En el marco del 40 Congreso de la Sociedad Europea para la Nutrición Clínica y el Metabolismo (ESPEN, por sus siglas en inglés), celebrado recientemente en Madrid, Nestlé Nutrition Institute organizó un simposium bajo el título “Nuevas evidencias sobre nutrición médica para mejorar la salud de los pacientes.
Uno de los temas abordados en el encuentro ha sido el papel del uso sistemático de suplementos nutricionales en pacientes con cáncer de cabeza y cuello.
Emanuele Cereda, de la Unidad clínica de Nutrición y Dietética de la Fundación IRCCS Policlínica San Matteo (Pavía) recordó que la desnutrición ha sido asociada con la reducción de la calidad de vida, menor supervivencia, interrupción de tratamientos de quimioterapia, radioterapia y quirúrgicos en pacientes con cáncer de cuello y cabeza por problemas de disfagia y exceso de mucosidad.
El experto expuso que determinados estudios recomiendan asesoramiento nutricional (consejos dietéticos individualmente adaptados, suplementos nutricionales orales, planes de comidas...) a pacientes con cáncer de cabeza y cuello para aumentar la ingesta dietética y prevenir la pérdida de peso asociada a la quimioterapia, así como evitar la interrupción del tratamiento de radioterapia. Los resultados son positivos en lo que se refiere a mejoras en la ingesta total energética que se han relacionado con beneficios clínicos. No obstante, la evidencia no es concluyente sobre si los suplementos nutricionales orales o la alimentación enteral pueden mejorar los resultados clínicos sin asesoramiento nutricional individual. Aunque sí constatan un mejor estado nutricional y mayor tolerancia a los tratamientos de quimioterapia y radioterapia con el uso de suplementos nutricionales en pacientes sin asesoramiento dietético continuo.
Las pautas previas recomiendan el uso de suplementos asociados al consejo dietético para los pacientes con cáncer de cuello y cabeza sometidos a radioterapia. Sin embargo, en este nivel de evidencia, la eficacia de los suplementos todavía debe ser respaldada por nuevos ensayos clínicos dimensionados y randomizados. Lo que se confirma es que el uso de suplementos supone una mayor ingesta de proteínas y calorías, pero no se puede evitar por completo la pérdida de peso mediante el asesoramiento nutricional en estos pacientes. La primera evidencia de la eficacia de la mayor ingesta de proteínas y calorías es la mejor tolerancia a los tratamientos.
En conclusión, el uso sistemático de complementos nutricionales con el adecuado asesoramiento nutricional en pacientes con cáncer de cabeza y cuello que se someten a radioterapia se asocia con un mejor mantenimiento del peso, una mejor calidad de vida y la finalización de la terapia. El impacto del asesoramiento nutricional intensivo en los resultados a largo plazo como la supervivencia global y efectos secundarios merece una mayor investigación.
Durante el simposium también se abordó el papel de los sustitutivos alimenticios en obesidad. Jamy Ard, profesor asociado de Medicina Interna y Ciencias de la Salud pública y codirector del Centro de Gestión de peso en la Escuela de Medicina de Wake Forest (EE. UU.) describió la evidencia reciente que apoya el uso del tratamiento de pérdida de peso basado en la sustitución de comidas. Según su visión, el objetivo es iniciar y mantener una pérdida de masa de grasa mientras se preserva la masa magra y una eficiencia energética mejorada.
Comparándolo con una dieta hipocalórica, tomar uno o dos sustitutivos al día es más eficaz: en tres meses se reduce 2,5 kilos más que haciendo solo una dieta hipocalórica. Sin embargo, se consigue una pérdida de peso considerable cuando se prescribe como parte de una dieta hipocalórica. Ard se centró en los sustitutivos de comida como un componente de la estrategia dietética que mejora la probabilidad de una pérdida y un mantenimiento exitosos. Se han observado pérdidas de hasta 8 kilos en 12 meses, aproximadamente, entre un 5 y un 8 por ciento del peso corporal inicial.