Los expertos se reúnen para conocer las novedades en el de cáncer de orofaringe

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J.V. Madrid | viernes, 27 de abril de 2018 h |

El Instituto Nacional del Cáncer ha informado de que la incidencia del cáncer de orofaringe está en aumento debido al incremento de este tumor relacionado con el virus del papiloma humano (VPH). Una enfermedad que por lo general se presenta a partir de los 60 años.

Para conocer las novedades en el abordaje de esta enfermedad, el Grupo Multidisciplinar de Tumores de Cabeza y Cuello (Tomakaku) ha organizado la jornada ‘A propósito de un caso’ con el apoyo de Merck.

“El abordaje actual del cáncer de orofaringe es multidisciplinar. Por tanto, el motivo de esta reunión del grupo Tomakaku es que tengamos oportunidades de poder trabajar diferentes especialidades en conjunto e intentar mejorar el tratamiento de este tumor y de otros tumores de cabeza y cuello”, explica a GM David Gutiérrez Abad, médico especialista en oncología médica en Hospital de Fuenlabrada de Madrid. “Vamos a intentar trasladar el trabajo del día a día en un comité multidisciplinar del hospital a una sala. Para ello hemos invitado a especialistas de distintas áreas para que discutamos”, añade el experto.

Respecto a las novedades más importantes “hay muchas, pero para nosotros como oncólogos médicos la novedad más importante es la inmunoterapia, los tratamientos inmunomuladores. Pero hay muchas vías de señalización y tratamientos en investigación”, asegura Gutiérrez. Actualmente “el tratamiento en primera línea metastásico que tienen indicación y está aprobado es cetuximab (Erbitux, de Merk)”, continúa el oncólogo.

Los factores de riesgo para esta enfermedad son el consumo de alcohol y tabaco. “El problema de la incidencia del cabeza y cuello es que es una patología que está muy relacionada con el tabaco y el alcohol y entonces hay zonas, por ejemplo, en Estados Unidos, en las que hay una incidencia alta y un crecimiento de tumores de orofaringe por VPH. En España esa incidencia es más baja y depende de las zonas. No es lo mismo la zona en la que trabajo yo, que es Fuenlabrada, como puede ser el barrio Salamanca”, subraya Gutiérrez.

Sobre el pronóstico “habitualmente se suelen diagnosticar en un estadio precoz. Los pacientes vienen en el momento en el que se notan un bulto. Es raro que se diagnostiquen de forma metastastásica por lo que se cura un porcentaje muy alto. Si vienen en un estadio muy avanzado es mas difícil”, concluye el oncólogo.