El cáncer de próstata se ha consolidado como el tumor más común entre los hombres en España, con más de 31.000 nuevos diagnósticos cada año. Esta cifra, que ha ido en constante aumento, subraya la magnitud de un problema de salud que, lamentablemente, se cobra la vida de cerca de 6.000 varones anualmente en nuestro país.
Sin embargo, la situación en España, si bien desafiante, es favorable gracias a las campañas de detección precoz y los avances significativos en su tratamiento, que han permitido cronificar la enfermedad en muchos casos y mejorar la calidad de vida de los pacientes

En este sentido, y con motivo del Día Internacional del Cáncer de Próstata, Mario Álvarez Maestro, especialista en urología y director de Actividades Científicas de la Asociación Española de Urología (AEU), habla con Gaceta Médica para poner sobre la mesa la realidad de esta patología y los avances médicos que van a revolucionarla.
El especialista destaca la importancia de la detección temprana. "A día de hoy es el tumor maligno más frecuente diagnosticado ya en los varones, por encima del cáncer de colon y el cáncer de pulmón", afirma. La clave para combatirlo reside en la prevención y el seguimiento médico. "Recomendamos a los pacientes que a partir de los 50 años acudan al urólogo para hacerse un PSA y en aquellos pacientes con antecedentes familiares de cáncer de próstata bajamos esa edad a los 45 años. Esos dos detalles son muy importantes", subraya Álvarez Maestro.
"Recomendamos a los pacientes que a partir de los 50 años acudan al urólogo para hacerse un PSA y en aquellos con antecedentes familiares de cáncer de próstata bajamos esa edad a los 45 años"
La detección precoz es crucial, ya que "lo bueno que tiene el cáncer de próstata es que cogido a tiempo en un estadio localizado más del 90% se curan", recalca el experto.
Envejecimiento y detección: claves del aumento de casos
El incremento en el número de diagnósticos de cáncer de próstata en España se atribuye a una combinación de factores, principalmente el envejecimiento de la población y una mayor capacidad de detección. "El aumento de casos yo creo que se debe a los factores de envejecimiento y detección. Entonces, como el cáncer de próstata también está relacionado con la edad, es decir, cuanto más años tenga un hombre, mayor es la probabilidad que pueda tener un cáncer de próstata", explica el especialista.
Además, la inclusión del PSA (Antígeno Prostático Específico) en los reconocimientos médicos rutinarios, especialmente en empresas, ha contribuido a adelantar los diagnósticos. "Muchas veces ese diagnóstico se adelanta porque a partir de ciertas edades los reconocimientos médicos incluyen el PSA", señala Álvarez Maestro.
Aunque cada vez se observan más casos en varones jóvenes, especialmente aquellos con antecedentes familiares, el perfil típico del paciente sigue siendo un hombre mayor o igual a 60 años. No obstante, la cifra es contundente: "Aproximadamente uno de cada cinco o seis varones desarrollará un cáncer de próstata a lo largo de su vida", destaca el especialista.
Avances revolucionarios
En las últimas dos décadas, el panorama del tratamiento del cáncer de próstata ha experimentado una transformación radical, con tres avances que Álvarez Maestro considera "grandes revoluciones".
En primer lugar, el tratamiento del cáncer de próstata metastásico ha evolucionado drásticamente. "El cáncer de próstata metastásico ha cambiado muchísimo en los últimos 10 años", comenta el experto. La aparición de nuevos fármacos, los llamados "superantiandrógenos", ha sido clave. Estos medicamentos están "dirigidos contra el origen del cáncer de próstata", lo que ha permitido "cronificar en muchos casos la enfermedad y que los pacientes vivan más años con una mejor calidad de vida".
Recientemente, también se han aprobado en España y Europa fármacos específicos para mutaciones genéticas en el cáncer de próstata, lo que ha prolongado aún más la vida de los pacientes. "Hace 15 años un cáncer de próstata metastásico se trataba solo con quimioterapia. Con la aparición de estos nuevos fármacos, muchos de ellos de vía oral y con pocos efectos secundarios, se ha vivido una revolución", enfatiza el experto.
La segunda gran revolución es la cirugía mínimamente invasiva, especialmente la cirugía robótica. Esta técnica permite operar a los pacientes, como explica el especialista, "con incisiones muy pequeñas, con una cámara en tres dimensiones y con una muy buena precisión".
La cirugía robótica ha demostrado ser particularmente beneficiosa en urología. "Esta cirugía comenzó hace muchos años en Estados Unidos, sobre todo en la especialidad de la urología", señala Álvarez Maestro. En procedimientos como la prostatectomía radical, la precisión del robot es fundamental para la preservación de los nervios de la erección y la reconstrucción de la vejiga. "El robot nos ayuda mucho a disecar estos nervios de la erección con una precisión muy exacta y luego la reconstrucción que hacemos para que el paciente vuelva a tener continencia con el robot es más fácil, la verdad, es mucho más preciso y tiene muchas ventajas, sin duda", recalca.
Finalmente, las terapias focales representan el tercer avance destacado. Estas terapias están "dirigidas únicamente al tumor" en casos muy localizados, ofreciendo una opción de tratamiento menos invasiva y con menos efectos secundarios para los pacientes seleccionados. "Yo creo que eso también ha sido una revolución en el cáncer de próstata en estos últimos años", afirma Álvarez Maestro.
El foco en la edad y la genética
En cuanto a la prevención del cáncer de próstata, Álvarez Maestro aclara que, a diferencia de otros tumores, no está directamente relacionado con el tabaco o el alcohol. Los factores determinantes son la edad y los antecedentes genéticos. "El cáncer de próstata prevenirlo como tal no se puede prevenir, es decir, este tumor no está relacionado con el tabaco ni con otros factores externos", señala.
Si bien no existe una prevención garantizada, algunos estudios sugieren que ciertos factores dietéticos podrían influir. Se ha hablado de los alimentos ricos en licopenos, como el tomate, y las hojas verdes: "Existen publicaciones científicas, por ejemplo, que dicen que pueden disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata", comenta.
Por otro lado, las dietas altas en grasas podrían predisponer al desarrollo de la enfermedad. No obstante, la recomendación principal sigue siendo el control médico periódico. "Lo más importante es ir al urólogo a partir de los 50 años y con antecedentes familiares a partir de los 45 años, recomendamos hacer un PSA anual para detectar precozmente el cáncer de próstata", concluye Álvarez Maestro.
En este sentido, entre los días 11 y 13 de junio la AEU celebrará su LXXXVIII Congreso Nacional de Urología 2025 en Cádiz, donde miles de expertos abordaran las últimas novedades sobre esta especialidad médica.