Estas son las nuevas medidas de Andalucía que mejoran el Programa de Vigilancia y Control del Virus del Nilo

El subdirector de Protección de la Salud de la Junta de Andalucía, Ulises Ameyugo, deja claro que "si no hubiera habido tantos casos", también se hubiera puesto en marcha el nuevo programa, apuntando que "no es una medida de emergencia"

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El Virus del Nilo Occidental (VNO), también conocido como Fiebre del Nilo (FNO), fue detectado por primera vez en Andalucía en 2013, y desde entonces, la región ha intensificado su lucha contra este virus que se transmite a través de los mosquitos. En los últimos años, la situación ha empeorado, aumentando el número de casos en humanos con cifras alarmantes en 2020 y 2024, los años con mayores registros históricos. En 2020, se registraron 73 casos con seis defunciones, mientras que en 2024, se alcanzaron 106 casos, con Sevilla como la provincia más afectada, sumando 93 de esos casos.

Con el objetivo de mejorar el control del VNO y reducir el impacto de la enfermedad, la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, a través de la Dirección General de Salud Pública que lidera Manuel Fernández, anunció nuevas medidas el pasado 6 de marzo. Rocío Hernández, consejera de Salud, presentó en en el Pleno del Parlamento de Andalucía del 6 se marzo las medidas que se implementan para asegurar una "vigilancia y control más exigentes a medida que el riesgo sea mayor". A continuación, se detallan las principales mejoras introducidas en el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores del VNO.

En primer lugar, se ha simplificado la clasificación del riesgo para los municipios andaluces, que ahora se divide en tres niveles: bajo, medio y alto. Este sistema permitirá una respuesta más rápida y adaptada a la gravedad de la situación en cada localidad. Además, la Junta ha aumentado la asistencia a los ayuntamientos y diputaciones, garantizando que las autoridades locales cuenten con el apoyo necesario para llevar a cabo las acciones preventivas.

Otra de las medidas clave es la introducción de la noción de 'área en alerta'. Esta medida, de carácter temporal, se activará cuando se detecte evidencia de la cercanía del virus a núcleos de población, en un radio de 1,5 kilómetros. Asimismo, se optimizará el modelo predictivo del CSIC Doñana, mejorando las predicciones sobre la expansión del virus y permitiendo una intervención más eficiente.

La duración anual de las medidas también se ha extendido, con la introducción de trampas de invierno a primavera para capturar mosquitos y animales transmisores del VNO. En 2025, se aumentará el número de trampas por provincia, pasando de 27 a 120. Además, se movilizarán todos los actores involucrados en la promoción de la salud en los municipios con riesgo alto, y se creará un segundo laboratorio de referencia en el Hospital Universitario Virgen del Rocío para agilizar el diagnóstico y tratamiento. Este, se suma al ya presente en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves.

El Programa también contempla una mayor coordinación entre las administraciones. Para ello, se ha implementado un sistema de visitas de los agentes de salud a los ayuntamientos afectados y se ha establecido una mesa de preparación desde el invierno, con la participación de unos 400 agentes de salud pública. Este equipo de agentes es crucial para asegurar la correcta implementación de las acciones preventivas y para proporcionar asesoramiento a los municipios afectados.

Ulises Ameyugo, subdirector de Protección de la Salud de la Junta de Andalucía, explicó que la activación de los 400 agentes en abril no es una respuesta a un repunte de casos, sino una medida de mejora continua: "Le hemos preguntado a los actores sobre lo que creen que se puede mejorar, sobre que se ha hecho mal... Con esa idea de mejora, es cuando decidimos modificar el programa. Si no hubiera habido tantos casos, hubiéramos tenido, aun así, el modelo predictivo. No es una medida de emergencia, la medida de emergencia la teníamos en el 2020, cuando no había programa". A su vez, Ameyugo recalcó que "Se activa ahora porque el periodo de mayor activación de los mosquitos va de junio a octubre", dejando claro que lo han hecho cuando han podido.

Añadiendo más información al respecto, el subdirector de protección de salud ha expresado que el modelo predictivo elaborado por el CSIC de Doñana, en el que se basan las mejoras del nuevo programa, les llegó en enero: Después de recibir el modelo elaborado por sus expertos, lo comparamos con ayuda de los nuestros (expertos de la Junta de Andalucía) y lo sacamos en marzo. Momento en el que se mandan cartas a los ayuntamientos y se da tiempo a que las reciban. Una vez recibimos respuesta por parte de los ayuntamientos, es cuando sacamos los agentes. En este caso, en abril".

En este sentido, Ameyugo también reveló que no hay "ningún municipio de Andalucía que esté libre de tener la Fiebre del Nilo Occidental", por lo que refuerza la importancia de esta labor de protección. Además, dejó claro que los agentes recibirán formación adicional este mes de junio, cuando se inicia la temporada de mosquitos, para asegurar la efectividad de las acciones de prevención.

En cuanto a la población, se ha diseñado un plan de comunicación para informar sobre los riesgos y las medidas preventivas del VNO. Esta estrategia es esencial para concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de colaborar en la prevención y para reducir el riesgo de contagio. En este contexto, Ameyugo ha asegurado que los 400 agentes recibirán también formación en esta materia, para que colaboren activamente en el ámbito comunicativo. Con la implementación de estas nuevas medidas, Andalucía espera mejorar el control del VNO y mitigar los efectos de esta enfermedad en los próximos años.


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