La incidencia de gripe en España se sitúa en niveles superiores a los registrados en temporadas anteriores (2023-2024 / 2024-2025), situándose en 28,9 casos por 100.000 habitantes durante la semana 43 de 2025 (del 20 al 26 de octubre), según los últimos datos del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA). No obstante, aunque la actividad gripal esté por encima que en otras temporadas actualmente se mantiene estable, mientras que el virus respiratorio sincitial (VRS) muestra un repunte significativo, con una incidencia que pasa de 1,3 a 11,3 casos por 100.000 habitantes en una semana.
De acuerdo con los últimos datos del SiVIRA, la gripe y la COVID-19 mantienen cifras estables o en ligero descenso en Atención Primaria. La incidencia estimada de gripe es de 28,9 casos/100.000 habitantes (frente a 30,8 la semana anterior), mientras que la de COVID-19 se reduce a 30,1 casos/100.000 habitantes desde los 45 de la semana previa. El porcentaje de positividad en pruebas diagnósticas también refleja tendencias similares: 6,9% para gripe, 7,2% para SARS-CoV-2 y 2,7% para VRS.
Gripe, VRS y COVID-19 en hospitales
Asimismo, en el ámbito hospitalario, las hospitalizaciones por infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) se mantienen en 10 casos/100.000 habitantes, con la gripe mostrando una tasa de hospitalización de 0,8 casos/100.000 habitantes, la COVID-19 de 1 caso/100.000 habitantes y el VRS manteniéndose igual que la semana previa, con 0,1 casos/100.000 h.
La gravedad de los casos hospitalizados por gripe incluye un 25,7% con neumonía, 6,5% en UCI y un 2,3% de letalidad. En COVID-19, estos porcentajes son del 22,9% con neumonía, 2% en UCI y 9,6% de letalidad. Por su parte, los casos graves de VRS hospitalizados presentan un 12,5% de neumonía, 14,3% en UCI y ninguna muerte registrada hasta la fecha.
Ante esta situación, los expertos recuerdan que, aunque la actividad gripal se mantiene baja y la COVID-19 sigue descendiendo, el repunte del VRS, especialmente en menores de 5 años, requiere atención, ya que puede generar complicaciones respiratorias graves y aumentar la presión sobre los servicios de urgencias y hospitalarios.

