La incidencia del carcinoma de células escamosas cutáneo (CCEc), uno de los tipos más frecuentes de cáncer de piel, continúa en aumento. La exposición prolongada a la radiación ultravioleta del sol sigue siendo el principal factor de riesgo asociado a este tumor cutáneo. Aunque la mayoría de los casos de este tumor pueden tratarse con éxito mediante la extirpación quirúrgica del tumor primario, entre un 3% y un 5% de los tumores desarrollan metástasis, lo que complica significativamente el pronóstico.
Este subgrupo de pacientes, con enfermedad agresiva y diseminada, cuenta actualmente con opciones terapéuticas limitadas. A pesar de que este carcinoma suele tener un tratamiento curativo en sus fases iniciales, se estima que es responsable de aproximadamente una cuarta parte de las muertes anuales por cáncer de piel, lo que subraya la importancia de su detección precoz y de nuevas estrategias terapéuticas para los casos avanzados.
En este contexto, un equipo de investigadores ha identificado el receptor C5aR1 como un nuevo biomarcador asociado al riesgo de metástasis y mal pronóstico en pacientes con carcinoma de células escamosas, el tipo más común de cáncer de piel con capacidad metastásica.
Según el estudio publicado en The American Journal of Pathology, el C5aR1 favorece la invasión de células tumorales en este tipo de carcinoma. La elevada expresión de este receptor en los tumores sugiere su potencial como marcador pronóstico útil en la enfermedad avanzada.
Además de su valor diagnóstico, los autores de la investigación apuntan que el C5aR1 podría convertirse en una diana terapéutica en el tratamiento de este tumor en fases metastásicas, ofreciendo una posible vía de intervención para los pacientes con peor evolución clínica.
El papel del sistema del complemento
El sistema del complemento, un componente esencial de la inmunidad innata humana, está cobrando un papel cada vez más relevante en la investigación del cáncer, especialmente en su implicación en la progresión tumoral. En el caso del carcinoma de células escamosas cutáneo (CCEc), diversos estudios han documentado la expresión específica de componentes del complemento como FB, FD, C3, C1r y C1s, así como de inhibidores como FH y FI, directamente en células tumorales. Estos elementos participan en mecanismos no canónicos que favorecen la progresión del tumor en modelos in vivo.
Uno de los factores clave en este proceso es el componente C5a, una molécula que actúa como vasodilatador y potente agente quimiotáctico, capaz de aumentar la permeabilidad vascular y desencadenar la degranulación de mastocitos. Estas funciones se activan al unirse al receptor C5aR1, presente en diversas células diana. Este receptor se ha observado sobreexpresado en enfermedades inflamatorias e infecciosas como la sepsis, el síndrome de dificultad respiratoria aguda, el lupus eritematoso sistémico o la enfermedad inflamatoria intestinal.
En el contexto oncológico, C5aR1 también se encuentra sobreexpresado en múltiples tipos de cáncer, incluyendo el de pulmón no microcítico, de próstata, gástrico, renal, de mama, hepatocelular y de células uroteliales. Su presencia se ha asociado sistemáticamente con una menor supervivencia de los pacientes y con un mayor potencial metastásico de las células tumorales.
Además, la producción de C5a está regulada al alza en varios cánceres, y puede influir en el microambiente inmunitario del tumor, modulando la respuesta inmune hacia un entorno más favorable o desfavorable para el crecimiento del cáncer, según el tipo de tumor y la concentración local de C5a. Esta complejidad convierte al eje C5a-C5aR1 en un objetivo prometedor para el desarrollo de nuevas terapias dirigidas en este carcinoma.
Nuevo biomarcador y diana terapéutica de metástasis
En el nuevo estudio se ha profundizado en el papel del receptor C5aR1 en la progresión y metástasis del carcinoma de células escamosas cutáneo (CCEc), revelando su potencial como biomarcador pronóstico y objetivo terapéutico en fases avanzadas de la enfermedad.
Aunque no se detectó expresión de ARNm de C5aR1 en células de CCEc ni en queratinocitos normales cultivados en monocapa, los investigadores observaron un aumento significativo de este receptor en modelos tridimensionales. En concreto, las células de CCEc cocultivadas con fibroblastos de piel humana en esferoides 3D mostraron una mayor expresión de C5aR1 y una capacidad invasiva aumentada tras el tratamiento con C5a recombinante, atravesando con más eficacia matrices de colágeno.
Los análisis in vivo también revelaron una expresión elevada de C5aR1 en células tumorales y fibroblastos estromales de CCEc en comparación con lesiones precancerosas (queratosis actínica, AK) y carcinomas in situ (CCEcIS). Esta sobreexpresión fue aún más marcada en tumores localmente avanzados y metastásicos (mcSCC), asociándose con un peor pronóstico clínico.
Estos resultados apuntan a que la activación del receptor C5aR1 en el microambiente tumoral contribuye a la agresividad del CCEc y podría servir tanto como marcador de riesgo de metástasis como objetivo para nuevas estrategias terapéuticas, especialmente en los casos más difíciles de tratar.