El pasado 5 de septiembre se celebró el Día del Mieloma Múltiple. “Cada año se diagnostican de 3 a 5 casos por cada 100.000 habitantes en España, lo que convierte al mieloma múltiple en una enfermedad rara”, señala Juan José Lahuerta, jefe de sección del Servicio de Hematología del Hospital 12 de Octubre, de Madrid, y coordinador del Grupo Español de Mieloma (GEM-Pethema), de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).
Según datos de GEM-Pethema, el 38 por ciento de los pacientes que alcanzaron la remisión completa en los años noventa han alcanzado un status de curación operativa con periodos libres de progresión superiores a 15 años. Cifras similares se pusieron de manifiesto en una revisión de resultados a largo plazo en pacientes con mieloma múltiple tratados en la misma época por el Grupo de Arkansas. “Puesto que en la actualidad estamos triplicando o cuadruplicando la eficacia de aquellos tratamientos, no es raro deducir que se curarán más pacientes, alcanzándose cifras relativamente altas como para afirmar que el mieloma múltiple ya es una enfermedad curable, al menos en una parte de los pacientes que obtienen respuestas de alta calidad. Solo falta tiempo de observación para corroborar esta presunción”, afirma el experto.
Como asignatura pendiente, Lahuerta cree que “se debe acelerar el cierre de los resultados de eficacia de la investigación en mieloma múltiple para llevar rápidamente los avances, si los hay, a la práctica clínica”. Para ello, “es importante encontrar ‘end points’ de eficacia precoz (o parámetros que permitan conocer de forma rápida si un tratamiento es mejor que otro)”, señala. En este sentido, “tanto la FDA como la EMA están valorando seriamente el reconocimiento del valor de la enfermedad mínima residual como ‘end point’ primario precoz”.