Recientemente, las autoridades sanitarias de Australia han confirmado un nuevo episodio de gripe aviar H7 en el país, detectado en una granja avícola de Victoria. Aunque han asegurado que el riesgo para la población es bajo y han activado protocolos de contención, la aparición de nuevas cepas de gripe aviar en distintas regiones del mundo mantiene en alerta a la comunidad científica. La expansión de estos virus, especialmente en su forma altamente patógena, representa una amenaza potencial no solo para la industria avícola, sino también para la salud pública.
Para entender mejor el alcance de esta detección, Luis Buzón, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), ha analizado la situación y sus posibles implicaciones en una entrevista con Gaceta Médica.
Buzón destaca que la presencia de virus de la gripe en aves silvestres es un fenómeno completamente normal y esperado. “Los virus de la gripe tienen como principal reservorio a las aves salvajes y, por extensión, pueden afectar a todas las aves domésticas o de consumo humano”, explica. “Que estos virus circulen en aves migratorias y eventualmente aparezcan en aves de corral es parte del ciclo natural de la enfermedad”.
Enorme diversidad viral
La gripe aviar se clasifica según la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N), proteínas clave del virus. Existen 15 tipos distintos de hemaglutinina, lo que da lugar a una enorme diversidad viral.
Sin embargo, no todos los virus de la gripe aviar son iguales en términos de riesgo. “Algunos virus se clasifican como altamente patógenos, lo que significa que cuando infectan aves pueden causar brotes severos, con una alta tasa de mortalidad en los animales”, señala el experto, que puntualiza que “este no parece ser el caso del H7N8 identificado en Australia”.
En este sentido, la vigilancia epidemiológica es clave para monitorear estos virus y evaluar su impacto potencial en la salud humana. De acuerdo con Buzón, “se lleva a cabo una tarea de vigilancia intensiva a nivel mundial desde hace décadas”. “Se analizan muestras de aves salvajes, domésticas y migratorias para rastrear la circulación de estos virus y cuando se detecta una mortalidad inusual en aves, una de las primeras hipótesis que se plantea es la posibilidad de un brote de gripe aviar”. En este sentido, la detección del H7N8 en Australia es un reflejo del buen funcionamiento de estos sistemas de control, más que un motivo de alarma inmediata.
En cuanto al potencial de transmisión a humanos, el portavoz de SEIMC aclara que el riesgo es bajo. “Que un virus como el H7N8 haya sido identificado no significa que vaya a infectar a personas ni que represente una amenaza inminente”, señala. “Para ello, se toman medidas preventivas en la gestión de las aves afectadas y en el manejo del brote”. En términos de evolución viral, Buzón reconoce que ciertos virus pueden adquirir mutaciones que los hagan más virulentos o incluso más capaces de infectar humanos, pero insiste en que esto "no es el escenario actual con H7N8".
Diferencias entre gripe aviar H5N1 y H7N8
El experto también explica las diferencias entre el virus H7N8 y el H5N1, el virus que ha estado en el centro de la preocupación sanitaria en los últimos meses, principalmente en Estados Unidos; ya que "son grupos completamente diferentes". Buzón puntualiza que H5N1 tiene una hemaglutinina de clase 5, mientras que H7N8 pertenece a la clase 7 y , además, también difieren en la neuraminidasa.
“Comparten el hecho de ser virus de gripe y pertenecer a la familia de la influenza A, pero nada más, por que su biología y comportamiento pueden ser completamente distintos”, recalca Buzón.
A pesar del interés que ha generado el hallazgo en Australia, Buzón recuerda que descubrimientos similares han ocurrido regularmente a lo largo de los años. “Si miramos la última década, encontraremos muchos reportes de nuevos subtipos de gripe aviar en distintos países, lo que pasa es que, en el contexto actual, con la atención puesta en H5N1 y su impacto en Estados Unidos y otros lugares, estos hallazgos generan más interés”, menciona el experto de SEIMC.
En general, la detección de H7N8 en Australia es un recordatorio de la necesidad de continuar con la vigilancia epidemiológica, pero no debe interpretarse como una amenaza inmediata para la salud humana. Como recalca Buzón, “la presencia de virus de gripe en aves es parte de la normalidad ecológica". "La clave está en el monitoreo constante y en la capacidad de respuesta rápida ante cualquier cambio significativo en su comportamiento o transmisión”, concluye.