Cada año se diagnostican 4.000 nuevos casos de tumores endocrinos

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GM Madrid | miércoles, 30 de octubre de 2019 h |

MD Anderson Cancer Center Madrid ha acogido esta semana la reunión CONtroversies in NeuroEndocrine Tumors (CONNET), un encuentro científico multidisciplinar en el que más de 120 profesionales han analizado y debatido sobre las guías de manejo clínico nacionales e internacionales de los pacientes con tumores neuroendocrinos metastásicos. Este tipo de cáncer poco frecuente tiene una incidencia de tres a seis casos nuevos por cada 100.000 habitantes , con lo que cada año se diagnostican 4.000 nuevos casos aproximadamente.

“Las neoplasias neuroendocrinas son tumores de elevada complejidad de manejo y requieren de un abordaje multidisciplinar y de una actualización constante y global. Las guías de manejo clínico nacionales e internacionales ayudan en el manejo diario, pero deben ser interpretadas y adaptadas a la realidad de cada país. Por ello, en este encuentro hemos discutido su aplicación con una visión internacional”, señala Jaume Capdevila, presidente del Grupo Español de Tumores Neuroendocrinos y Endocrinos (GETNE), jefe de la unidad de Tumores Neuroendocrinos del Hospital Vall d’Hebron (Barcelona) y uno de los ponentes en el encuentro, junto con Rocío García Carbonero, ex presidenta de GETNE y oncóloga médica del Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid) y Nicola Fazio, del Instituto Europeo de Oncología de Milán y director del panel asesor de la guía europea de manejo de tumores neuroendocrinos, entre otros reconocidos profesionales en este campo.

La baja incidencia de los tumores neuroendocrinos hace que el porcentaje de pacientes que un profesional puede ver en su consulta ya sea oncólogo, patólogo o endocrinólogo, sea reducido, y el tiempo que este profesional invierte en una formación tan específica, lógicamente, es menor respecto a otras patologías más frecuentes.

En la actualidad, la investigación se centra en tres pilares principales: el desarrollo final de nuevos inhibidores multiquinasa, que tendrán elevada relevancia en la práctica clínica en los próximos dos o tres años; la implementación de los radiofármacos y combinaciones para llegar al máximo número de pacientes, y la modulación de la respuesta inmune y cómo implementarla en tumores neuroendocrinos con combinaciones que aumenten la probabilidad de respuesta.