Las 48-72 horas tras el tratamiento son claves para controlar el dolor irruptivo oncológico

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C.M.L. Madrid | viernes, 25 de octubre de 2019 h |

“No existe un acuerdo con respecto al diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes oncológicos con dolor intenso. Necesitamos prestarle atención a este dolor que se manifiesta en un 30 por ciento y 40 por ciento de los pacientes en el momento del diagnóstico y entre un 70 por ciento y 80 por ciento cuando la enfermedad es avanzada”, asegura José Luis González Larriba, jefe de Sección del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Con esta premisa, la Fundación ECO ha impulsado un estudio con la colaboración de Kyowa Kirin, presentado en el Congreso SEOM2019, para alcanzar un consenso en el abordaje y seguimiento del Dolor Irruptivo Oncológico (DIO). Tal y como señala González Larriba, el DIO empeora en gran medida el tratamiento de los pacientes oncológicos, demostrando que perjudica la calidad de vida y deteriora las relaciones interpersonales. “Este estudio recoge una serie de recomendaciones, a las que podemos adherirnos quienes nos dedicamos al seguimiento de pacientes con DIO, que nos ayudarán a reducir los episodios de dolor que sufre el paciente y mejorar así su bienestar durante el tratamiento del cáncer”, aclara.

Entre las pautas consensuadas destaca la necesidad de realizar rápidamente una primera visita de seguimiento del tratamiento del DIO (transcurridas 48-72 horas desde el inicio del tratamiento) y, ya en este primer seguimiento, controlar el número de episodios de dolor que ha tenido el paciente, así como ajustar la dosis de opioides si es necesario.

De igual forma, los oncólogos ven necesario evaluar la progresión de la enfermedad y los tratamientos concomitantes que se hayan incorporado, ya que podrían afectar al control del DIO.