Al combinar el tratamiento de quimioterapia con durvalumab (Imfinzi), de AstraZeneca, se reduce un 22% el riesgo de muerte y recurrencia de enfermedad en los pacientes de cáncer gástrico y de la unión gastroesofágica, en comparación con los que reciben únicamente quimioterapia. Así se desprende del ensayo clínico de fase III MATTERHORN, cuyos resultados presentó la compañía en el último congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO).
El doctor Josep Tabernero, jefe del Departamento de Oncología Médica del Hospital Universitario Vall d’Hebron y director del Instituto de Oncología Vall d’Hebron, es el investigador principal de MATTERHORN, y explica, en conversación con Gaceta Médica, que lo que se había demostrado hasta ahora era que la quimioterapia perioperatoria funcionaba bien, “añadía control de la enfermedad a aquellos pacientes que son resecables quirúrgicamente”.
La quimioterapia FLOT aportaba una supervivencia de más o menos el 60% a los tres años. “La quimioterapia perioperatoria con el esquema FLOT era mejor que otros tipos, incluso se demostró que era mejor que solo quimioterapia posoperatoria”. Y lo que se ha hecho en este estudio, aleatorizado y con 950 pacientes en total, es añadir en un brazo durvalumab antes y después de la cirugía. Mientras que en el otro brazo se trataba con quimioterapia con placebo: "Entonces, lo que hemos visto es que cuando los pacientes se operaban después de recibir los dos tipos de quimioterapia, con durvalumab aumentaba la respuesta completa patológica y la respuesta completa mayor con respecto a los otros. También aumentaba la supervivencia libre de evento”.
En el corte de datos "que hicimos el 1 de septiembre del 2025, vimos que la supervivencia global también se unificaba con los enfermos que recibían FLOT”. Esto se traduce en una disminución del riesgo de muerte del 22%, “que es estadísticamente significativo. Sabíamos que con quimioterapia, la supervivencia a los tres años estaba alrededor del 60%; mientras que con quimioterapia más durvalumab es un 68,6%”.
La importancia de los resultados
El doctor Tabernero incide en la importancia de este dato porque “no hemos llegado a la mediana de supervivencia” en ninguno de los dos grupos. Y no se ha llegado por seguimiento (cuya media ha sido de más de tres años y medio). Además, se permitió participar a pacientes PD-L1 positivos y negativos, “que se beneficiaban en la misma magnitud”. Esto es relevante porque en la enfermedad avanzada metastásica “existe la discusión, dependiendo del tipo de inmunoterapia que utilices, sobre qué punto de corte utilizas con la expresión de PD-L1”.