La circulación de la gripe continúa intensificándose en España y se confirma ya como el virus respiratorio dominante de la temporada invernal. Según los últimos datos del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA), correspondientes a la semana 50 de 2025 (del 8 al 14 de diciembre), la actividad gripal mantiene una clara tendencia ascendente tanto en Atención Primaria como en el ámbito hospitalario, superando los umbrales epidémicos y desplazando ampliamente a la COVID-19 y al virus respiratorio sincitial (VRS).
En Atención Primaria, la tasa de síndrome gripal se sitúa en 195,9 casos por 100.000 habitantes, frente a los 166,6 de la semana previa. La gripe superó el umbral epidémico en la semana 47 y, desde la semana 49, presenta ya una intensidad epidémica media, un indicador de que la temporada gripal ha entrado en una fase de mayor impacto asistencial.
Este aumento se produce en un contexto de elevada circulación de infecciones agudas (IRA), cuya tasa global alcanza los 809 casos por 100.000 habitantes, si bien se mantiene estable respecto a semanas anteriores y con una intensidad baja. No obstante, los datos microbiológicos confirman que la gripe es el principal motor de esta actividad.
Más de la mitad de las muestras son positivas a gripe
Uno de los indicadores más relevantes del informe es el fuerte incremento de la positividad de gripe, que asciende al 55,2% en las muestras analizadas en Atención Primaria, frente al 41,8% de la semana previa. Este dato refleja una circulación viral intensa y sostenida, muy superior a la observada para otros virus respiratorios.
A partir de este porcentaje, el proxy de gripe —que combina la incidencia de IRA con la positividad virológica— estima una incidencia real de gripe de 446,6 casos por 100.000 habitantes, un notable aumento respecto a los 353,3 casos de la semana anterior. Esta métrica confirma que la carga real de la gripe en la comunidad es elevada y continúa creciendo.
En contraste, la COVID-19 mantiene una circulación residual. La tasa de síndrome compatible es de apenas 3,8 casos por 100.000 habitantes, con una positividad del 0,5%, mientras que el proxy de incidencia se sitúa en solo 4 casos por 100.000 habitantes, en descenso claro respecto a semanas previas. El VRS, por su parte, muestra un aumento moderado, especialmente en menores de cinco años, pero todavía lejos de los niveles de la gripe.
Aumento de las hospitalizaciones por gripe
El impacto de la gripe se traslada también al ámbito hospitalario. La tasa de hospitalización por infección respiratoria aguda grave (IRAG) asciende a 21,5 casos por 100.000 habitantes, ligeramente por encima de la semana anterior. De nuevo, la gripe destaca como el principal agente etiológico.
El 42% de las muestras hospitalarias analizadas resultaron positivas para gripe, frente al 37,8% de la semana previa. El proxy de hospitalización por gripe se sitúa en 9 casos por 100.000 habitantes, confirmando una presión creciente sobre los hospitales a medida que avanza la temporada.
Desde el inicio de la vigilancia estacional, en la semana 40, los datos de gravedad asociados a la gripe reflejan un impacto clínico significativo. Casi uno de cada cinco pacientes hospitalizados (19,5%) ha desarrollado neumonía, un 4,3% ha requerido ingreso en unidades de cuidados intensivos (UCI) y la letalidad acumulada alcanza el 4,1%. Estas cifras subrayan que la gripe no es una enfermedad banal, especialmente en personas mayores y en grupos de riesgo.
COVID-19 y VRS, en segundo plano
Aunque la COVID-19 continúa presente, su impacto es claramente menor en comparación con la gripe. La tasa de hospitalización estimado por SARS-CoV-2 es de 0,3 casos por 100.000 habitantes, con una positividad del 1,5%. No obstante, los casos hospitalizados por COVID-19 siguen mostrando una mayor proporción de complicaciones graves, con un 23,2% de neumonía y una letalidad del 10,7% desde el inicio de la temporada, si bien el volumen total de casos es reducido.
Por otro lado, el VRS muestra una tendencia ascendente tanto en Atención Primaria como en hospitales, con especial incidencia en la población pediátrica. La tasa de bronquitis y bronquiolitis en menores de cinco años alcanza los 461,1 casos por 100.000 habitantes, y la positividad hospitalaria se sitúa en el 11,3%. Aun así, su impacto global sigue siendo inferior al de la gripe en este momento de la temporada.