La incorporación de inmunoterapia pre y postoperatorio mejora el pronóstico en cáncer de cabeza y cuello

Los resultados del ensayo clínico de fase 3 KEYNOTE-689 demuestran que añadir el anticuerpo monoclonal pembrolizumab al tratamiento estándar mejora la supervivencia libre de eventos

pembrolizumab
Añádenos en Google

Un equipo de investigadores del Grupo de Cáncer de Cabeza y Cuello del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), encabezado por la Dra. Irene Braña, ha participado en el ensayo clínico internacional KEYNOTE-689. El trabajo se ha llevado a cabo en colaboración con el grupo de oncología radioterápica del VHIO y los servicios de cirugía maxilofacial y anatomía patológica del Hospital Universitario Vall d’Hebron. Los hallazgos del estudio han sido publicados recientemente en la revista The New England Journal of Medicine, después de su presentación en el congreso anual de la Asociación Americana de Investigación en Cáncer (AACR, por sus siglas en inglés).

Una enfermedad con escasos avances terapéuticos

El carcinoma escamoso localmente avanzado de cabeza y cuello representa una patología de elevada gravedad, en la que las opciones terapéuticas han evolucionado muy poco en las últimas décadas. El abordaje habitual incluye radioterapia tras la cirugía, o una combinación de radioterapia y quimioterapia en los casos de mayor riesgo. A pesar de ello, alrededor del 30% de los pacientes experimenta una recaída, y solo el 50% logra superar los cinco años de supervivencia.

"Por un lado, sabemos que el pembrolizumab, un anticuerpo monoclonal dirigido a la proteína PD-1, es fundamental en el tratamiento de primera línea para el carcinoma escamoso de cabeza y cuello recurrente y metastásico" explicó Irene Braña, oncóloga médica del Hospital Universitario Vall d’Hebron, jefa del Grupo de Cáncer de Cabeza y Cuello del VHIO y coautora del estudio. "Y por otro, contamos con evidencia en ensayos clínicos  que demuestran que la adición de este fármaco a los regímenes neoadyuvantes y adyuvantes (antes y después de la cirugía) establecidos se traducía en una mejora de los resultados clínicos en pacientes con diversos tipos de tumor. Además, dos ensayos clínicos de fase 2 de cáncer de cabeza y cuello asocian la adición de pembrolizumab perioperatorio con menores tasas de recaída y una mejor supervivencia libre de enfermedad".

El estudio clínico de fase 3 KEYNOTE-689 evalúa la eficacia y la seguridad del tratamiento con pembrolizumab administrado antes y después de la cirugía, en combinación con la terapia estándar —radioterapia con o sin quimioterapia—, en comparación con el tratamiento estándar por sí solo, en pacientes con cáncer de cabeza y cuello localmente avanzado.

Un total de 714 pacientes participaron en el ensayo. De ellos, 321 recibieron pembrolizumab tanto en el periodo preoperatorio como postoperatorio, además del tratamiento convencional con radioterapia, sola o acompañada de quimioterapia. Asimismo, los participantes fueron clasificados según su Puntuación Positiva Combinada (CPS), un indicador que evalúa la expresión del biomarcador PD-L1 en células tumorales y en células inmunes del entorno tumoral, y que se emplea habitualmente para identificar a los pacientes con mayor probabilidad de beneficiarse de la inmunoterapia.

Mejora la supervivencia libre de eventos

A los 36 meses, la supervivencia libre de eventos fue del 57,6% en el grupo tratado con pembrolizumab, frente al 46,4% en el grupo control, considerando el conjunto de los participantes. Entre los pacientes con una CPS ≥10, más susceptibles de responder a la inmunoterapia, las tasas fueron del 59,8% frente al 45,9%, respectivamente. En aquellos con una CPS ≥1, los resultados también favorecieron al pembrolizumab: 58,2% frente a 44,9%. En los tres casos, las diferencias observadas alcanzaron significación estadística.

"El estándar de atención para pacientes con carcinoma escamoso de cabeza y cuello localmente avanzado no ha cambiado de forma sustancial des de 2004 en que se estableció la adición de quimioterapia a la radioterapia postoperatoria como régimen de tratamiento para la enfermedad de alto riesgo", afirmó Braña, que añadió que "Los resultados del ensayo KEYNOTE-689 muestran que una nueva estrategia terapéutica basada en añadir inmunoterapia, en este caso un inhibidor de punto de control inmunitario antes y después de la cirugía, mejora significativamente la supervivencia libre de eventos en estos pacientes, abriendo la puerta a poder ofrecerles nuevas oportunidades terapéuticas para disminuir su riesgo de recaída".

"La colaboración estrecha entre cirujanos, oncólogos médicos y oncólogos radioterápicos ha sido fundamental para poder llevar a cabo este estudio. Estamos muy satisfechos de que nuestros pacientes hayan estado entre los primeros que se han beneficiado de esta estrategia que esperamos que se convierta en tratamiento estándar en el futuro", concluyó la oncóloga.


También te puede interesar...