En la lucha contra el cáncer, la precisión no es solo una meta, sino una necesidad vital. El Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) ha dado un paso de gigante en esta dirección con la incorporación de un nuevo TAC de última generación diseñado específicamente para radioterapia. Este avance tecnológico está destinado a transformar la Unidad de Protonterapia, elevando los estándares de calidad, atención y planificación de los tratamientos oncológicos.
Tecnología que "lee" la respiración
Uno de los mayores desafíos en la radioterapia es el movimiento natural del cuerpo, como la respiración, que puede desplazar el tumor durante el tratamiento. El nuevo equipo del CCUN integra tecnologías avanzadas de control respiratorio y análisis de movimiento, fundamentales para ajustar con máxima exactitud la dosis en tumores localizados en el tórax y el abdomen superior.
La joya de la corona son los estudios respiratorios en 4D. Gracias a un detector de mayor diámetro y algoritmos de corrección optimizados, el TAC obtiene imágenes fiables incluso si el paciente respira de forma irregular. Como explica Jacobo Palma, oncólogo radioterápico de la Unidad, este sistema permite "disminuir la incertidumbre derivada del movimiento respiratorio y precisar mejor la planificación", eliminando imágenes erróneas y mejorando la exactitud de la dosis depositada.
Una experiencia más humana
El diseño de este nuevo TAC no solo piensa en los píxeles, sino en las personas. El equipo cuenta con un gantry (apertura central) más amplio, lo que facilita que los pacientes adopten posiciones más cómodas y estables, algo vital en procedimientos largos.
Además, la experiencia asistencial se vuelve más cercana. El diseño permite que el técnico permanezca al lado del paciente durante la programación del estudio, ofreciendo acompañamiento y reduciendo el estrés o el nerviosismo que suelen generar estas pruebas. A esto se suma el uso de inteligencia artificial (IA) en el software para optimizar el contorneo de los órganos y agilizar los flujos de trabajo.
Un aliado estratégico para los más pequeños
Desde que la Unidad de Protonterapia del CCUN inició su actividad en abril de 2020, ha tratado a más de 1.120 pacientes. Un dato especialmente relevante es que el 40% de ellos son menores de 18 años.
La protonterapia es una técnica de alta precisión que permite concentrar la radiación en el tumor preservando los tejidos sanos circundantes. Esta capacidad de reducir la toxicidad y los efectos secundarios es "especialmente crucial en niños", cuyos órganos están todavía en desarrollo, y en tumores de difícil acceso situados cerca de estructuras vitales.
Con casi seis años de experiencia, la incorporación de este TAC supone, en palabras de Palma, un refuerzo clave para la autonomía y agilidad del proceso asistencial, garantizando que cada paciente reciba un tratamiento diseñado a su medida con la máxima seguridad.