Gripe aviar en una granja extremeña: ¿cuál es el riesgo real y qué medidas se están tomando?

Natalia Majó, jefa del programa de Sanidad Animal del IRTA-CReSA, señala que la detección de un foco en una explotación avícola conlleva más actuaciones que en aves salvajes, pero el riesgo para las personas sigue siendo muy bajo

gripe aviar
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El pasado 18 de julio, las autoridades veterinarias de la Junta de Extremadura confirmaron un foco de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP), subtipo H5N1, en una explotación de pavos de engorde del municipio de Ahillones, en la provincia de Badajoz. La detección se produjo tras observar un aumento anómalo en la mortalidad de las aves, lo que activó los protocolos establecidos para estos casos.

Con un censo aproximado de 7.000 pavos de 60 días de edad, la granja quedó automáticamente bajo estrictas restricciones sanitarias. Este es el primer foco confirmado en aves de corral en Extremadura en lo que va de 2025, tras más de dos años sin incidencia en explotaciones avícolas españolas.

La respuesta se ha desarrollado en estrecha coordinación entre la Junta de Extremadura y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, siguiendo las directrices del Reglamento delegado (UE) 2020/687 de la Comisión Europea. Entre las medidas aplicadas destacan el sacrificio inmediato de todas las aves de la granja (conocido como "vacío sanitario"), la limpieza y desinfección completa de instalaciones y materiales, y la delimitación de zonas de protección (3 km) y vigilancia (10 km) alrededor del foco.

Implicaciones de la detección de un foco en una granja

Según explica a Gaceta Médica Natalia Majó, jefa del programa de Sanidad Animal del IRTA-CReSA, "la declaración de un foco en una granja conlleva muchas más actuaciones que la detección en aves silvestres. Se establecen restricciones de movimientos de aves, huevos, carne y vehículos, y se realiza un seguimiento estricto de todas las explotaciones situadas dentro de las zonas afectadas". Además, se abre una investigación epidemiológica para identificar el origen del brote y prevenir posibles focos secundarios.

Este episodio confirma que la circulación del virus entre aves silvestres continúa representando un riesgo real para las explotaciones avícolas. Por ello, las autoridades han reforzado las medidas de bioseguridad en las granjas de la zona e intensificado la vigilancia tanto en aves domésticas como en fauna silvestre.

El subtipo H5N1, que lleva años afectando a Europa, ha mostrado una notable expansión global desde octubre de 2024, con focos en aves en 49 países y brotes en mamíferos en 55. En Estados Unidos, el virus ha sido detectado incluso en rebaños lecheros, lo que ha encendido las alarmas sanitarias a escala internacional. En Europa, aunque la incidencia en aves se ha reducido respecto a los picos de 2021-2023, continúan registrándose casos esporádicos, también en mamíferos. Destacan el primer caso mundial en un gato doméstico (Islandia, enero de 2025) y en una oveja (Reino Unido, marzo de 2025).

En España, el año 2024 cerró con 24 casos en aves silvestres y uno en aves cautivas. En lo que va de 2025, se han confirmado tres casos en aves silvestres, además del foco ahora notificado en Badajoz. Esta situación no solo alerta a los responsables del sector avícola, sino también a los organismos sanitarios y de salud pública.

Aunque la gripe aviar de alta patogenicidad afecta principalmente a aves, su potencial zoonótico —es decir, su capacidad de transmitirse a humanos— sigue bajo estrecha vigilancia. "El riesgo para las personas es muy bajo, pero existe, sobre todo para los trabajadores en contacto directo con aves infectadas. Por eso es imprescindible el uso de equipos de protección individual (EPI), como mascarillas, guantes y gafas", subraya Majó.

No bajar la guardia

Hasta ahora, los contagios humanos se han producido únicamente en situaciones de contacto muy estrecho y prolongado con animales infectados. "No se ha descrito la transmisión eficiente del virus entre humanos", aclara Majó. Desde 2003, se han registrado 985 casos humanos de H5N1 en todo el mundo, con 473 fallecimientos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En los últimos 18 meses, se han reportado 94 casos y 9 muertes, ninguno en la Unión Europea.

La creciente presencia del virus en mamíferos plantea el riesgo de que, en algún momento, puedan surgir mutaciones que favorezcan la transmisión entre humanos. Por ello, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) recomienda subtipar todas las muestras positivas de gripe A para descartar la presencia de gripe aviar y poder actuar con rapidez ante cualquier cambio en el patrón epidemiológico.

En este contexto, las autoridades sanitarias españolas han reiterado que el virus no se transmite por el consumo de carne de ave bien cocinada, huevos ni productos avícolas procesados. No obstante, se aconseja a la ciudadanía evitar el contacto directo con aves enfermas o muertas en el entorno natural, y comunicar cualquier hallazgo sospechoso a los servicios veterinarios.

La estrategia nacional y europea frente a la gripe aviar se articula bajo el enfoque One Health, que considera de forma integrada la salud humana, animal y ambiental. Mientras tanto, Extremadura y el resto del país permanecen en estado de vigilancia activa. La detección del foco en Ahillones es un recordatorio de que el virus sigue presente, y que mantener una sólida coordinación interadministrativa y científica es clave para contener su avance.


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