La vejiga hiperactiva (VH) es una patología crónica, infradiagnosticada y altamente incapacitante que afecta en España a entre el 12% y el 17% de la población adulta, cerca de cinco millones de personas. Sus principales síntomas son la urgencia miccional, el aumento de la frecuencia urinaria y, en muchos casos, la incontinencia urinaria de urgencia. Su prevalencia ha aumentado en las últimas décadas, es mayor en mujeres que en hombres y se incrementa con la edad, el sobrepeso y la obesidad.
Además, va mucho más allá de los síntomas y altera la calidad de vida, el descanso, la salud mental, la esfera sexual y el ámbito laboral, y se asocia a ansiedad, miedo a los escapes, depresión, trastornos del sueño y riesgo de caídas y fracturas. Pese a esta carga, sigue mal identificada y tratada: apenas el 7,3% de los pacientes recibe tratamiento farmacológico en España y el 49,8% no sigue adecuadamente la pauta.
En ese contexto surgió ClaVHes (Consenso sobre la Mejora del Proceso Asistencial en la Vejiga Hiperactiva desde la Adherencia), impulsado por Pierre Fabre junto al Grupo OAT. El proyecto quiere "establecer un consenso riguroso que optimice el proceso asistencial, priorizando la adherencia como factor clave", además de mejorar los flujos asistenciales y reducir el abandono terapéutico.
Impacto cotidiano
Aportando la perspectiva del paciente, Àngels Roca, presidenta de la Asociación Incontinencia (ASIA), resume el impacto cotidiano de la vejiga hiperactiva con una frase: "Tu vida pasa a depender de un lavabo… y muchas veces de un pañal. Vives con la sensación de tener que ir al baño, con escapes y miedo. Eso lo condiciona todo: vida social, trabajo, descanso…". También, asegura que "te sientes solo".

En este sentido, Roca insiste en que gran parte del problema está en la falta de acompañamiento. "Si no te explican bien qué puedes esperar, si no mejoras o si te sientes solo, lo acabas dejando. No es falta de voluntad", afirma. Por eso considera "clave contar con una enfermera especializada en continencia" desde Atención Primaria (AP), para orientar desde el inicio. "El paciente tiene que saber de su patología", porque eso "hace que tenga más adherencia".
"Si no te explican bien qué puedes esperar, si no mejoras o si te sientes solo, lo acabas dejando"
Àngels Roca, presidenta de la Asociación Incontinencia (ASIA)
Desde la práctica clínica, Higinio Flores, de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), coincide en que el abandono responde a "una mezcla de factores".
Entre ellos, cita que muchos pacientes sienten que el tratamiento no funciona “como esperaban", que aparecen efectos secundarios y que existen "expectativas poco realistas", polimedicación o desconocimiento de que se trata de una enfermedad crónica "que requiere constancia". A eso se añaden "la falta de seguimiento continuado o una atención poco coordinada".

"Hay que explicar qué se puede esperar del tratamiento, cuánto tiempo puede tardar en hacer efecto y qué posibles efectos secundarios pueden aparecer"
Higinio Flores, de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG)
Para evitarlo, Flores cree que desde el principio hay que "explicar qué se puede esperar del tratamiento, cuánto tiempo puede tardar en hacer efecto y qué posibles efectos secundarios pueden aparecer". En esta línea, priorizar los fármacos con menos efectos secundarios puede mejorar la adherencia al tratamiento. También defiende "hacer un seguimiento temprano" y reforzar la educación sanitaria. A su juicio, cuando varios profesionales atienden al mismo paciente y no existe coordinación, la atención es "un poco desordenada". De ahí que "trabajar en equipo" pueda "marcar la diferencia".
Atención coordinada
Ese enfoque compartido implica, según Flores, que colaboren AP, urólogos, ginecólogos, fisioterapeutas y farmacia. "Así es más fácil detectar el problema y ajustar el tratamiento, según las necesidades de cada paciente", explica. Además, esta coordinación "ayuda al seguimiento continuo, evita pruebas innecesarias y permite llevar un mejor control de la evolución". En los casos complejos o refractarios, añade, "es el urólogo o el ginecólogo el profesional que debe dar un paso al frente", con evaluación estructurada, toma de decisiones compartida e intervenciones no farmacológicas.

"La Atención Primaria es idónea para la identificación precoz"
Julia Quevedo, presidenta de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP)
En esa reorganización del proceso, la AP ocupa un lugar decisivo. Julia Quevedo, presidenta de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP), sostiene que "la AP es idónea para la identificación precoz". Para reforzarla, propone "impulsar herramientas de cribado sistemático y proactivo, integrar alertas clínicas en la historia electrónica, desarrollar protocolos homogéneos y garantizar tiempo suficiente para la atención longitudinal". También subraya que "la adherencia terapéutica requiere un abordaje multifactorial", con simplificación de regímenes, revisión periódica del plan farmacológico y educación sanitaria personalizada.
Quevedo añade que la coordinación entre niveles "debe basarse en circuitos asistenciales compartidos, reuniones clínicas periódicas y una interoperabilidad real de la historia clínica". La consultoría telemática entre profesionales, señala, mejora la resolución de dudas y evita derivaciones innecesarias, mientras que los materiales comunes para pacientes ayudan a mantener mensajes coherentes durante todo el recorrido asistencial.

"Las CCAA tienen un papel clave, porque son quienes pueden traducir el consenso en una organización real del proceso asistencial"
Raquel Mesa, Consejería de Sanidad de Canarias
La administración, por su parte, tiene que convertir ese consenso en organización real. Raquel Mesa, por parte de la Consejería de Sanidad de Canarias, afirma que "las CCAA tienen un papel clave, porque son quienes pueden traducir el consenso en una organización real del proceso asistencial".
Eso pasa por "impulsar protocolos comunes entre Atención Primaria y Hospitalaria, reducir la variabilidad clínica, reforzar la coordinación entre niveles y favorecer circuitos más claros, ágiles y homogéneos para el paciente". Su objetivo, resume, es "convertir un abordaje fragmentado en un modelo más integrado, centrado en el paciente y orientado a resultados".
Desde Pierre Fabre, Álvaro Roca enmarca la iniciativa en un contexto de "infradiagnóstico" en el que "muchos pacientes conviven con los síntomas en silencio por tabú, vergüenza o por la normalización de la sintomatología". Además, observa "una gran variabilidad en la práctica clínica entre CCAA, centros e incluso entre profesionales".

"La adherencia no se resuelve solo con un buen medicamento, sino con un entorno asistencial adecuado"
Álvaro Roca, director de Market Access & Public Affairs en Pierre Fabre España
Por eso insiste en que "la adherencia no se resuelve solo con un buen medicamento, sino con un entorno asistencial adecuado". Y ahí sitúa el sentido de ClaVHes: "Construir juntos un modelo de atención que favorezca la adherencia y ponga a la persona en el centro".