La Comunidad de Madrid ha notificado 24 casos de sarampión en las primeras siete semanas de 2026, una cifra que ya supera el total registrado en todo 2025, según recoge el último Informe Epidemiológico Semanal de la Dirección General de Salud Pública. Los datos, cerrados en la semana 7, apuntan a una situación de circulación comunitaria del virus en la región.
El informe señala que los domicilios y la atención sanitaria de los afectados se distribuyen por diferentes zonas geográficas de la comunidad autónoma y que, en la mayoría de los casos, no existe antecedente de viaje fuera de la región. Este patrón refuerza la hipótesis de transmisión local.

Predominio del virus en adultos y seis hospitalizaciones
De los 24 casos detectados, 13 corresponden a mujeres y 11 a varones. Llama la atención el predominio de adultos: dos tercios de los afectados (16 personas) tienen entre 25 y 55 años, y de ellos cuatro superan los 49 años.
Los casos pediátricos son minoritarios y se limitan a tres menores: dos niñas, de 10 meses y 12 años, y un niño de 9 años.
En cuanto a la gravedad, seis de los pacientes han requerido ingreso hospitalario, cuatro de ellos debido a afectación respiratoria asociada a la infección.

El 45,8% de los casos corresponde a personas originarias de otros países, aunque la mayoría reside en la Comunidad de Madrid desde hace años. En concreto, se han notificado cuatro casos en personas procedentes de Venezuela, tres de Perú, dos de Ecuador, uno de Honduras y uno de Bangladesh.
Desde el punto de vista diagnóstico, 23 de los 24 casos han sido confirmados por laboratorio mediante pruebas virológicas específicas positivas (RT-PCR en orina y/o frotis faríngeo para el virus del sarampión). Un caso se ha clasificado como probable al presentar clínica compatible, estar epidemiológicamente vinculado a un caso confirmado y no haberse realizado pruebas diagnósticas.
Un total de 11 casos presentan algún vínculo epidemiológico entre sí. Siete se agrupan en tres brotes familiares distintos: uno con tres afectados (padre, madre e hijo) y otros dos con dos casos cada uno, correspondientes a hermanos adultos convivientes. Además, dos casos están relacionados por vecindad —con relación de amistad entre familias— y otros dos se vinculan con un brote en desarrollo en la Comunidad Valenciana.
El 66,6% no estaba vacunado
El análisis del estado vacunal muestra que 16 de los 24 casos (66,6 por ciento) no estaban vacunados frente al sarampión. Una persona había recibido una única dosis de vacuna triple vírica hace 11 años y cuatro contaban con dos dosis, si bien en tres de ellos la administración se produjo entre 19 y 25 años antes.
En los tres casos restantes —todos adultos— se desconoce el estado de vacunación, aunque se asume que estaban inmunizados por su perfil serológico y clínico.
Estos datos refuerzan el papel de la vacunación como principal herramienta preventiva frente al sarampión, una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar complicaciones respiratorias y neurológicas, especialmente en personas no inmunizadas.
Ante la situación epidemiológica actual, Salud Pública insiste en mantener una alta sospecha clínica ante cualquier cuadro de exantema febril acompañado de síntomas respiratorios.
De acuerdo con el Protocolo del Plan de Eliminación del Sarampión, todos los casos sospechosos deben notificarse de manera urgente a la Red de Vigilancia Epidemiológica de la Comunidad de Madrid. En ese momento deben recogerse tres muestras: sangre para serología y exudado faríngeo y orina para detección viral mediante RT-PCR, ya que el diagnóstico no puede basarse exclusivamente en la serología.
El incremento de casos en las primeras semanas de 2026, junto a la existencia de agrupaciones familiares y la ausencia de viajes en la mayoría de los afectados, sitúa al sarampión nuevamente en el foco de la vigilancia epidemiológica regional, con el objetivo de cortar cadenas de transmisión y evitar la extensión de los brotes.