Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Salamanca: dos casos en dos meses

Se trata de un varón de 63 años que ha sido diagnosticado tras sufrir la picadura de una garrapata y permanece estable en el Hospital Gómez Ulla de Madrid

garrapata
Añádenos en Google

Salamanca se convierte de nuevo en epicentro nacional de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC), tras confirmarse este viernes un segundo caso en menos de dos meses. La Junta de Castilla y León ha informado de que un hombre de 63 años, vecino de la localidad salmantina de Sotoserrano, ha sido diagnosticado con esta enfermedad vírica tras sufrir la picadura de una garrapata. El paciente permanece estable en el Hospital Gómez Ulla de Madrid, centro de referencia para este tipo de patologías.

El caso fue inicialmente atendido en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, donde el hombre ingresó con un cuadro clínico compatible con FHCC y fiebre persistente. Desde el primer momento, se activaron los protocolos de aislamiento y protección para el personal sanitario, ante la sospecha de una infección de riesgo. Las muestras sanguíneas fueron enviadas al Centro Nacional de Microbiología, en Majadahonda (Madrid), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III, donde se confirmó la presencia del virus.

Este nuevo caso se suma al detectado el pasado 28 de mayo, también en la provincia salmantina, en un hombre de 70 años que presentó síntomas similares tras una picadura en la misma zona geográfica. El área de Béjar y sus alrededores, especialmente zonas rurales como Sotoserrano, están siendo objeto de seguimiento intensivo por parte del Servicio Territorial de Sanidad y la Sección de Epidemiología de la Junta de Castilla y León. Se ha iniciado la identificación de los contactos del paciente afectado para establecer la vigilancia activa. A estos contactos se les ha indicado que deben controlar periódicamente su temperatura corporal y reportar cualquier síntoma compatible con la enfermedad a su epidemiólogo de referencia.

Coordinación sanitaria a todos los niveles

Según ha explicado la Consejería de Sanidad, desde que se estableció la sospecha clínica, se activó el protocolo de coordinación entre las autoridades sanitarias de la Junta y el Ministerio de Sanidad. Además del traslado al Gómez Ulla y la confirmación diagnóstica por el Instituto de Salud Carlos III, se está aplicando un control epidemiológico exhaustivo para minimizar el riesgo de transmisión secundaria.

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad grave causada por un virus del género Nairovirus, cuyo principal vector de transmisión es la picadura de garrapatas del género Hyalomma. Sin embargo, también existe riesgo de contagio de persona a persona, especialmente en entornos sanitarios, mediante el contacto con sangre o fluidos corporales de pacientes infectados. Por ello, las medidas de bioseguridad son fundamentales tanto para el personal asistencial como para quienes conviven con el enfermo.

Desde Salud Pública recalcan la importancia de extremar las precauciones en salidas al campo y zonas boscosas, sobre todo durante los meses cálidos, en los que la actividad de las garrapatas aumenta considerablemente. En una entrevista previa de Gaceta Médica a Javier Membrillo, actual presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), expuso que "sabemos que hasta un 10 por ciento de las garrapatas en la mayor parte del territorio nacional, especialmente en Castilla y León, Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha pueden tener el virus. Pero, en general, si trazamos una línea imaginaria desde Logroño hacia el sur puede haber".

Recomendaciones para evitar picaduras de garrapata

Las autoridades sanitarias de Castilla y León han recordado que en el portal sanitario de la Junta está disponible información detallada sobre prevención de picaduras de garrapata y sobre las enfermedades que estos parásitos pueden transmitir, como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Entre las recomendaciones básicas para la ciudadanía, destacan las siguientes:

  • Usar ropa clara, de manga larga y pantalones largos cuando se transite por áreas rurales o boscosas.
  • Evitar sentarse directamente sobre la hierba y caminar preferentemente por senderos o caminos marcados.
  • Revisar el cuerpo al regresar del campo, prestando especial atención a zonas donde las garrapatas suelen adherirse (ingles, axilas, cuero cabelludo, detrás de las orejas).
  • Consultar con un centro de salud en caso de encontrar una garrapata adherida. Su extracción debe realizarse lo antes posible y de forma adecuada, preferiblemente por personal sanitario, para evitar que parte del insecto quede dentro de la piel.
  • También se aconseja aplicar medidas preventivas similares a los animales de compañía, ya que pueden actuar como vectores pasivos si no están protegidos con antiparasitarios.

Tal y como indicó Membrillo, "la medida más importante para prevenir la transmisión de la enfermedad efectivamente es prevenir la picadura de la garrapata cuando caminamos por zonas rurales. Siempre tenemos que usar calcetines altos, pantalones bajos y también podemos usar repelentes que nos protejan de la picadura de la garrapata. Si en cualquier caso detectamos esta picadura hay que retirar la garrapata lo antes posible, pero retirarla por completo porque a veces cuando se retira de forma apresurada puede quedar parte del aparato oral de la garrapata en la piel".


También te puede interesar...