Avelumab sigue sumando en el carcinoma de células de Merkel

<p>Las células de Merkel son las variantes neuroendocrinas que están situadas en la piel, los tumores nacen de ahí y tienen ciertos factores de riesgo bien establecidos: exposición ultravioleta, la inmunosupresión, y también está la infección del poliomavirus que alrededor de un 80 por ciento de la población están infectados por este virus, el virus solo no es suficiente para generar el cáncer pero en situación de exposición a rayos ultravioleta si que facilita el proceso.</p>

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C.M. López Madrid | viernes, 13 de abril de 2018 h |

El carcinoma de células de Merkel (CCM) es un tumor neuroendocrino de alto grado, poco frecuente, que afecta cada año a cerca de tres personas por millón de habitantes.

Hasta hace unos años, aparte de la cirugía inicial y la radioterapia adyuvante no había prácticamente nada. “La quimioterapia da ciertas respuestas tumorales pero con muy poca duración y mucha toxicidad”. Jaume Capdevila, oncólogo del Vall d’Hebron, explica como ha evolucionado el paradigma de este tumor en poco tiempo. “La verdad es que al ser un tumor poco frecuente cuesta mucho que haya investigación y fármacos detrás”, reconoce. Afortunadamente, gracias a la inmunoterapia su evolución ha sido “fantástica”.

Las células de Merkel son las variantes neuroendocrinas que están situadas en la piel. “Los tumores nacen de ahí y tienen ciertos factores de riesgo bien establecidos: exposición ultravioleta, la inmunosupresión, y también una infección del poliomavirus”, asegura. De hecho, alrededor de un 80 por ciento de la población están infectados por este virus, aunque Capdevila aclara que no es suficiente por sí solo para generar el cáncer. Eso sí, “en situación de exposición a rayos ultravioleta sí que facilita el proceso”.

Cada vez se está conociendo mucho más y tipificando mejor el tumor. En ocasiones se confunde con lesiones cutáneas de metástasis de otros tumores como el carcinoma de células pequeñas pulmonar, muy similar desde el punto de vista histológico, aunque con características distintas. El oncólogo asegura que afortunadamente se está consiguiendo rellenar el vacío que existía en el tratamiento del CCM. Con la llegada de avelumab “el escenario ha cambiado”.