmados y 1.751 fallecimientos, mientras Ituri continúa siendo el principal foco de la epidemia.
Según la actualización del Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC, la situación epidemiológica permanece estable en las cinco provincias afectadas —Haut-Uélé, Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Tshopo—, con un total de 51 zonas de salud implicadas y sin nuevos territorios afectados durante las últimas 24 horas.
En estos momentos, 717 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento, mientras que 749 personas se han recuperado desde el inicio del brote, tras registrarse 22 nuevas altas en la última jornada. La tasa de letalidad se sitúa en el 45,1%, mientras que el seguimiento de contactos alcanza el 78,4%, un indicador clave para interrumpir las cadenas de transmisión.
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Las autoridades destacan que los sistemas de vigilancia epidemiológica y de laboratorio continúan plenamente operativos y que se siguen reforzando los centros de tratamiento, especialmente en las provincias de Kivu del Norte y Haut-Uélé. Paralelamente, prosiguen las campañas de comunicación de riesgos, el trabajo con las comunidades, la realización de entierros seguros y el apoyo psicosocial a las familias afectadas.
Nuevo centro de tratamiento con más de 100 camas en Ituri
Como parte del fortalecimiento de la respuesta, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en colaboración con Corps Médical International (MCI), está construyendo en Rwankole, provincia de Ituri, el mayor Centro de Tratamiento del Ébola de la actual epidemia.
La nueva instalación contará con más de 100 camas y ha sido diseñada para mejorar la atención especializada de los pacientes, reducir el riesgo de transmisión dentro de los centros sanitarios y ampliar la capacidad operativa de respuesta en la provincia más afectada por el brote.
De forma paralela, el INSP ha impartido una formación intensiva a más de 150 profesionales especializados en higiene hospitalaria, centrada en prevención y control de infecciones, bioseguridad y aplicación de los protocolos clínicos para la atención de pacientes con enfermedad por el virus del Ébola. El objetivo es garantizar una atención segura conforme a los estándares internacionales y proteger tanto al personal sanitario como a los pacientes.
Kinshasa intensifica la preparación hospitalaria
Aunque la epidemia continúa concentrada en el este del país, las autoridades también están reforzando la preparación de otras regiones. En este contexto, responsables del Instituto Nacional de Salud Pública, del Centro de Operaciones de Emergencia de Salud Pública (COUSP) y de la División Provincial de Salud realizaron una visita técnica al Hospital del Cincuentenario, en Kinshasa.
La misión permitió evaluar la capacidad del centro para detectar, aislar y tratar de forma segura posibles casos sospechosos, revisando aspectos como los circuitos de atención, las medidas de prevención y control de infecciones, la disponibilidad de equipos de protección individual y los mecanismos de coordinación con las estructuras nacionales de respuesta.
Las autoridades de RDC consideran que este tipo de evaluaciones resulta esencial para anticipar posibles escenarios de expansión del brote y fortalecer la resiliencia del sistema sanitario frente a futuras emergencias.
Mientras la evolución epidemiológica permanece estable, el Gobierno congoleño insiste en que la contención de la epidemia dependerá tanto del fortalecimiento de la capacidad asistencial como de la colaboración de la población en la detección precoz de casos, el cumplimiento de las medidas preventivas y el apoyo a las intervenciones de salud pública desplegadas sobre el terreno.