La Dermatología médica es una especialidad innovadora en continuo avance y desarrollo. Durante la 16ª edición de Skin Academy, una reunión de reconocido prestigio internacional por la comunidad dermatológica, organizada por Almirall, más de 800 participantes en su gran mayoría dermatólogos, tanto nacionales como internacionales, compartieron los avances científicos y los enfoques innovadores para el tratamiento de enfermedades de la piel. En una entrevista con Gaceta Médica, el Dr. Jose-Manuel Carrascosa, jefe del Servicio de Dermatología en el Hospital Universitari Germans Trias i Pujol, explica que esta cita "refleja la evolución que la especialidad ha tenido en la última década, pasando de un enfoque en el que muchas enfermedades se trataban de manera inespecífica o empírica a uno basado en tratamientos altamente específicos y muy avanzados”. Para el experto, “estos nuevos enfoques se sustentan principalmente en el conocimiento profundo de la patogénesis”.
En relación con los últimos avances que se han producido en dermatología médica, el Dr. Carrascosa subraya que “en psoriasis nos encontramos ante una dermatosis bastante madura en términos de posibilidades terapéuticas y conocimiento patogénico”. Considera que “ya no se trata solo de controlar bien la enfermedad, algo que logramos con éxito, sino de ir más allá y abordar las comorbilidades, e incluso prevenir el desarrollo de algunas de ellas, como la artropatía psoriásica, o potencialmente modificar el curso de la enfermedad”.
Por su parte, en dermatitis atópica se estima que estamos en un momento más precoz, pero con “un dinamismo mucho más rápido que en psoriasis”. “En pocos años, hemos alcanzado niveles de excelencia que, en psoriasis, nos llevaron casi una década de alcanzar, lo que demuestra el rápido avance en el manejo de la enfermedad”, articula. No obstante, advierte que “aún estamos definiendo cuál es el límite terapéutico”.
En cáncer de piel, menciona que tanto en melanoma como en cáncer cutáneo no melanoma, el conocimiento patogénico ha experimentado un crecimiento notable. “En el caso del melanoma, esto ha permitido alcanzar perspectivas de supervivencia que hace 10 años eran impensables”, sostiene. Además de ello, añade que en cáncer y pre-cáncer se ha avanzado significativamente en la comprensión de los estados que llevan al cáncer cutáneo, así como en la prevención y el tratamiento de esta enfermedad. Asimismo, el Dr.Carrascosa insiste en que hay otros campos aún por explorar, como el vitíligo y la alopecia areata.
Medicamentos biológicos
Los medicamentos biológicos son un tipo de fármacos sistémicos, creados mediante técnicas de biología molecular, que actúan específicamente bloqueando diferentes moléculas que intervienen en la inflamación. Estas terapias han cambiado el paradigma en el abordaje de las enfermedades dermatológicas, mejorando significativamente la calidad de vida de los pacientes. “En los últimos años, en psoriasis han logrado alcanzar un control casi completo en la mayoría de los pacientes, con resultados muy estables a largo plazo y con un perfil de seguridad muy bueno”, precisa el experto. En este sentido, menciona que los inhibidores de la IL-23 representan probablemente el mejor ejemplo de esta combinación de eficacia, estabilidad y seguridad, aunque sostiene que los inhibidores de la IL-17 también han demostrado excelentes resultados.
En dermatitis atópica, la situación cambia, ya que, como ha admitido anteriormente, aún está por definir cuál será el límite terapéutico. “A diferencia de la psoriasis, donde hemos alcanzado niveles de excelencia, en dermatitis atópica todavía no hemos logrado el mismo grado de control y no sabemos con certeza si lo conseguiremos”, apunta. “Nos encontramos en un punto en el que no está claro si en todas las enfermedades podremos alcanzar los mismos resultados, ya que, a pesar de las innovaciones terapéuticas, todavía hay un porcentaje de pacientes que no responden completamente al tratamiento”, argumenta.
Un ejemplo de estos avances, citado por el experto, está en que se ha demostrado que “el uso de un anticuerpo monoclonal no impide una respuesta rápida, algo que tradicionalmente se asocia a los inhibidores de JAK”. Además, permite una gran efectividad sostenida en el tiempo, según su pauta posológica en ficha técnica, un enfoque que ya venimos aplicando de forma rutinaria en psoriasis”, dice. Por tanto, insiste en que “los tratamientos biológicos en psoriasis y dermatitis atópica han tenido un impacto innegable en la calidad de vida de los pacientes”.
Importancia del enfoque holístico
La visión holística se basa en la idea de que estos pacientes no solo tienen una enfermedad, sino que en realidad padecen una inflamación crónica y sistémica que afecta a diversas áreas de su organismo, las cuales también pueden estar influidas por dicha inflamación. Por eso, para el Dr. Carrascosa “es necesario adoptar un enfoque centrado en la persona y en el paciente, que, en muchas ocasiones, requiere una coordinación entre diferentes especialistas”.
Principales desafíos
Por último, el experto ha enumerado los principales desafíos que se presentan en este campo. En primer lugar, ha remarcado que “en psoriasis el reto actual es dar un paso más allá, para lograr remisiones más prolongadas e, incluso, explorar la posibilidad de alcanzar una cura en algunos pacientes”. Seguidamente, ha matizado que “también necesitamos entender qué variables o qué características tienen los pacientes en los que debemos actuar con mayor énfasis”, resaltando la importancia de contar con biomarcadores, ya sean clínicos, inmunológicos o genéticos, “que nos permitirían seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente”.
En cuanto al acceso a los biomarcadores, señala que “los mejores biomarcadores en psoriasis son clínicos. Es decir, sabemos que los pacientes con obesidad y con historia de varios tratamientos biológicos previos responden en general peor a las nuevas terapias. Aun así, 8 o 9 de cada 10 pacientes van a tener una respuesta satisfactoria”. “En el momento actual lo que realmente necesitamos son biomarcadores que nos permitan identificar qué pacientes, desde el momento en que les diagnosticamos la psoriasis, requieren un tratamiento innovador y muy específico, y que justifiquen la inversión de recursos, que son limitados”, concluye.
Compromiso de Almirall
Almirall es una compañía comprometida con la dermatología médica para mejorar la vida de las personas que conviven con estas condiciones. Por ello, colabora estrechamente con científicos, la comunidad médica como dermatólogos entre otros profesionales de la salud y pacientes para cumplir su propósito: desarrollar soluciones innovadoras que aborden las necesidades reales de los pacientes en el ámbito de la dermatología. “Almirall lleva décadas enfocada en la innovación en dermatología médica. Tanto es así que, en los últimos 10 años, ha invertido más de 1.000 millones de euros en I+D con una dedicación constante de alrededor del 12% de sus ventas netas a esta área”, explican desde la compañía en declaraciones a El GlobalFarma. Según la farmacéutica, seguirán reforzando sus capacidades de I+D, combinando innovación interna con colaboraciones estratégicas y acuerdos de licencia.
Tras el reciente lanzamiento de su tratamiento biológico para la dermatitis atópica de moderada a grave en España, persiguen el objetivo de hacer posible el acceso de esta alternativa terapéutica en Europa. “Actualmente, el tratamiento ya está disponible en 11 países europeos y se espera que a lo largo de 2025 también esté disponible en países como Italia, Suiza, Austria, Bélgica y Suecia y así contribuir a mejorar la vida de millones de pacientes”, confirman.
En cuanto a los próximos lanzamientos previstos, Almirall está a la espera de la obtención de las autorizaciones de comercialización nacional de un tratamiento tópico para la onicomicosis en Europa durante la primera mitad de 2025, a la vez que prevén que la aprobación de un antibiótico oral para el acné en China “podría producirse en la segunda mitad del año”. Asimismo, la farmacéutica trabaja en la extensión del área de un tratamiento tópico para la queratosis actínica en Europa, con el objetivo de obtener la aprobación para su lanzamiento el próximo año.
Del mismo modo, la compañía sigue avanzando en su cartera de I+D en fases iniciales, “que incluye una serie de activos prometedores con gran potencial para tratar diversas enfermedades dermatológicas importantes”. Durante los próximos 15 meses, la compañía prevé el inicio de cuatro estudios clínicos de Prueba de Concepto (PoC) en distintas patologías. “Almirall tiene una forma única de entender la innovación, más allá de su centro de I+D en Sant Feliu de Llobregat en Barcelona, con un equipo de más de 200 personas, también integra en su día a día la innovación disruptiva a través de colaboraciones estratégicas con socios que desarrollan tecnologías avanzadas, como moléculas pequeñas, tratamientos biológicos y ARNm”, concluyen.