Células de apoyo al cerebro se vuelven destructoras en pacientes con enfermedad de la motoneurona

<p>Estudios previos sugieren que otras células humanas que respaldan las neuronas motoras, como astrocitos y microglia, contribuyen a la muerte de las neuronas motoras en MND. Este avance viene de las observaciones, tanto en ratón como en oligodendrocitos humanos, posibles gracias a una técnica revolucionaria, el método de conversación directa, desarrollado por el profesor Brian Kaspar y su equipo en el Laboratorio de Kaspar.</p><p>El método de conversación directa permite que las células de la piel de pacientes con MND vivan para ser programadas en células progenitoras neurales, que tienen el potencial de diferenciarse en distintos tipos de células, como astrocitos, oligodendrocitos y neuronas. Durante este estudio, las células progenitoras neurales se diferenciaron en oligodendrocitos, que fueron derivados de células de la piel recogidas de los dos pacientes con MND familiar, aquellos con una historia familiar de la enfermedad, y MND esporádica.</p><p>Los resultados del estudio, que se detallan este martes en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, mostraron que los oligodendrocitos de ambos pacientes, con MND familiar y esporádica, llevaron a la muerte de las neuronas motoras. Los oligodendrocitos de individuos sanos o de aquellos que sufren de otros trastornos neuromusculares, como la distrofia muscular de Becker, no dañan las neuronas motoras, lo que indica el fenotipo específico de los oligodendrocitos derivados de MND.</p><p>El profesor Kaspar, autor principal del artículo e investigador principal en Columbus, destaca: “Mediante el uso de este nuevo método de conversación directa, en los últimos años hemos sido capaces de analizar la función de las diferentes células gliales en la MND y hemos empezado a entender que distintas células de apoyo se dan la vuelta en diferentes etapas de la enfermedad y contribuyen a la patología a través de diferentes mecanismos”.</p>

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EP / Madrid | martes, 27 de septiembre de 2016 h |

Los oligodendrocitos impulsan la muerte de las neuronas motoras