Un estudio de intervención nutricional ha revelado los beneficios para la salud de un extracto de alperujo, un subproducto generado durante la producción del aceite de oliva. Este extracto, especialmente rico en hidroxitirosol, logró mejorar de forma significativa el daño oxidativo en el organismo y reducir la inflamación en personas con sobrepeso y prediabetes.
La investigación, publicada en Clinical Nutrition, fue coordinada por el grupo del área de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas del CIBER (CIBERDEM), perteneciente al Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN-CSIC).
A pesar de los avances en la esperanza de vida en las últimas décadas, aún no existen soluciones simples y accesibles para prevenir enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como la diabetes tipo 2 o las enfermedades cardiovasculares. En este contexto, la suplementación con compuestos antioxidantes como el hidroxitirosol se presenta como una estrategia viable para reducir la incidencia de estas patologías, especialmente en poblaciones con factores de riesgo.
El hidroxitirosol destaca especialmente porque, junto con los flavanoles del cacao, son los únicos compuestos fenólicos —sustancias naturales presentes en los vegetales con actividad antioxidante— que cuentan con una declaración de salud aprobada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Esta aprobación respalda científicamente su capacidad para proteger los lípidos en sangre del daño oxidativo, siempre que se consuma en cantidades adecuadas a través del aceite de oliva.
"Sabemos que el hidroxitirosol presente en el aceite de oliva virgen extra tiene efectos beneficiosos bien documentados. Sin embargo, su potencial como suplemento en personas con riesgo metabólico aún no está completamente definido. Este estudio nos permite avanzar en ese conocimiento y, además, pone en valor su recuperación a partir de subproductos de la aceituna, fomentando la economía circular", explicó Raquel Mateos, investigadora del CIBERDEM e ICTAN-CSIC y corresponsable del trabajo.
El ensayo contó con la participación de 49 voluntarios con sobrepeso y prediabetes, quienes fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos: uno recibió un placebo y el otro un extracto rico en hidroxitirosol (15 mg diarios) durante 16 semanas. Durante este período, se realizó un seguimiento de su dieta, sueño, actividad física y bienestar general, además de analizar diversos biomarcadores al inicio y al final de la intervención.
Efectos antioxidantes y antiinflamatorios
Los resultados indican que la suplementación con el extracto contribuyó a reducir los niveles de lipoproteínas oxidadas de baja densidad (oxLDL), asociadas con un mayor riesgo cardiovascular, así como a disminuir la concentración de la citoquina proinflamatoria IL-6. También se observó una mejora general en el estado oxidativo de los participantes tratados en comparación con el grupo placebo.

"En un mundo que envejece rápidamente, el uso de compuestos naturales obtenidos de subproductos agroalimentarios podría convertirse en una herramienta clave para mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades, promoviendo al mismo tiempo una nutrición más sostenible", destacó M. Ángeles Martín, investigadora principal del CIBERDEM e ICTAN-CSIC y corresponsable del estudio.
Este trabajo contó con la colaboración del grupo de la Universidad del País Vasco, coordinado por María Puy Portillo, directora científica del área de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN).