Gilead impulsa nuevos proyectos y refuerza su compromiso con las enfermedades hepáticas en el 51º Congreso de la AEEH

En esta edición, Gilead ha hecho hincapié la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz de los pacientes con hepatitis Delta o de optimizar el objetivo terapéutico de la Colangitis Biliar Primaria

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Gilead Sciences, en línea con su compromiso presente y futuro con las enfermedades hepáticas, ha participado en el 51º Congreso de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), celebrado en Madrid, reafirmando su apoyo a los pacientes, los especialistas y a la investigación en hepatología. Bajo el lema ‘Cuenta conmigo, estamos y estaremos, juntos, frente a las enfermedades hepáticas’, la compañía ha impulsado diversas actividades para seguir poniendo de relieve la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz en pacientes con hepatitis Delta (VHD), un virus que la OMS ha catalogado recientemente como cancerígena; los desafíos en el abordaje de la colangitis biliar primaria (CBP) y las nuevas estrategias para aumentar el diagnóstico y la vinculación de pacientes con hepatitis virales.

Durante el congreso ha tenido lugar, además, la entrega de la 8ª Convocatoria de ‘Becas Gilead a Proyectos de Microeliminación en Hepatitis C y diagnóstico y vinculación al SNS en pacientes con Hepatitis D’. Un programa que, en esta ocasión, permitirá a investigadores de las Islas Canarias, Comunidad Valenciana, País Vasco, Aragón, Cataluña, Castilla y León, Andalucía y Comunidad de Madrid impulsar proyectos centrados en la mejora del diagnóstico, el tratamiento y el conocimiento de las hepatitis virales, con un gran impacto en los pacientes, la comunidad científica y la sociedad.

“En Gilead mantenemos un compromiso sólido y sostenido con el avance de la innovación en el ámbito de las enfermedades hepáticas, con el objetivo de contribuir a la mejora continua de su abordaje clínico. Nuestra estrategia se basa en impulsar soluciones que favorezcan el diagnóstico temprano y una atención más eficaz de patologías con importantes necesidades médicas no cubiertas. Este compromiso se apoya en la colaboración con los distintos agentes del sistema sanitario, como palanca clave para avanzar hacia un impacto positivo y duradero en la salud de los pacientes”, explica Natalia Granados, directora de la unidad de Enfermedades Hepáticas de Gilead España y Portugal.

Por su parte, Rafael Bañares Cañizares, presidente de la AEEH, ha recordado que “se pone una vez más de manifiesto el compromiso de la AEEH y Gilead en su común tarea de impulsar el conocimiento y avanzar en la mejora de la salud hepática. En este contexto, las Becas Gilead—que celebran ya su octava edición— representan un ejemplo claro de cómo la colaboración estrecha entre instituciones puede trasladar los resultados de la investigación a beneficios reales para la población. Iniciativas como esta permiten acelerar la detección de hepatitis virales, optimizar su cuidado y abordaje y facilitar el acceso a la curación, objetivos que difícilmente podrían alcanzarse sin un esfuerzo conjunto. Por ello, desde la AEEH nos sentimos muy orgullosos de seguir apoyando esta valiosa iniciativa de Gilead, un programa que se ha convertido en un motor esencial para la innovación y para el progreso en salud pública en nuestro país”.

Simposio de Colangitis Biliar Primaria

Durante el Congreso, Gilead ha organizado un simposio centrado en la colangitis biliar primaria y las oportunidades que tienen los pacientes que la padecen y en el que han intervenido Rosa Morillas, del Hospital Germans Trias i Pujol, Barcelona, Javier Ampuero, del Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla, Maria Pilar Ballester Ferré, del Hospital Clínico Universitario Valencia, y Montserrat García Retortillo, del Hospital del Mar, Barcelona.

Durante esta cita, se ha recordado la necesidad de seguir avanzando en colangitis biliar primaria (CBP). Una enfermedad hepática inmunomediada crónica que provoca la inflamación y destrucción gradual de los pequeños conductos biliares intrahepáticos, lo que da lugar a una alteración del flujo biliar y a la acumulación de ácidos biliares tóxicos que causan daños en el hígado, llegando a provocar cirrosis, descompensación o necesidad de trasplante hepático si no se maneja correctamente.

Sus síntomas más comunes son el prurito (picor crónico) y la fatiga (referida al cansancio), que en algunos casos pueden llegar a ser debilitantes. Actualmente, no existe una cura para la CBP, por lo que los tratamientos se centran en frenar la progresión de la enfermedad y reducir los síntomas asociados a la colestasis (flujo biliar alterado), como el prurito colestásico. La eficacia del tratamiento se evalúa de forma integral, teniendo en cuenta tanto la evolución de los parámetros bioquímicos de la función hepática como el impacto clínico y sintomático de la enfermedad en los pacientes.

Los expertos han puesto de manifiesto que, aunque la CBP es poco frecuente, es la enfermedad hepática más común asociada a la colestasis crónica en adultos, afectando principalmente a las mujeres, con una proporción de 9:1 entre mujeres y hombres. La mayoría son diagnosticadas entre los 30 y los 65 años.

Actualmente nos encontramos ante un panorama en constante evolución en cuanto al manejo y tratamiento de los pacientes con CBP. Este simposio ha sido una oportunidad para debatir los desafíos actuales en el manejo de estos pacientes, así como para ofrecer una actualización sobre nuevos enfoques y tratamientos para lograr una mejoría no solo bioquímica, sino sintomatológica.

Abordaje diagnóstico y clínico de las hepatitis virales

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha fijado el objetivo de eliminar las hepatitis virales como amenaza para la salud pública para 2030.

Y así se ha reflejado en la conferencia organizada por Gilead durante el congreso 'Abordaje diagnóstico y clínico de las hepatitis virales', en la que han intervenido María Buti, del Hospital Universitario Vall d'Hebron, Barcelona, Pietro Lampertico, de la Fondazione IRCCS Ca´Granda Ospedale Maggiore Policlínico, Milán (Italia), y Beatriz Mateos, del Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid.

Durante su intervención, Buti ha querido recordar que el virus de la hepatitis B (VHB) es el segundo carcinógeno más relevante en el mundo, solo por detrás del tabaco. La infección por el virus de la hepatitis Delta, que precisa de la presencia del VHB para infectar y completar su replicación, incrementa de forma significativa el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular (CHC) y otros eventos hepáticos.

En el caso de los pacientes coinfectados por VHD y VIH, el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular es hasta seis veces mayor en comparación con los pacientes mono-infectados por VHB. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha clasificado al VHD como un carcinógeno y la cirrosis es el factor de riesgo más importante para el desarrollo del CHC3. En este contexto, el VHD favorece la infiltración de células inflamatorias y acelera la progresión de la fibrosis hepática, lo que contribuye al desarrollo de cirrosis. Cabe destacar que, según el registro de la AEEH, el 43% de los pacientes con hepatitis D tenía cirrosis en el diagnóstico.

Por eso, es importante el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano de personas infectadas por VHD. Las guías recomiendan realizar un cribado a los pacientes VHB+ y repetir al menos dos veces la cuantificación de la viremia para descartar infección activa. Estas estrategias coste efectivas como el doble test reflejo incrementan la identificación de pacientes VHD. Además, el tratamiento temprano tiene beneficios para los pacientes con hepatitis D.

Es por ello que aún queda camino por recorrer y, en esa línea, Beatriz Mateos recordó que las nuevas estrategias para aumentar el diagnóstico -como las basadas en elevación de las transaminasas o estrategias como Prolink- y la vinculación de las personas con hepatitis virales son muy necesarias, poniendo el foco en los retos pendientes para avanzar en la eliminación de estas infecciones como problema de salud pública. Subrayó, además, que todavía existe un número relevante de pacientes no diagnosticados o en fases avanzadas de la enfermedad, lo que evidencia la necesidad de reforzar esas estrategias de cribado y detección precoz.

Estas estrategias, inicialmente desarrolladas en hepatitis C, pueden servir también como modelo para mejorar el diagnóstico y seguimiento de otras hepatitis virales, como la B y la D, donde persisten importantes lagunas asistenciales. En este contexto, destacó que un porcentaje significativo de pacientes con hepatitis B continúa sin seguimiento, lo que refuerza la necesidad de implementar circuitos diagnósticos y de vinculación más eficientes. Modelos que requieren un enfoque multidisciplinar y coordinado, con el apoyo de sistemas informáticos integrados, circuitos logísticos compartidos, análisis de coste-efectividad y una colaboración estrecha entre Atención Primaria, laboratorios y especialistas hospitalarios, como base para avanzar hacia la eliminación de las hepatitis virales.

Becas Gilead -AEEH

Como parte de su apoyo a la innovación científica, Gilead ha entregado durante el congreso la 8ª edición de las Becas Gilead-AEEH, reafirmando su compromiso con la investigación en hepatología. Desde su lanzamiento en 2018, las Becas Gilead-AEEH han financiado 90 proyectos en 16 comunidades autónomas, con ayudas de más de 2,2 millones de euros. Unas iniciativas que han contribuido significativamente a la eliminación de la hepatitis C en España y a la mejora en el diagnóstico de la hepatitis D, abordando distintas poblaciones y entornos sanitarios.

En España se han tratado más de 172.000 pacientes con hepatitis C. Sin embargo, de las personas tratadas, más del 30% tenían enfermedad hepática avanzada. Por ello, es importante continuar con las estrategias de eliminación que permitan realizar diagnósticos antes de que la enfermedad esté tan avanzada.

Con estas iniciativas, Gilead reafirma su compromiso con la innovación, la colaboración con la comunidad científica y la mejora del acceso al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades hepáticas en España.

En el ámbito de las enfermedades hepáticas, Gilead mantiene un firme compromiso con la investigación, la innovación y la mejora del abordaje clínico de patologías con un alto impacto en la salud y la calidad de vida de los pacientes.

La compañía trabaja en transformar el manejo de enfermedades hepáticas inmunomediadas, como la colangitis biliar primaria, una enfermedad crónica y progresiva que afecta mayoritariamente a mujeres y con importantes necesidades médicas no cubiertas.

En el campo de las hepatitis víricas, Gilead continúa desarrollando iniciativas en hepatitis Delta, la forma más grave de hepatitis viral, apoyando el desarrollo de registros de pacientes e iniciativas que permitan un diagnóstico temprano, así como estudios en vida real que permiten avanzar en el conocimiento de la enfermedad y su manejo clínico. Asimismo, la compañía mantiene una apuesta decidida por la innovación en hepatitis B, con el objetivo de avanzar hacia estrategias con potencial curativo.

En hepatitis C, Gilead refuerza su compromiso con la eliminación de la infección como problema de salud pública, apoyando proyectos de micro eliminación en España, especialmente en poblaciones vulnerables, y colaborando con profesionales sanitarios y sociedades científicas para mejorar el diagnóstico precoz y el acceso al tratamiento.


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