La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) han actualizado su evaluación de riesgo sobre los eventos recientes de gripe aviar A(H5), con base en los datos disponibles hasta el 1 de julio de 2025. A pesar del aumento de brotes en animales y de casos humanos aislados, las tres agencias coinciden en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo, aunque para las personas con exposición frecuente o laboral (como trabajadores de granjas avícolas o ganaderas) se considera de bajo a moderado, dependiendo de las medidas de bioseguridad y del contexto epidemiológico local.
Desde marzo hasta julio de 2025, se han notificado 807 nuevos brotes de A(H5N1) en animales a la WOAH. De estos, 268 ocurrieron en aves de corral, 389 en aves silvestres y 92 en mamíferos. Con presencia en todos los continentes excepto Oceanía, los virus de los clados 2.3.2.1 y 2.3.4.4 siguen siendo los predominantes.
En particular, se han reportado infecciones preocupantes en felinos domésticos y salvajes, incluyendo leopardos, tigres y gatos, principalmente en Asia y Estados Unidos. En Tailandia y Bangladesh, estos brotes han estado relacionados con la ingesta de carne de aves infectadas.
El clado 2.3.4.4b, en circulación global, ha causado infecciones severas en mamíferos como focas, nutrias, gatos y perros, con síntomas como neumonía, necrosis cardíaca y meningoencefalitis. Además, Estados Unidos ha confirmado más de 1.000 infecciones en rebaños lecheros, lo que indica una nueva dinámica de transmisión, posiblemente originada en aves silvestres.
A pesar de que el virus ha sido detectado en leche sin pasteurizar, el modo exacto de transmisión entre vacas aún no está del todo claro. La transmisión parece asociarse al movimiento de vacas lactantes, pero también se han documentado casos en granjas sin vínculos conocidos. Algunos estudios experimentales muestran que, tras una infección primaria, no siempre se produce enfermedad ni excreción viral tras una segunda exposición, lo que plantea interrogantes sobre la inmunidad en estos animales.
Casos humanos: incremento limitado y sin transmisión entre personas
Desde la anterior evaluación de abril de 2025, se han confirmado 16 nuevos casos humanos de A(H5N1), con nueve en Camboya, dos en India y Bangladesh, y uno en China, México y Vietnam. La mayoría de los infectados tuvo contacto directo o indirecto con aves domésticas. Se registraron al menos 7 muertes, incluyendo un caso mortal en México, probablemente relacionado con la exposición a aves o ambientes contaminados.
Crucialmente, no se ha detectado transmisión de persona a persona en ninguno de estos casos, una conclusión respaldada por investigaciones epidemiológicas, virológicas y serológicas. Las autoridades sanitarias siguen evaluando estos casos y recomiendan mantener medidas preventivas estrictas en personas expuestas a animales potencialmente infectados.
El monitoreo genético de los virus circulantes de gripe aviar revela que algunos presentan mutaciones asociadas con mayor adaptación a mamíferos, particularmente en proteínas de la polimerasa. Sin embargo, estos cambios siguen siendo esporádicos y no se ha observado una modificación consistente que aumente la afinidad del virus por receptores del tracto respiratorio humano, lo cual sería esencial para facilitar la transmisión entre personas.
Asimismo, ciertos virus detectados en humanos muestran resistencia parcial a antivirales como oseltamivir y baloxavir en pruebas de laboratorio, aunque se desconoce aún su impacto clínico real. Estudios en hurones, un modelo clave para evaluar la transmisión, han mostrado escasa o nula transmisión por vía respiratoria para las variantes actuales.
Riesgo potencial y vigilancia de gripe aviar
Aunque el riesgo para la salud pública general se considera bajo, las autoridades subrayan que la vigilancia debe continuar y reforzarse, especialmente en animales susceptibles y en personas expuestas a animales infectados o a productos animales crudos, como la leche sin pasteurizar.
La posibilidad de que el virus adquiera mutaciones que le permitan transmitirse eficientemente entre humanos sigue siendo una preocupación, lo que hace imprescindible mantener la coordinación bajo el enfoque "Una sola salud", que integra la salud humana, animal y ambiental.
El sistema mundial de vigilancia de la OMS (GISRS), en colaboración con la FAO y la WOAH, sigue evaluando virus candidatos para vacunas pandémicas. La mayoría de los virus actuales del clado 2.3.4.4b responde bien a los antígenos ya disponibles, aunque se ha propuesto el desarrollo de nuevas vacunas para otros clados emergentes, como el 2.3.2.1a, detectado recientemente en felinos y aves en Asia.
Por ahora, no hay evidencia de que las vacunas antigripales estacionales protejan contra la gripe aviar H5N1, aunque algunos estudios en animales muestran cierta reactividad cruzada a la neuraminidasa. Sin embargo, la inmunidad en humanos sigue siendo limitada.
Recomendaciones
Las agencias internacionales recomiendan a los países:
- Reforzar la vigilancia en animales y humanos, especialmente entre trabajadores agrícolas y ganaderos.
- Notificar rápidamente cualquier caso sospechoso de infección humana por nuevos subtipos gripales.
- Implementar medidas de bioseguridad en granjas y cadenas de producción animal.
- Educar y proteger al personal expuesto, garantizando el acceso y uso correcto de equipos de protección personal.
- Evitar el consumo de leche cruda u otros productos animales no tratados térmicamente.