La prevalencia de la infección activa por el virus de la hepatitis C (VHC) en pacientes también infectados por VIH en España se situó en 2017 en el ocho por ciento, lo que supone un descanso del 31,6 por ciento respecto al año anterior (en el que la prevalencia de coinfección se situó en el 11,7 por ciento) y del 63,8 por ciento respecto a 2015.
Este profundo descenso en la prevalencia de infección activa observado en el último año obedece exclusivamente al acceso al tratamiento anti-VHC basado en antivirales de acción directa (AAD) que pasó de ser del 59,3 por ciento de todos aquellos con infección activa en 2015 al 74,7 por ciento en 2016 y al 82,4 por ciento en 2017.
Así lo pone de manifiesto un estudio realizado por expertos de GeSida (Grupo de Estudio del SIDA de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica) en el que se han recogido datos de 1.690 pacientes.
Para ser conscientes de la magnitud en el descenso, Juan Berenguer, del Hospital Universitario Gregorio Marañón y coordinador de este trabajo junto a Juan González, del Hospital Universitario La Paz, recuerda que “entre los siete años transcurridos entre 2009 y el 2015 el descenso en la prevalencia de infección activa fue un 35 por ciento, frente al 31,7 por ciento de diferencia entre 2016 y 2017”.