«La IA y la salud son inseparables, pero si abrazamos la tecnología sin reflexionar sobre dónde queremos ir, llegaremos al lugar equivocado»

Julio Mayol, catedrático de Cirugía de la UCM, imparte una conferencia en el III Ciclo 'CIENCIA, MEDICINA Y HUMANISMO' de la Fundación Lilly y el Círculo de Bellas Artes (CBA)

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"Estamos viviendo la mayor revolución de desintermediación de la historia. La inteligencia artificial y la salud son ya inseparables. Pero si simplemente abrazamos la tecnología para hacer cosas sin reflexionar sobre dónde vamos, les aseguro que llegaremos con muchísima precisión al sitio incorrecto". Con esta advertencia, el catedrático de Cirugía de la Universidad Complutense de Madrid, Julio Mayol, cerró la conferencia 'El impacto de la Inteligencia Artificial en salud', celebrada en el marco del III Ciclo CIENCIA, MEDICINA Y HUMANISMO', organizado por la Fundación Lilly y el Círculo de Bellas Artes (CBA).

Ante una sala repleta, Mayol planteó su intervención como «una declaración de intenciones» y un ejercicio de reflexión crítica invitando al público a pensar en el verdadero alcance de una transformación que no es solo técnica, sino cultural y antropológica. Y es que, tal y como señaló en la apertura de la sesión Julio Gay-Ger, presidente de la Fundación Lilly, este ciclo de conferencias tiene el objetivo de integrar ciencia, medicina y humanismo, los principios sobre los que se sustenta la Fundación. "Nuestra misión es derribar las barreras que aún persisten entre ellos", afirmó, a la vez que subrayó que "poner al paciente en el centro significa entender que el individuo está por encima de su enfermedad, de su entorno y de su genoma".

Así, uno de los primeros retos planteados por Mayol fue revisar el propio concepto de salud, proponiendo una reformulación a la definición clásica de la Organización Mundial de la Salud (OMS): "Nuestra salud es nuestra capacidad para guiar nuestra propia vida y realizar nuestros proyectos, independientemente de la enfermedad que nos afecte", señaló para cuestionar a continuación los actuales sistemas sanitarios. "No son sistemas de salud; son sistemas de atención a la enfermedad. No es malo, pero no llamemos a las cosas como nos gustaría que fueran", afirmó.

Respecto a los retos de la inteligencia artificial (IA) en salud, comenzó recordando que esta no se trata de una entidad ajena: "La IA es una representación de nuestra propia inteligencia". Y explicó que el gran salto de la IA radica en el aprendizaje a partir de datos masivos que modifican los "pesos y sesgos" de las redes neuronales. Precisamente, en la "promesa" y el riesgo de la predicción que se puede obtener a partir de estos datos, está uno de los grandes desafíos que identificó y planteó a través de una cuestión incómoda: ¿Están dispuestos a vivir con la predicción de que dentro de diez años desarrollarán una enfermedad con un 90 % de probabilidad, si no existe tratamiento que cambie su historia natural?.

En este contexto, para Mayol, la capacidad predictiva solo tiene sentido si se acompaña de intervenciones eficaces y de una reflexión ética sobre sus consecuencias individuales y sociales. De lo contrario, puede convertirse en una carga psicológica y en un factor de desigualdad. Además, identificó cinco grandes problemas de los sistemas sanitarios: la variabilidad en calidad y resultados, el daño derivado de intervenciones innecesarias, el desperdicio de recursos, la inequidad en el acceso y la falta de prevención real. «Nuestros sistemas están diseñados para hacer más cosas, no necesariamente para obtener mejores resultados», lamentó.

Otro de las cuestiones de su intervención fue la posible sustitución de profesionales por sistemas automatizados basados en IA. "Errar es humano", recordó. "Y pensamos que, si quitamos al humano y ponemos un robot, se acaba el problema". Sin embargo, alertó de que la tecnología no elimina la complejidad inherente a las decisiones clínicas ni los dilemas éticos asociados.

Finalmente, y lejos de hacer predicciones sobre el futuro de la IA en salud, Julio Mayol insistió en que el principal desafío de la aplicación de esta herramienta no es técnico, sino colectivo. "Es un reto para las sociedades definir a dónde queremos llegar, teniendo en cuenta que estamos ante un sistema sanitario cuyo modelo en este momento se está agotando y debemos buscar fórmulas nuevas en las que los profesionales sanitarios convivan con el uso de la IA. Y es que, en su opinión, la IA es «una oportunidad para una medicina más humana y centrada en el paciente. Podríamos obtener hasta un 50% del tiempo que dedicamos ahora a las pantallas para mirar al paciente a los ojos", concluyó.

El III Ciclo de Conferencias 'CIENCIA, MEDICINA Y HUMANISMO' se constituye como un espacio de encuentro entre saberes diversos con el fin de afrontar de una manera crítica y creativa los grandes retos de nuestro tiempo. Para ello, entre enero y marzo de 2026, este Ciclo contará con la participación de reconocidas personalidades del mundo científico y de las ciencias sociales y humanas, quienes abogarán en sus reflexiones la necesidad de una colaboración entre disciplinas, recuperando los vínculos entre ciencia, medicina y humanismo, para enriquecer el debate y hacer una comprensión más profunda de nuestro presente. La próxima conferencia, que tendrá lugar el 2 de marzo bajo el título 'El genoma humano y la selección natural: cómo nuestro pasado condiciona nuestro presente', será impartida por Gemma Marfany, catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona.


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