La Sociedad Española de Cardiología (SEC) ha revelado que el 41% de los españoles no sabe que el embarazo y el posparto pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Una cifra que baja ligeramente al 37% cuando se trata de la menopausia. Así, se desconoce el impacto diferencial de estas patologías en la salud de las mujeres, especialmente en relación con la investigación clínica y el tratamiento. El proyecto 'Mujer y Corazón' de la SEC señala además que solo un 30% de las mujeres participan en ensayos cardiovasculares. Si bien, el 75% de los encuestados cree que la investigación en esta área se hace por igual en ambos sexos.
Este proyecto tiene como objetivo general mejorar el conocimiento existente sobre las enfermedades cardiovasculares en la mujer. También, sensibilizar y concienciar sobre la salud cardiovascular de la mujer. Según ha explicado la SEC en un comunicado, se trata de uno de los temas más relevantes para la sociedad. De hecho, ha sido abordado en el Congreso de Cardiología, celebrado esta pasada semana. Así, han aprovechado la cita para presentar nuevos datos del estudio cuantitativo ‘Enfermedades cardiovasculares en la mujer’, que analiza el grado de conocimiento de la población sobre estas patologías en las mujeres.
Proyecto 'Mujer y Corazón'
La coordinadora del proyecto ‘Mujer y Corazón’ de la SEC, Carolina Ortiz, ha recordado que hay que prestar atención a algunas condiciones que pueden darse en el embarazo, como la hipertensión gestacional (preeclampsia) y la diabetes gestacional. “Sabemos que la hipertensión gestacional multiplica por cuatro el riesgo de insuficiencia cardiaca y que las mujeres con diabetes gestacional presentan el doble de riesgo de eventos cardiovasculares futuros”, ha aseverado.
Esta encuesta también ha analizado el grado de conocimiento de los españoles sobre la investigación y los tratamientos. Resulta destacable que el 74,9% de la población crea que la investigación se realiza por igual en hombres y mujeres, cuando en realidad existe una clara infrarrepresentación de ellas en los ensayos clínicos, con cifras que no alcanzan el 30%. Lo mismo ocurre en el caso de los tratamientos. El 83,2% de los encuestados cree que se trata por igual a hombres y mujeres. Sin embargo, la evidencia demuestra que no es así. Se sabe, por ejemplo, que el 74% de los varones recibe tratamiento para el colesterol, frente a solo el 54% de las mujeres.
Comunicaciones científicas
Por otro lado, el Comité Científico del proyecto ‘Mujer y Corazón’ ha presentado más de 20 comunicaciones al Congreso de la SEC. Todas ellas derivadas de diferentes análisis del registro RECALCAR, realizadas con el apoyo técnico y metodológico de la Fundación IMAS. Uno de esos análisis demuestra precisamente esas diferencias en el tratamiento entre hombres y mujeres. Así, la angioplastia primaria, tratamiento fundamental en el infarto agudo de miocardio, se realiza solo en el 55,4% de las mujeres frente al 68,8% de los hombres. “Esto tiene importantes implicaciones en la mortalidad cardiovascular y el pronóstico”, según ha valorado el cardiólogo José María Gámez.
En el caso concreto del infarto agudo de miocardio, los nuevos datos presentados en el Congreso señalan que las mujeres presentan el doble de mortalidad que los hombres (14,5% frente al 7,3%). Además, ajustando por riesgo de mortalidad, ser mujer se identifica como un factor de riesgo independiente, con una probabilidad de mortalidad durante el ingreso hospitalario un 24% mayor que en los hombres. “Estas diferencias en la mortalidad apenas han variado en la última década”, tal y como ha enfatizado la especialista Antonia Sambola. Respecto al pronóstico, se sabe también que las mujeres pierden más años de vida tras un infarto que los hombres, como demuestra un estudio sueco publicado recientemente en 'Circulation'.
Manejo de fármacos antiagregantes
Asimismo, entre los trabajos presentados en el Congreso destaca un subestudio del Registro REQXAA. Este analiza el manejo que se hace de los fármacos antiagregantes y anticoagulantes (que aumentan el riesgo de hemorragias) en pacientes que van a someterse a cualquier procedimiento (invasivo o no).
Solo el 52,4% de las mujeres recibían estos fármacos de forma adecuada conforme a las recomendaciones actuales. Una proporción inferior a la observada en los hombres. "Este manejo inadecuado se asocia con un aumento de la incidencia de eventos adversos", según ha señalado el principal investigador del estudio, Manuel Anguita.
Por último, para Ortiz todos estos hallazgos subrayan la necesidad urgente de cambiar las políticas y prácticas en la atención cardiovascular a las mujeres. “Es esencial llevar a cabo más estudios que permitan comprender mejor cómo afectan estas enfermedades a las mujeres y adaptar las intervenciones para mejorar sus resultados clínicos”, según ha concluido.