Los casos de sarampión caen en la UE en 2025, pero siguen duplicando los niveles de 2023

El ECDC advierte de que ocho de cada diez personas infectadas no estaban vacunadas y llama a reforzar las coberturas

sarampión
Añádenos en Google

Los casos de sarampión notificados en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE) han descendido de forma notable durante 2025 en comparación con el año anterior, marcado por un repunte histórico de la enfermedad. Sin embargo, los datos preliminares siguen mostrando una situación preocupante: el número de infecciones continúa siendo casi el doble del registrado en 2023, lo que mantiene al sarampión como una amenaza activa para la salud pública en Europa.

Según el último informe mensual del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), correspondiente a diciembre de 2025, entre enero y diciembre del pasado año se notificaron 7.655 casos de sarampión en 30 países de la UE/EEE. Ocho personas fallecieron como consecuencia de la infección: cuatro en Francia, tres en Rumanía y una en los Países Bajos.

Aunque esta cifra supone una reducción significativa frente a los más de 35.000 casos notificados en 2024, los expertos advierten de que no puede interpretarse como un retorno a la normalidad. De hecho, el volumen de infecciones registrado en 2025 casi duplica el número de casos comunicados en 2023, lo que confirma que la transmisión del virus sigue siendo intensa en amplias zonas del continente.

El sarampión exige altas coberturas vacunales

El sarampión es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas que se conocen. Se transmite fácilmente por vía aérea y puede propagarse con rapidez en comunidades con coberturas vacunales insuficientes. Por este motivo, las autoridades sanitarias insisten en que solo una inmunidad elevada en la población puede interrumpir la cadena de transmisión.

Para prevenir brotes y proteger a los grupos más vulnerables —como los lactantes demasiado pequeños para ser vacunados o las personas que no pueden recibir la vacuna por motivos médicos—, al menos el 95% de la población elegible debería estar inmunizada con dos dosis de la vacuna antisarampionosa, siguiendo los calendarios nacionales. Sin embargo, los datos de 2025 reflejan que este objetivo sigue lejos de alcanzarse en muchos países.

Al igual que ocurrió en 2024, ocho de cada diez personas que contrajeron sarampión durante 2025 no estaban vacunadas. Esta brecha de inmunización explica en gran medida la persistencia de la enfermedad y el riesgo de nuevos brotes, especialmente en contextos de transmisión comunitaria.

Desde el ECDC subrayan que Europa dispone de todas las herramientas necesarias para avanzar hacia la eliminación del sarampión. "Estas cifras demuestran que los casos de sarampión siguen siendo preocupantemente altos a pesar de un descenso significativo durante el último año", advirtió Sabrina Bacci, jefa del programa del ECDC sobre enfermedades prevenibles por vacunación e inmunización.

"Europa debería liderar la eliminación del sarampión a nivel mundial. Disponemos de una vacuna altamente eficaz y segura, así como del conocimiento, los recursos y algunas de las herramientas de vigilancia más robustas para controlar eficazmente esta enfermedad prevenible", añadió. En este sentido, Bacci recuerda que la vacunación no solo protege a quien la recibe, sino también a quienes no pueden vacunarse. "Esto convierte la vacunación no solo en un acto de autoprotección, sino también de solidaridad. La eliminación del sarampión debería ser posible si actuamos juntos", concluyó.

Los menores de cinco años, entre los más afectados

Los datos de 2025 confirman que los niños pequeños siguen siendo uno de los grupos más vulnerables frente al sarampión. En concreto, los menores de cinco años representaron el 40% de los casos notificados entre enero y diciembre, con un total de 3.072 infecciones registradas en este grupo de edad.

No obstante, la enfermedad no se limita a la infancia. El informe del ECDC destaca que el sarampión afecta a todos los grupos etarios y que, entre los adolescentes y adultos cuyo estado vacunal se conoce, la gran mayoría no había recibido ninguna dosis de la vacuna. Este patrón pone de relieve la existencia de bolsas de población susceptible, especialmente entre personas que no fueron vacunadas en su infancia o que no completaron la pauta recomendada.

Por ello, los expertos insisten en que los adultos y adolescentes también deben revisar su estado de inmunización y comprobar si están completamente protegidos o si necesitan una dosis de recuerdo, tanto para su propia protección como para reducir la transmisión del virus en la comunidad.

Otro aspecto relevante del informe es el origen de las infecciones. Según los datos disponibles hasta el momento, la mayoría de las personas diagnosticadas con sarampión en 2025 contrajeron la enfermedad a nivel local, a través de transmisión comunitaria dentro del país que notificó el caso. Este hecho refuerza la necesidad de mantener una vigilancia epidemiológica sólida y de actuar sobre las coberturas vacunales internas, más allá del control de los casos importados.

Llamamiento a revisar la vacunación antes de viajar

Dado que el sarampión presenta un patrón estacional, con picos de transmisión a finales del invierno y principios de la primavera, el ECDC anima a la población a revisar su estado vacunal cuanto antes. Este mensaje cobra especial importancia en el contexto de los viajes, ya que el virus puede estar circulando en distintos destinos.

La vacuna frente al sarampión, incluida en la triple vírica (sarampión, paperas y rubéola), tarda al menos dos semanas en ofrecer una protección eficaz, por lo que se recomienda comprobar la inmunización con suficiente antelación antes de desplazarse al extranjero.

Las autoridades sanitarias recuerdan que el sarampión no es una enfermedad leve. Sus síntomas más habituales incluyen fiebre alta, tos, rinorrea, ojos rojos y llorosos y una erupción cutánea característica que suele comenzar en la línea del cabello y extenderse al resto del cuerpo. La infección puede provocar complicaciones graves, como neumonía o encefalitis, e incluso resultar mortal. Ante cualquier duda sobre el historial vacunal propio o el de los hijos, el ECDC recomienda consultar con un profesional sanitario, que podrá ofrecer orientación individualizada y actualizar la vacunación si es necesario.

El organismo europeo advierte, además, de que es posible que en los próximos meses se notifiquen casos adicionales correspondientes a 2025, a medida que los países continúen consolidando y remitiendo sus datos. Mientras tanto, la vacunación sigue siendo la herramienta clave para frenar la circulación del virus y avanzar hacia la eliminación del sarampión en Europa.


También te puede interesar...