Las autoridades australianas han confirmado la detección de un tercer caso de gripe aviar H7 en el estado de Victoria, lo que ha llevado a reforzar las medidas de control y cuarentena en la región. El Departamento de Agricultura del Estado de Victoria ha señalado que las pruebas realizadas en el Centro Australiano de Preparación para Enfermedades de la CSIRO en Geelong han identificado la cepa H7N8 de alta patogenicidad. Este nuevo brote, sin relación con los registrados a lo largo de 2024, se encuentra bajo vigilancia estricta y no representa un riesgo inmediato para la salud pública, aseguran desde el Departamento de Agricultura.
Se trata de tres granjas afectadas que están dentro de un área de control establecida, la cual incluye una zona restringida de 5 kilómetros en Strathbogie Shire, al este de la autopista Goulburn Valley. Los municipios bajo restricciones incluyen Euroa, Violet Town, Longwood, Ruffy, Avenel y Strathbogie. En estas áreas, los productores avícolas con más de 50 aves deben cumplir con estrictos requisitos de alojamiento para evitar la propagación del virus. Además, se han impuesto normas específicas para el movimiento de aves y productos avícolas.
Las autoridades han informado que las dos primeras granjas ya han completado la eliminación de las aves infectadas y que los trabajos para controlar la infección en la tercera granja comenzarán próximamente.
Situación en Australia
En 2024, se detectó la cepa H7N3 del virus en siete propiedades cercanas a la ciudad australiana de Meredith. Además, también se identificó la cepa H7N9 en una propiedad cerca de la ciudad de Terang. En ese periodo, las autoridades de Agricultura Victoria, en conjunto con la industria avícola, implementaron un programa de respuesta que logró erradicar la enfermedad en todas las granjas afectadas.
La gripe aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a las aves. En casos graves, puede causar síntomas severos e incluso la muerte súbita en aves de corral. Existen dos tipos de gripe aviar:
- Baja patogenicidad (LPAI): Puede no presentar síntomas o ser difícil de detectar, aunque puede causar algunas muertes.
- Alta patogenicidad (HPAI): Provoca enfermedades graves con alta mortalidad.
Los virus de la gripe aviar se clasifican según las proteínas de superficie hemaglutinina (HA) y neuraminidasa (NA). Por ejemplo, la cepa H3N2 tiene la proteína HA 3 y la NA 2. Existen 16 subtipos de HA y 9 de NA.
Algunos virus LPAI, como los subtipos H5 y H7, pueden mutar a HPAI al pasar de aves silvestres a aves de corral. Un ejemplo de HPAI es el subtipo H5N1, que causa enfermedades graves en aves de corral, aves silvestres y algunos mamíferos en todo el mundo.
Cabe destacar que el H5N1 no se ha detectado en Australia
Las aves silvestres son consideradas por los científicos como el reservorio natural del virus de la gripe aviar. En el caso de Australia, algunas aves silvestres portan el virus de baja patogenicidad, generalmente sin mostrar síntomas. La transmisión del virus ocurre a través de la saliva, las secreciones nasales y las heces de las aves infectadas, aunque, en ocasiones, el virus se propaga de las aves silvestres a las aves de corral, lo que puede causar enfermedades.
Esto sucede por la interacción directa entre aves silvestres y domésticas o por la contaminación del alimento o agua de las aves domésticas con excrementos de aves silvestres infectadas. El virus H7 de la gripe aviar puede transmitirse entre propiedades a través del movimiento de personas, aves, ropa y equipo.
Impacto internacional de otras cepas
A nivel internacional, la gripe aviar H5 ha infectado a varias especies animales que han tenido contacto cercano con aves infectadas o ambientes contaminados. Además, el consumo de aves infectadas muertas ha provocado la transmisión de la gripe aviar H1 a especies depredadoras y carroñeras, aseguran desde el Departamento de Agricultura.
Si bien los virus de la influenza aviar de alta patogenicidad pueden transmitirse a los humanos en casos de contacto directo con aves infectadas, como se ha visto en algunos casos de Estados Unidos (EE.UU.), las autoridades australianas han asegurado que el riesgo para la población general es bajo. No obstante, es importante destacar que la cepa H7N8 no está relacionada con el virus H5N1, responsable de brotes en varias partes del mundo, incluidos EE.UU., Europa y América Latina.
A nivel global, la gripe aviar sigue teniendo un impacto significativo para la sanidad animal y la salud pública. En los últimos años, han aumentado los casos de transmisión intercontinental y la adaptación de ciertos subtipos a mamíferos, lo que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) a reforzar la vigilancia epidemiológica y las medidas de bioseguridad en el sector avícola.
En este sentido las autoridades australianas instan a los productores a reportar cualquier signo de enfermedad en sus aves y han habilitado una línea de emergencia para la notificación de posibles casos. La situación continúa en desarrollo y se espera que en los próximos días se implementen medidas adicionales para evitar la propagación del virus.