La COVID-19, después de la pandemia que golpeó a todo el mundo hace un lustro, parece ahora un virus lejano. Los últimos datos del SiVIRA indican que la tasa sindrómica en Atención Primaria es de 1,8 casos por cada 100.000 habitantes, con una positividad del 0,7%. Y el proxy sitúa en 3,5 casos por cada 100.000 habitantes la incidencia, que, aunque es algo superior al informe anterior, todavía no muestran una escalada que llegará, previsiblemente, en los próximos meses.
El virus sigue, no obstante, sigue circulando. Y, por mucho que en la actualidad la incidencia sea baja, la COVID-19 sigue ahí. Por ello, el Ministerio de Sanidad lanzó la semana pasada una campaña de concienciación, a la vez que ha elaborado un informe en el que analiza los beneficios que la vacunación contra el coronavirus ha reportado a la población desde el inicio de la campaña, hace ya más de un lustro.
Las vidas salvadas por la vacuna
De acuerdo con la información que expone el documento, en líneas generales y a la población general, en España las vacunas contra la COVID-19 salvaron 127.000 vidas y redujeron las muertes un 64% entre diciembre de 2020 y marzo de 2023. En población mayor, de más de 60 años, la efectividad vacunal a la hora de proteger contra el fallecimiento fue del 97% (en el caso de las vacunas de ARN mensajero, las que mayoritariamente se inyectaron) y del 88% a la hora de evitar la hospitalización o la UCI entre diciembre de 2020 y marzo de 2021.
En este sentido, los datos del Ministerio de Sanidad indican que en España se han administrado casi 106 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 y que alrededor de 41 millones de personas tienen la pauta completa.
Mayores de 70, inmunodeprimidos e institucionalizados
Los buenos datos de vacunación que exhibe el Ministerio y la efectividad probada de las vacunas contra la COVID-19 han provocado que en el informe elaborado por Sanidad se incluyan las recomendaciones de protección contra el virus de la temporada de vacunación.
En primer lugar, destaca la priorización de la inmunización a las personas de 70 años o más, especialmente a las que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad, esto incluye a los pacientes inmunodeprimidos y a aquellos que padecen determinadas patologías crónicas graves, además de a las personas institucionalizadas “y otros grupos de riesgo”.
Una dosis estacional
La pauta general entre esta población diana es de una sola dosis estacional, “independientemente del número de dosis previas y de infecciones” de coronavirus que haya tenido el paciente, “respetando un intervalo recomendable de al menos tres meses desde la última dosis o infección”. Sanidad amplía a seis meses el plazo si la última dosis fue de Bimervax, la vacuna de HIPRA.
Vacuna española
En esta campaña, además, estamos viviendo un hito al poder contar con dicha vacuna contra la COVID-19, 100% española, y que ya se comenzó a distribuir el pasado mes de noviembre en los centros de salud de nuestro país. Se trata de una vacuna adaptada a la variante LP.8.1 del virus, una alternativa proteica, una tecnología conocida, segura y eficaz, a las vacunas de ARN mensajero de otras compañías.
De hecho, HIPRA firmó también el pasado mes de octubre un acuerdo de compra de esta misma vacuna con la Autoridad de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias de la Comisión Europea (HERA), el organismo encargado de coordinar la respuesta comunitaria frente a posibles pandemias. Mediante este convenio, de una duración de hasta dos años, los miembros de la UE podrán a acceder a hasta 4 millones de dosis de la vacuna española.
También a sanitarios y personas cuidadoras
Por otra parte, el informe también establece las bases para la inmunización de un colectivo diana que se repite campaña tras campaña: en cuanto a los profesionales sanitarios y sociosanitarios, así como para personas convivientes o cuidadoras de personas de alto riesgo, y en función de la situación epidemiológica, “se contempla el acceso a la vacunación como medida de protección personal”.
Facilitar la inmunización
Sobre la vacunación combinada con las dosis de otras infecciones respiratorias, como la gripe, en la población diana, el Ministerio especifica que las dosis contra la COVID-19 se pueden administrar conjuntamente. Y, aunque la campaña se suele comenzar desde la última semana de septiembre y todo el mes de octubre, “se puede vacunar fuera de campaña a quienes no hayan recibido aún la vacuna adaptada de la temporada (respetando intervalos)”.