La amenaza del virus Nipah: «Alta letalidad, sin tratamiento y con capacidad de contagio»

María Velasco, especialista en el Hospital Universitario Fundación Alcorcón y portavoz de la SEIMC, explica a GM lo que se sabe de este virus que está afectando a la región de Kerala, al sur de la India

virus Nipah
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene en vigilancia estrecha al virus de Nipah, un patógeno zoonótico que ha provocado varios brotes en el sur de Asia y que preocupa a la comunidad científica por su elevada letalidad, ausencia de tratamiento específico y potencial de contagio. Así lo advierte María Velasco, especialista en Enfermedades Infecciosas y Medicina Tropical en el Hospital Universitario Fundación Alcorcón, presidenta de GeSIDA y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

"El virus de Nipah es un virus que infecta a murciélagos de la fruta, cerdos y otros mamíferos y también puede infectar también a humanos desde estos animales", explica Velasco en declaraciones a Gaceta Médica. Este virus, identificado por primera vez en Malasia a finales de los años 90, ha protagonizado varios brotes en la India, especialmente en la región de Kerala, donde recientemente se han registrado nuevos casos.

La transmisión del virus puede producirse por varias vías. "Los cerdos se infectan muy rápido y pueden desarrollar también una infección importante y grave, y los humanos se infectan desde contacto con estos animales o restos de estos animales o algunas secreciones, etc., o también por estar en contacto con savia de palmera donde habitan los murciélagos de la fruta", señala la especialista. Además, añade que "los murciélagos de la fruta se alimentan de frutas que, a veces, no las acaban de consumir, pero quedan infectadas, por lo que si alguna persona consume esa fruta o la toca, podría también infectarse, sobre todo si entra en contacto".

Una infección con un índice alto de mortalidad

Uno de los factores que más inquieta a los expertos es la alta mortalidad asociada a esta infección. "Produce un cuadro que inicialmente es inespecífico, como una gripe o cuadro respiratorio leve, pero evoluciona con afectación del sistema nervioso central con encefalitis, que presenta unos síntomas como bajo nivel de conciencia, fiebre, alteración del comportamiento", explica Velasco, que advierte que es "en estos casos cuando la letalidad es muy alta".

Las tasas de letalidad observadas en brotes anteriores oscilan entre el 30 y el 90%, aunque esta variabilidad depende en gran medida del sistema sanitario. "Esto siempre depende de los sistemas de salud que atienden a estos pacientes y la capacidad que tengan para dar tratamiento de soporte, por tanto tampoco sabemos bien cuál sería la letalidad real de este virus", matiza la experta. El tratamiento se soporte es indispensable ya que no se dispone ni vacuna ni un tratamiento específico.

En esta línea, uno de los mayores desafíos frente al virus es la falta de herramientas para combatirlo. "El motivo por el que la OMS tiene bajo vigilancia este virus o ha indicado que es un virus importante, primero es porque produce una enfermedad de alta letalidad, segundo porque no tenemos medios para combatirlo —ni tratamiento ni vacunas—, y tercero por la capacidad de contagio que tiene", resume Velasco.

Además, aunque hay elementos ya conocidos, aún no está del todo claro cual es su mecanismo de transmisión, "sí sabemos que tiene posibilidades de contagiarse fácilmente". Estas características —alta mortalidad, potencial de transmisión y ausencia de tratamientos específicos— convierten al virus de Nipah en un patógeno con potencial pandémico. "Estas características lo convierten en un virus con potencial pandémico de una enfermedad que puede ser grave", subraya la especialista.

Acciones a nivel internacional

Frente a esta amenaza, los expertos coinciden en que la comunidad internacional debe adoptar una postura proactiva. "A nivel internacional ante los virus hay que poner medidas de precaución y estar preparados ante este y ante otros y ante otros virus que pueden surgir y que todavía no conocemos", afirma Velasco.

En este sentido, insiste en la importancia de reforzar los sistemas sanitarios, no solo en cuanto a recursos materiales, sino también desde el ámbito formativo y profesional. "El primer paso para reforzarlos es que los profesionales estén concienciados de estas enfermedades, que tengamos médicos que puedan especializarse en enfermedades infecciosas y en conocimiento de patología importada y tropical, y puedan dar consejos adecuados de prevención a la población que viaja a las zonas donde hay brotes o donde hay riesgo de adquirir el virus y también que sepan reconocerlo si viene algún viajero infectado", destaca.

La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz en ausencia de tratamientos o vacunas. "La forma de prevenir esta infección es tomar medidas de precaución en las zonas donde está circulando ahora el virus, como puede ser evitar comer frutas o verduras que no estén peladas o que no se hayan tratado de forma higiénica, no tomar la savia de palmera, que es una bebida que se toma en algunas regiones, y evitar también el contacto con murciélagos o cerdos, ya que estos animales que pueden acabar transmitiendo la enfermedad".

Asimismo, Velasco subraya la necesidad de que la población esté bien informada antes de viajar a zonas endémicas. "Es importante que la población sepa que cuando va a hacer un viaje a ciertos países conviene informarse y formarse sobre cuál es la forma más segura de viajar".

En un contexto globalizado en el que las enfermedades infecciosas pueden expandirse rápidamente, la vigilancia, la formación de profesionales, la educación de la ciudadanía y la cooperación internacional son claves para prevenir futuros brotes y evitar que amenazas como el virus de Nipah se conviertan en nuevas crisis sanitarias a escala mundial.


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