España prohíbe la cría de aves de corral al aire libre ante el aumento del riesgo de gripe aviar

Entrará en vigor a partir del 10 de noviembre, además de otras restricciones destinadas a reforzar la bioseguridad en las explotaciones y prevenir la expansión del virus

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El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha decidido endurecer las medidas de prevención frente a la gripe aviar ante el aumento del riesgo epidemiológico detectado en Europa y en el propio territorio nacional. A partir del 10 de noviembre, quedará prohibida la cría de aves de corral al aire libre en las zonas de especial riesgo y vigilancia, además de otras restricciones destinadas a reforzar la bioseguridad en las explotaciones y prevenir la expansión del virus.

La medida, adoptada por la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, se apoya en los últimos datos comunicados por la red europea animal Animal Disease Information System (ADIS), que revelan un repunte significativo de los focos de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) en todo el continente. Entre el 1 de julio y el 5 de noviembre de 2025, la Unión Europea ha notificado 139 focos en aves de corral, 708 en aves silvestres y 33 en aves cautivas.

España, entre los países más afectados por la gripe aviar

España figura entre los países europeas con mayor número de brotes en aves de corral, con 14 focos confirmados en lo que va de temporada 2025-2026. En cuanto a aves silvestres, nuestro país ha registrado 68 casos, situándose detrás de Alemania (306) y Francia (103), mientras que en aves cautivas se han contabilizado cinco focos, solo superada por Alemania.

El informe del MAPA señala que durante las últimas semanas se ha detectado "un aumento en el número de casos tanto en aves silvestres como domésticas, lo que indica una tendencia al empeoramiento de la situación".

Este incremento, unido a la bajada progresiva de las temperaturas —que favorece la supervivencia del virus—, ha motivado la activación de medidas preventivas adicionales en aplicación del principio de precaución.

Zonas de mayor riesgo: el suroeste y centro peninsular

Según el modelo de evaluación de riesgo desarrollado por el MAPA, que analiza la probabilidad de incursión y supervivencia del virus en función de los movimientos migratorios de aves, la localización de focos en Europa y las condiciones climáticas, se ha constatado un "aumento significativo del riesgo" en numerosas comarcas españolas.

En los mapas de riesgo comarcal elaborados por el Ministerio, las zonas con nivel alto o muy alto de riesgo se concentran principalmente en el suroeste y centro de la península, regiones donde también se localizan varias de las zonas de especial riesgo y de vigilancia recogidas en la Orden APA/2442/2006.

Esta orden, en vigor desde 2006, permite al Ministerio activar medidas específicas de bioseguridad cuando el riesgo de introducción del virus se incrementa. En esta ocasión, las autoridades han decidido suprimir las excepciones a las normas de bioseguridad establecidas por la normativa anterior (Orden ARM/3301/2008), lo que implica un endurecimiento generalizado de las restricciones.

Medidas concretas de prevención

Entre las medidas que entrarán en vigor el 10 de noviembre, destaca la prohibición de la cría de aves de corral al aire libre, aunque las autoridades competentes podrán autorizarlo excepcionalmente si se garantizan condiciones que impidan el contacto con aves silvestres, mediante el uso de mallas o dispositivos de protección, y siempre que la alimentación y el agua se proporcionen dentro de las instalaciones o refugios cubiertos.

También queda prohibido utilizar aves silvestres de los órdenes Anseriformes y Charadriiformes (patos, gansos o limícolas) como señuelo, así como criar patos y gansos junto a otras especies de aves de corral. Del mismo modo, se prohíbe el suministro de agua procedente de depósitos accesibles a aves silvestres, salvo que se trate para garantizar la inactivación del virus. En el caso de depósitos exteriores necesarios por motivos de bienestar animal, estos deberán protegerse adecuadamente contra el acceso de aves acuáticas silvestres.

Además, el Ministerio establece la prohibición de presencia de aves de corral o cautivas en centros de concentración de animales, incluidos certámenes ganaderos, ferias, exhibiciones y celebraciones culturales. No obstante, las comunidades autónomas podrán autorizar estos eventos si realizan una evaluación de riesgo con resultado favorable.

En el resto del territorio nacional, no incluido en las zonas de especial riesgo o vigilancia, el MAPA insta a las autoridades regionales a reforzar la vigilancia pasiva y la concienciación sobre las medidas de bioseguridad, intensificando la información a los productores y al público en general.

Tendencia europea y vigilancia continua

El repunte de casos detectados en Europa preocupa especialmente por su extensión geográfica y la persistencia del virus en aves silvestres. En países como Alemania, Países Bajos, Francia o Polonia se han detectado decenas de focos en explotaciones avícolas y fauna salvaje. En el mapa continental elaborado por el ADIS, los brotes se concentran en el centro y norte de Europa, aunque también se han notificado casos en la Península Ibérica y Escandinavia, lo que refleja la amplia circulación del virus H5N1.

La vigilancia epidemiológica semanal que realiza el MAPA mediante su modelo de riesgo comarcal permite anticipar la posible incursión del virus en función de las rutas migratorias y de la climatología. El descenso de las temperaturas favorece la estabilidad del virus en el medio ambiente, lo que aumenta la probabilidad de transmisión, especialmente en humedales y zonas con abundante presencia de aves acuáticas.

En este sentido, el Ministerio subraya que el objetivo de estas medidas es evitar la introducción y diseminación del virus en explotaciones avícolas, que podría tener un impacto económico y sanitario considerable. La gripe aviar de alta patogenicidad, causada por distintos subtipos del virus H5, puede provocar altas tasas de mortalidad en aves domésticas y conlleva restricciones comerciales en la exportación de productos avícolas.

España, al igual que otros países de la UE, mantiene un sistema de vigilancia permanente y planes de contingencia ante posibles brotes. En caso de detectarse un foco, se activan protocolos de sacrificio, limpieza y desinfección, así como zonas de protección y vigilancia alrededor del foco, con controles de movimiento de animales y productos.

El MAPA insiste en la colaboración de los productores, veterinarios y autoridades locales para aplicar las medidas de bioseguridad y comunicar de inmediato cualquier sospecha clínica o hallazgo de aves muertas. "El enfoque preventivo y la cooperación son esenciales para mantener bajo control el riesgo de introducción de la gripe aviar en España", subraya el informe.


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