Un brote de infección por hantavirus a bordo de un crucero que navegaba por el Atlántico tras salir de Ushuaia (Argentina) dirección a Cabo Verde, con destino final en Canarias, ha activado las alertas sanitarias internacionales y ha puesto en marcha un dispositivo de coordinación entre autoridades marítimas, sanitarias y organismos internacionales. El evento, poco habitual por su localización y características, está siendo seguido de cerca por la Organización Mundial de la Salud, que ya ha confirmado al menos un caso mediante laboratorio y mantiene bajo investigación otros cinco sospechosos.
Según la información disponible hasta el momento, seis personas han desarrollado síntomas compatibles con infección por hantavirus. De ellas, tres han fallecido, mientras que una permanece en estado crítico ingresada en una unidad de cuidados intensivos en Sudáfrica. El resto de los afectados está siendo monitorizado clínicamente mientras continúan las pruebas diagnósticas y epidemiológicas.
Un patógeno poco frecuente en entornos marítimos
El hantavirus es un grupo de virus transmitidos habitualmente por roedores, responsables de cuadros clínicos graves en humanos, principalmente el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR). La aparición de un brote en un crucero plantea interrogantes sobre el origen de la exposición, ya que estos virus no suelen asociarse a entornos marítimos ni a transmisión en cadena en espacios cerrados como los barcos.
La transmisión al ser humano se produce generalmente por inhalación de partículas contaminadas con orina, heces o saliva de roedores infectados. En raras ocasiones, se ha documentado la transmisión entre personas, un aspecto que añade complejidad a la gestión del brote en un entorno con alta densidad de pasajeros y tripulación.
Desde el punto de vista médico, la infección por hantavirus puede comenzar con síntomas inespecíficos como fiebre, cefalea, mialgias y malestar general, lo que dificulta su identificación precoz. Sin embargo, en fases avanzadas puede evolucionar rápidamente hacia insuficiencia respiratoria grave, con necesidad de ventilación mecánica, o hacia complicaciones hemorrágicas y renales, dependiendo del tipo de virus implicado.
La elevada letalidad observada en este brote —tres fallecidos de seis casos identificados— refuerza la sospecha de una forma clínica grave, compatible con síndrome pulmonar por hantavirus, que puede alcanzar tasas de mortalidad de hasta el 40% en algunos contextos.
Respuesta internacional
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un comunicado en el que detalla su implicación directa en la gestión del incidente: "La OMS está al tanto de y apoyando un evento de salud pública que involucra a un buque de crucero que navega en el Océano Atlántico [...] Se están llevando a cabo investigaciones detalladas, incluidas pruebas de laboratorio adicionales y investigaciones epidemiológicas. Se está brindando atención médica y apoyo a los pasajeros y la tripulación. También está en curso la secuenciación del virus".
Asimismo, la OMS explica que las infecciones por hantavirus suelen estar vinculadas a la exposición ambiental. Aunque es raro, el hantavirus puede transmitirse entre personas y puede provocar una enfermedad respiratoria grave que requiere una cuidadosa monitorización del paciente, apoyo y respuesta.
"La OMS está facilitando la coordinación entre los Estados Miembros y los operadores del buque para la evacuación médica de dos pasajeros sintomáticos, así como la evaluación completa del riesgo para la salud pública y el apoyo a los pasajeros restantes a bordo. La OMS agradece las acciones rápidas y la coordinación. Hemos informado a nuestros Puntos Focales Nacionales de acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional y se emitirá una Noticia sobre Brotes de Enfermedades para el público", especificaron en el comunicado.