Una nueva terapia celular está obteniendo “una respuesta muy satisfactoria” en el 90 por ciento de pacientes con mieloma múltiple (MM) avanzado, en recaída y sin respuesta a los tratamientos previos. Se trata de los primeros resultados del ensayo clínico con células CAR T (BB2121), en fase II, en el que participan Jesús San Miguel y Paula Rodríguez, de la Clínica Universidad de Navarra.
Los ensayos clínicos han sido clave en la mejora del tratamiento de estos pacientes. “Los nuevos fármacos han revolucionado el tratamiento y han duplicado o triplicado las tasa de respuesta y la supervivencia de estos pacientes”, según ha explicado Rodríguez. A su juicio, la investigación está muy activa, con numerosos ensayos clínicos en marcha que evalúan nuevas combinaciones tanto en primera línea como en la recaída. “Además, disponemos de una variedad de fármacos nuevos y estrategias de inmunoterapia como las células CAR, que están siendo evaluadas”. Según la especialista, todos los nuevos fármacos se empiezan a evaluar inicialmente en pacientes en recaída y una vez demuestran eficacia a ese nivel se van avanzando en el esquema terapéutico. “Se han aprobado al menos cinco fármacos nuevos que han mejorado las perspectivas de los pacientes, gracias a tratamientos muy eficaces y bien tolerados que logran mejorar de forma significativa la supervivencia”.
En su intervención, San Miguel, ha analizado la opción del trasplante en los pacientes con MM.“Hasta ahora sólo se consideraban candidatos los enfermos menores de 65 años; sin embargo, el buen estado general hasta los 70-75 años hace que el criterio principal para decidir si un paciente debe ser trasplantado es su estado general”.
Según ha explicado, el paciente de nuevo diagnóstico candidato a trasplante recibe inicialmente un tratamiento de inducción, consistente en 4 ó 6 ciclos de una combinación que generalmente incluye un inhibidor de proteasoma, un inmunomodulador y dexametasona. En algunos casos el inmunomodulador se sustituye por ciclofosfamida.
Entre las novedades en esta patología, destacan los tratamientos ultrapersonalizados, así como el trasplante autólogo, que va precedido de la recogida de células madre, para lo cual el paciente recibe factores estimulantes que liberan dichas células de la médula ósea a la sangre periférica. Una vez recogidas estas células, al paciente se le administran altas dosis de quimioterapia. A continuación, se administran las células madre que se habían recogido (y criopreservado) con el fin de acelerar la reconstitución del sistema hematológico e inmune. En el futuro, San Miguel considera necesario “lograr negativizar la enfermedad mínima residual (EMR)” porque se asocia con mayor supervivencia. Por ello, tras el trasplante se utilizan tratamientos de consolidación y mantenimiento.
Por su parte, José Enrique de la Puerta, del Servicio de Hematología del Hospital de Galdakao-Usansolo, ha definido el mieloma como “una enfermedad no curable, aunque sí tratable”. “Los cambios se producen cada vez con mayor velocidad y tengo esperanzas en que en un plazo no muy lejano podamos hablar ya de la curación, al menos para un porcentaje significativo de pacientes”.