Dormir lo suficiente los fines de semana puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas hasta en un 20%

Manuel Anguita (SEC) explica a GM los aspectos más relevantes de este estudio presentado en el ESC Congress

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Las exigencias de la semana laboral, a menudo influidas por los horarios escolares o laborales, pueden provocar trastornos y privación del sueño. Sin embargo, una nueva investigación presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés) 2024 muestra que las personas que recuperan el sueño durmiendo hasta tarde los fines de semana pueden ver reducido en un 20 por ciento su riesgo de cardiopatías. 

Según el coautor del estudio, Yanjun Song, del Laboratorio Estatal Clave de Enfermedades Infecciosas del Hospital Fuwai y del Centro Nacional de Enfermedades Cardiovasculares de Pekín (China), “un sueño compensatorio suficiente está relacionado con un menor riesgo de cardiopatías”. “La asociación es aún más pronunciada entre los individuos que duermen de forma inadecuada con regularidad entre semana”.

Es bien sabido que las personas que sufren privación de sueño duermen hasta tarde los días de descanso para mitigar los efectos de la falta de sueño. Sin embargo, faltan estudios sobre si este sueño compensatorio ayuda a la salud cardiaca. "La novedad que aporta este estudio es que es la primera vez que se analiza y se demuestra que compensar durante los fines de semana el déficit de sueño que se produce durante los días laborales es beneficioso en comparación a los que siguen sin compensarlo", explica a Gaceta Médica Manuel Anguita, portavoz de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

"Se sabe desde hace tiempo que dormir menos de siete horas es perjudicial para la salud cardiovascular, ya que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades como cardiopatías isquémicas, infarto de miocardio o fibrilación auricular. Este riesgo afecta tanto a personas que ya han tenido problemas cardíacos como a aquellas que gozan de buena salud", añade Anguita.

Los autores utilizaron datos de 90.903 sujetos participantes en el proyecto Biobanco del Reino Unido, y para evaluar la relación entre el sueño compensado del fin de semana y las enfermedades cardiacas, se registraron los datos del sueño mediante acelerómetros y se agruparon por cuartiles (divididos en cuatro grupos aproximadamente iguales, del sueño más compensado al menos compensado). El cuartil 1 (Q1) era el menos compensado, con -16,05 horas a -0,26 horas (es decir, con menos horas de sueño); el Q2 tenía -0,26 a +0,45 horas; el Q3 tenía +0,45 a +1,28 horas, y el Q4 tenía el sueño más compensado (1,28 a 16,06 horas).

La privación de sueño fue autodeclarada, y se definió como privación de sueño a aquellos que declararon dormir menos de siete horas por noche. Un total de 19.816 (21,8 por ciento) de los participantes fueron definidos como privados de sueño. Es posible que el resto de la cohorte haya tenido un sueño inadecuado de forma ocasional, pero, por término medio, sus horas diarias de sueño no cumplían los criterios de privación de sueño; los autores reconocen que se trata de una limitación de sus datos. 

"Este estudio buscaba determinar si el daño causado por dormir poco era irreversible o si podía compensarse durmiendo más los fines de semana. Los resultados se enfocan en personas con falta de sueño, mientras que aquellas que descansan adecuadamente durante la semana no necesitan compensar, ya que no presentan un déficit de sueño. Sin embargo, algunos estudios han señalado que dormir en exceso también podría aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares", confirma Anguita.

Se utilizaron los registros de hospitalización y de causas de muerte para diagnosticar diversas enfermedades cardiacas, como la cardiopatía isquémica (CI), la insuficiencia cardiaca (IC), la fibrilación auricular (FA) y el ictus. Con una mediana de seguimiento de casi 14 años, los participantes del grupo con mayor sueño compensatorio (Q4) tenían un 19 por ciento menos de probabilidades de desarrollar cardiopatías que los que tenían menos (Q1). En el subgrupo de pacientes con privación diaria de sueño, los que tenían el sueño más compensatorio presentaban un riesgo un 20 por ciento menor de desarrollar cardiopatías que los que tenían menos. El análisis no mostró diferencias entre hombres y mujeres.

El coautor del estudio, Zechen Liu, también del Laboratorio Estatal Clave de Enfermedades Infecciosas del Hospital Fuwai y del Centro Nacional de Enfermedades Cardiovasculares de Pekín (China), añadió que “nuestros resultados demuestran que, para la proporción significativa de la población de la sociedad moderna que sufre privación de sueño, los que tienen el sueño más compensatorio los fines de semana presentan tasas de cardiopatías significativamente menores que los que tienen menos”.

Según Anguita, la recomendación de dormir bien "debería incluirse en las pautas que habitualmente damos en consulta sobre otros factores de riesgo". Por último, señala que otro aspecto relevante, no abordado en este estudio, es la calidad del sueño. "Incluso si se duerme lo suficiente, una mala calidad del sueño aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como ocurre en el caso del síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS), una afección que altera significativamente la calidad del descanso", confirma.

Otras novedades del ESC Congress

Del 30 de agosto al 2 de septiembre se celebra en Londres el ESC Congress, con 4.451 comunicaciones científicas aceptadas procedentes de 92 países. España se cuela en el top ten de países con más abstracts aceptados, con un total de 166 trabajos enviados. En concreto, ocupa el séptimo lugar, por detrás de China, Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Alemania e Italia.

Además del estudio mencionado, en el congreso se presentarán otros trabajos sobre tabaco, salud femenina, contaminación acústica, consumo de drogas e hipertensión arterial. Se abordarán, entre otros hallazgos, que dejar de fumar reduce casi a la mitad el riesgo de sufrir un infarto, mientras que solo reducir el consumo no tiene un impacto significativo. También se discutirá cómo la menopausia podría afectar negativamente la salud cardiovascular debido a cambios en los niveles de grasa en sangre, y cómo las mujeres con endometriosis presentan un mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Otros estudios destacarán que la contaminación acústica urbana puede influir en la predicción y pronóstico del riesgo cardiovascular tras un infarto y que el consumo reciente de drogas recreativas triplica el riesgo de un nuevo evento cardiovascular grave. Además, se explorará la cuestión de si es mejor tomar la medicación para la hipertensión por la mañana o por la noche.


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