El 9 de diciembre de 2024, las autoridades de salud pública de Finlandia informaron la detección de poliovirus en muestras de aguas residuales del país, sumándose a reportes similares en España, Polonia, Alemania y el Reino Unido entre septiembre y noviembre de este año. Aunque no se han registrado casos humanos de polio, y aunque la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE) continúen siendo regiones libres de esta enfermedad, estas detecciones han generado preocupación en las autoridades sanitarias.
Orígenes potenciales del poliovirus en aguas residuales
El análisis genético de las muestras sugiere dos posibles explicaciones para estas detecciones:
- Múltiples introducciones del virus desde regiones donde la poliomielitis sigue circulando.
- Una única introducción, que luego podría haberse propagado a nivel comunitario dentro de la UE/EEE.
Para prevenir la reintroducción del virus y su transmisión sostenida, las autoridades destacan la importancia de mantener altas tasas de cobertura de vacunación y reforzar la vigilancia en la región.
El papel de la vacunación sistemática
La vacunación oportuna contra la poliomielitis sigue siendo la principal herramienta para proteger a la población. En la UE y el EEE, las vacunas antipoliomielíticas inactivadas son parte integral de los programas de vacunación infantil, y su aplicación es crucial para evitar brotes.
Las autoridades sanitarias hacen un llamamiento a los gobiernos para:
- Asegurar la protección de los niños mediante la administración puntual de las vacunas incluidas en los calendarios sistemáticos.
- Identificar brechas de inmunidad revisando los datos de cobertura vacunal, tanto a nivel nacional como subnacional.
Grupos específicos con tasas de vacunación más bajas deben ser priorizados para campañas de sensibilización y vacunación, dado que son los más vulnerables a una posible transmisión del poliovirus.
Fortalecer la vigilancia ambiental y de salud pública
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) subraya la importancia de contar con sistemas de vigilancia sensibles y eficaces para identificar de manera temprana cualquier circulación del poliovirus. Entre las estrategias recomendadas están:
- La vigilancia de la parálisis flácida aguda en pacientes, uno de los principales signos de infección por poliovirus.
- La vigilancia ambiental, como el monitoreo de aguas residuales, que permite detectar la presencia del virus en las comunidades antes de que se manifiesten casos clínicos.
Los países deben también garantizar que sus sistemas de información sobre inmunización puedan identificar a personas no vacunadas o con vacunación incompleta, permitiendo una intervención rápida.
Una vigilancia internacional coordinada
El ECDC, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, sigue monitoreando la situación en el mundo y dentro de la UE/EEE. Además, el organismo actualiza regularmente los informes sobre la amenaza de enfermedades transmisibles y mantiene un panel que muestra los países donde la polio es endémica o donde hay brotes de poliovirus derivados de la vacuna (cVDPV).
Esta labor coordinada forma parte de la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio, que busca eliminar completamente la enfermedad.
Un esfuerzo conjunto para mantener a Europa libre de polio
Aunque la UE/EEE sigue libre de casos humanos de poliomielitis, las detecciones recientes de poliovirus en aguas residuales subrayan la necesidad de mantener un alto nivel de preparación. La vacunación, combinada con sistemas de vigilancia eficientes, es clave para evitar que este virus resurja en la región, protegiendo a las futuras generaciones.